Cornúpetas y cibernautas

viernes, 1 de febrero de 2013

Foto: Matteo Bertolio
Decía Fernando Gracia, en El libro de los cuernos, que "el hombre es el único animal de este planeta al que le avergüenza llevar cuernos". Los que se rompen los cuernos cada día, ocupados denodadamente en trabajos cada vez más intensivos y peor pagados, corren más riesgo de que les pongan los cuernos. Decía un personaje de La Colmena, de Camilo José Cela, que "lo que dan ganas es de mandar todo al cuerno". Ante la magnitud del problema de que todo se vaya al cuerno, no cabe la excusa de que importa un cuerno el asunto de los cuernos. Importa, y mucho, sobre todo a los protagonistas. Hoy cualquier solución pasa por los emprendedores y las nuevas tecnologías. Mawuna Koutonin, empresario africano, ha inventado un software para descubrir las infidelidades entre las parejas. Haciendo uso de una aplicación informática, sin sentimiento de culpa, se descubre a cornúpetas y cornicidas, cruzando datos personales correspondientes a números de móviles y direcciones de correos electrónicos. La aplicación, de nombre onomatopéyico y burlesco: QOQORIQO, permite introducir datos de amantes o amadas, descubrir quiénes también lo han hecho, discutir en un foro abierto detalles de las cornupiscencias, colgar fotos delatoras, presentar tickets de comidas en restaurantes discretos, facturas de llamadas telefónicas, etcétera, etcétera. Según Mawuna Koutonin, "QOQORIQO es bastante simple; el sistema de búsqueda permite descubrir las infidelidades; la gente siempre deja pistas cuando queda o liga; éste es un instrumento que ayuda a la gente a descubrir la verdad". Aquello del Santo Evangelio según San Juan de que "conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" siempre ha sido malinterpretado.

2 comentarios:

Rebe dijo...

Los hay cornífugos, que expanden cuernos, y cornípetos, que concentran cuernos. Los segundos son entrañables...

JOB dijo...

Me acabo de leer todo el Evangelio según San Juan y no habla de los cuernos... aparte de ser un coñazo.