El banco santo

martes, 26 de febrero de 2013

Foto: Martin Kovalik
Había bancos malos, bancos buenos y un único y verdadero banco santo, el Banco Vaticano. Eso creían los creyentes, pero el banco santo también era malo. Por culpa del banco santo, no por el agotamiento personal o la pederastia sacerdotal, se tiene que ir el Santo Padre alemán, Joseph Aloisius Ratzinger. Antes de irse, nombra a otro padre alemán, Ernst von Freyber, abogado y naviero (constructor de buques de guerra), quien, como buen alemán, sabe cuadrar cuentas. Las cuentas vaticanas no cuadran desde hace tiempo. El púrpura prevalece sobre el blanco en el estado teocrático. El banco santo ha sido una lavadora de dinero, pero no ha conseguido blanquearlo todo. Los curas y ciudadanos vaticanos no pueden abrir cuentas a su nombre en el banco santo, pero pueden autorizar a cualquier traficante de armas o drogas para que opere en su nombre, sin que nadie pueda acceder al registro de autorizaciones. Las cuentas vaticanas dependen del Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, quien ha colocado a padres de su confianza en los puestos de control y quien no ve muy bien tanto nombramiento alemán. El Banco Vaticano no se denomina realmente así, sino Instituto para las Obras de Religión, obras a las que apenas se ha dedicado. Durante el siglo pasado el banco santo blanqueó capitales sucios de familias limpias e influyentes en la curia, de hombres de empresa, de hombres de mafia, etcétera; en ocasiones con escándalos financiero-mediáticos por medio, como el del Banco Ambrosiano (finalmente tapado y saldado con millonarias "contribuciones voluntarias por responsabilidad moral de los vaticanos"). Durante el siglo actual el Santo Padre alemán, preocupado por las cuentas, intenta cuadrarlas, nombrando a Ettori Gotti Tedeschi, para que investigue procedencias de fondos, identifique  titulares y aplique una ley de transparencia que permita incluir al banco santo en la lista blanca de bancos que no blanquean. El aparato vaticano se opone. Tedeschi es fulminantemente destituido y, como teme por su vida, elabora un amplio dossier secreto, ya que, "si me matan, aquí está la razón de mi muerte". El dossier es incautado por la fiscalía. La curia tiembla. La jerarquía eclesiástica amenaza a los magistrados, exigiendo  que "las prerrogativas soberanas reconocidas a la Santa Sede por la legislación internacional sean adecuadamente respetadas". Los del blanqueo piden carta blanca. El Papa no se va porque unas aguerridas chicas ucranianas muestren sus tetas ante la basílica de San Pedro.

7 comentarios:

Felipe dijo...

Santa Encargada se la chupa al Jefe Central sin ningún tipo de interés. A ella le interesa pero el jefe es un tipo sin interés.

BERTA dijo...

Felipe, Primo de Riesgo, deja ya de hacer el primo tumbándote boca abajo en tanto banco de parque y arriesgándote a que te ingresen lo que sea. Vente a la triple aseguradora que dará la seguridad total.

TUS TRES BBB
(BEA, BELÉN & BERTA)

estrella dijo...

Blanquear no es lo mismo que encalar. El blanqueo con laca o pintura plástica, en varias capas, cubre todo lo anterior, del color y de la calidad que sea, con cierta garantía de mantenimiento.
Encalar, cal disuelta en agua, como sustituto barato del blanqueo es un peligro. A más agua, más peligro.
Cuantas veces la prisa, la cutrez, la ignorancia, el atrevimiento, la cortedad de miras o los intereses mezquinos, hacen que se le de una capita de encalado a actos y manifestaciones, haciendo creer que es blanco inmaculado.
Un poco de lluvia o un cubo de agua, empiezan a disolver la cal y rojos, azules o verdes, se convierten en rositas, celestes y musguitos.

Funcio dijo...

¡SANTA CAIXA DEL AMOR HERMOSO, NON SANTO BANCO!

Nario dijo...

Funcio, tú de dinero no hables, que es de mala educación.

Mis experimentos académicos dijo...

Unas semanas antes del encuentro de Rouco Clavel con Emilio Botín presenté a la Conferencia mi proyecto para condicionar la penetración de Santander-Universia en la red de universidades católicas de España y América. Naturalmente, esperaba un paquete de gominolas a cambio. La respuesta del guirigay episcopal consistió en declarar que no tenían ninguna relación con Botín. No pasa ni un mes y tropiezo con la foto del tío sotanas poniéndome los cuernos con el presidente del Grupo Santander. Francisco Vázquez ya podía haber hecho algo, al menos, por eso de que la idea de emparejarlos fue de un coruñés. No será porque no se lo pedí a don Paco. Ahora mi líder espiritual será Paco Clavel, pero el de verdad.

Felipe dijo...

A la encargada ya le entró la fiebre de Primavera, que la sangre altera, y la chupa con más fuerza y ruido (se oye ahora desde el despacho del jefe).