Cerrar los cines

jueves, 21 de febrero de 2013

Foto: Jean-Baptiste Mondino
Los conservadores españoles han comprobado que recortando los fondos para la producción cinematográfica no consiguen hacer callar a los actores. Los actores, en actos que les son propios y de amplia difusión, como festivales o entregas de premios, continúan criticando la política cultural del Gobierno o la falta de política cultural del Gobierno. Los actores son mayoritariamente de izquierdas, por procedencia familiar, formación particular, especificidad laboral o compromiso social. Los conservadores acusan a los actores de ser progres de salón, hipócritas ideológicos, vagos subvencionados o parásitos sociales. En la entrega de los Premios Goya del cine español, el actor Javier Bardem llama la atención sobre los maltrechos derechos de los saharauis, al recoger un premio por el documental Hijos de las nubes, la última colonia, cuya producción había financiado, señalando que "en el Sáhara no se puede recortar en salud, porque no hay hospitales, ni en educación, porque no hay colegios". El conservador alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, acusa a Bardem de defender a los saharauis y palestinos, pero haber reservado una planta entera del hospital Monte Sinaí de Los Ángeles, "que además es judío", para que su mujer, Penélope Cruz, diese a luz confortablemente. ¡Un conservador criticando la maternidad confortable! Para el alcalde conservador, en los cines vallisoletanos deberían proyectarse películas como Marcelino, pan y vino, Balarrasa, La mies es mucha, El beso de Judas, Molokai o Teresa de Jesús; incluso alguna sala, imitando a las londinenses o neoyorquinas, podría especializarse en proyectar continuamente Raza (dirección de Sáenz de Heredia, guion del mismísimo generalísimo). Para demostrar modernidad y magnanimidad hasta podría verse Muerte de un ciclista (de Juan Antonio Bardem). Para ver películas de su sobrino Javier Bardem, mejor cerrar los cines; opción vendible en aras de la austeridad. No es país para viejos.

4 comentarios:

Siro dijo...

ME VOY AL CINE... ¿ESPAÑOL?

Felipe dijo...

El despacho de mi jefe es El camarote de los hermanos Marx, pero con escenas de Garganta profunda chupándosela al Jovencito Frankestein.

estrella dijo...

Los actores son de izquierdas como parte de su loock.
Es fácil ser de izquierdas en las galas y las manifestaciones.
Además, nos olvidamos de los artistas, que también son hijos de dios.
Norma Duval, Arturo Fernández, Julio Iglesias o Bertín Osborne...y producto nacional puro, nada de industria americana, spanglish o aeropuertos internacionales.
La subvención al consumo cultural, no a la producción.
bss

Rebe dijo...

SI HOMBRE! Y QUEDARME SIN PALOMITAS?