Perfecto y prefecto

lunes, 21 de enero de 2013

Foto: Sebastián Faena
Portada de Vanity Fair: "Ser guapo no es pecado"; objeto de deseo femenino en Facebook: "Quitemos la túnica al Padre Georg"; oscuro objeto de deseo de gays cristianos: "¡Oh, Bello Giorgio!"; seguro de su orientación sexual: "había chicas preferidas, pero fueron románticas amistades juveniles, pues siempre tuve una relación serena y natural con las mujeres"; comparado con galanes de cine: "el George Clooney del Vaticano, el Richard Chamberlain del Pájaro Espino"; cuerpo atlético: "monitor de esquí en sus ratos libres"; ojos azules: "origen ario, de Baden-Württemberg"; sonrisa seductora: "las cosas le van bien desde que entró en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (cómo no, del Opus Dei)"… Georg Gänswein, el Padre Georg, es perfecto y prefecto. Fiel secretario personal de Benedicto XVI, en el caso Vatileaks descubrió que el culpable de las filtraciones era el mayordomo (como siempre). Como premio, pasó a ser el número dos del Vaticano, encargándose a la vez de las almas de los feligreses del arzobispado de Urbisaglia y de la burocracia de la Prefectura. Georg es perfecto para prefecto. Las que opinan que piropear es sexista deben verlo en el doble sentido. Piropear a papas, prefectos, cardenales, arzobispos, obispos, curas, frailes y monjas es, además, pecado, si el piropo va acompañado de pensamientos impuros (como siempre).

4 comentarios:

BERTA dijo...

Felipe, Pluscuamperfecto, tú sí que eres un perfecto imbécil al no aprovechar las oportunidades que te damos y que se están acabando, Pretérito indefinido.

TUS TRES BBB
(BEA, BELÉN & BERTA)

MANUEL dijo...

COMO PUEDEN VIVIR REFRENANDO CONSTANTEMENTE EL SEXO, ¿O ACASO NO ES ASI Y DAN RIENDA SUELTA A LAS MAS PERFIDAS DE SUS PASIONES?

estrella dijo...

Ser guapo no es pecado, el pecado, o el desperdicio, es no saber ser guapo. Pasar de guapo a cretino es bien fácil.
El cretino puede ser guapo, pero no es sexi.
El sexi puede no ser guapo de canon, pero arrasa.
Las relaciones serenas con las mujeres no son naturales, el estado natural de las mujeres es contrario a la serenidad.
Los piropos siempre van acompañados de pensamientos impuros, la clase para saber envolverlos, está al alcance de muy pocos.
bss

Felipe dijo...

A la encargada no le importa que el jefe sea feo de cojones para bajar cada día al pilón.