Derecho a beber

lunes, 31 de diciembre de 2012

Foto: Julia Skalozub
Despedida de un año aciago, bienvenida a otro más aciago, derecho a beber. El derecho a beber no está contemplado, por tanto no es un derecho en sentido estricto, pero, con la que está cayendo, no estamos para una ley seca. Bebemos porque queremos olvidar, compartir o simplemente beber. No se trata de elevar el rango del acto, aludiendo a la libertad de opción. No bebemos libremente. La industria de la bebida hace que bebamos lo que propone la publicidad, el ambiente, la música, el envasado, la botella, el vaso, el color, la marca o el precio. Según un estudio de la Universidad de Stanford, bebemos mejor una bebida cara, aunque no sea mejor. Según un estudio de la Universidad de Bristol, bebemos más rápido de un vaso curvado porque no calculamos cuánta bebida queda dentro. Según un estudio de Food Quality and Preference Journal, bebemos mejor bebidas de colores fríos (verdes, azules), o servidas en vasos de tales colores, para saciar nuestra sed. Según un estudio de la British Liver Trust, ciertas bebidas alcohólicas están intencionadamente colocadas en los hipermercados junto a ciertas comidas para asociar el consumo de ambas. Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud, a la hora de tomar bebidas alcohólicas en mundo también se divide entre ricos y pobres: en los países desarrollados se bebe mucho, en los países latinoamericanos se bebe moderadamente, en los países asiáticos se bebe poco y en los países subsaharianos se bebe menos. La bebida proporciona placer. Los moralistas son quienes ponen límites al placer. Los de la Dirección General de Tráfico también.

Meter mano a los ricos

domingo, 30 de diciembre de 2012

Foto: Matthew Stone
"Hay que meter mano a los ricos", dicen los pobres y los progres. Los pobres, que están con una mano delante y otra detrás, advierten que, si no se les echa una mano, están dispuestos a llegar a las manos, a poner la mano encima de quien haga falta. Los progres, que están mano sobre mano por falta de gobierno y de trabajo, advierten que hay que ponerse manos a la obra y meter mano a las grandes fortunas. Los ricos, que están amasando dinero a manos llenas con la crisis, advierten que lo suyo siempre ha sido llevar entre manos el capital, aunque reconocen que a algunos se les hayan ido de las manos ciertos negocios. Los políticos, que están dejando de tener mano para resolver la situación, advierten que la conocen como la palma de la mano pero tienen las manos atadas. Los contribuyentes, que están hartos de ver como su dinero les quema en las manos a los cómplices del capital, se echan las manos a la cabeza. En Francia, el socialista François Hollande propone un impuesto del 75% a las rentas de más de un millón de euros; la oposición conservadora recurre alegando injusticia; el Consejo Constitucional falla a favor de la oposición argumentando que "la tasa es injusta, es poco equitativa y viola la igualdad de las cargas públicas". Algunos ricos de Francia, como Gerard Depardieu (parecía tonto Obélix frente al astuto Astérix), solicitan dobles nacionalidades para declarar en otros países. Otros ricos de Francia tienen mano en el Consejo Constitucional. Es difícil meter mano a los ricos. Alguien dijo que la política es el arte de conseguir el dinero de los ricos y el voto de los pobres prometiendo proteger a los unos de los otros.

Turismo homosexual

sábado, 29 de diciembre de 2012

Foto: Joan Crisol
La crisis afecta al turismo. La crisis no afecta al turismo homosexual. El gasto turístico del segmento consumidor del mercado correspondiente a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales ha aumentado un 10% en 2012 y, según informe de Out Now Global, superará los 225.000 millones de euros en 2013. Son el 10% de los turistas pero representan un 15% del gasto total, según datos de la Feria Internacional de Turismo (FITUR). El turismo homosexual aumenta y se especializa. En España, se presenta la Primera Cámara de Comercio LGTB, se celebra la FITUR LGTB y se celebrará en 2014 la Convención de la International Gay and Lesbian Travel Association (IGLTA). El capital lo sabe, aumenta y se especializa. Los capitalistas invierten cada vez más en esta rama de actividad de este sector económico. Hay capitalistas que invierten en actividades legales, los hay que invierten en actividades ilegales, ligadas al turismo homosexual. Por ejemplos: el turismo cultural para homosexuales y el turismo sexual para homosexuales. Los factores de producción de este último tipo de turismo son: el exotismo ambiental, el exotismo étnico, el bajo precio, la laxitud legal, la privacidad, la "profesionalidad", la juventud de las y los profesionales, la extorsión, la drogadicción... Hay turismo lésbico en Grecia o Tailandia. Hay turismo transexual en Brasil, México, Filipinas o Marruecos. Hay turismo gay tanto en países tropicales (Brasil, México, Cuba), como en países del Este (Rusia, Ucrania, Hungría, República Checa) o, sobre todo, en países desarrollados occidentales (Alemania, Francia, Holanda, USA). Sin embargo, hay que escudriñar en el mapa del turismo homosexual. Es cierto que el turismo heterosexual es más propio de países pobres y el turismo homosexual es más propio de países ricos, pero las y los que se prostituyen en cosmopolitas ciudades del mundo desarrollado son inmigrantes procedentes de países tercermundistas. La ciudad cosmopolita difumina la intolerancia, a la vez que oculta la explotación. El club Berghain no deja de ser una excepción; un monumento rehabilitado, construido en una antigua central eléctrica, en terrenos de una antigua estación de ferrocarril, con parámetros arquitectónicos  neoclásicos, que recrea las imágenes del pasado comunista y que recupera las perversiones del régimen, se ha convertido en un destino turístico, un hito para turistas homosexuales. Berlín es una de esas ciudades cosmopolitas, modernas, tolerantes, innovadoras, renovadoras... Una cosa es la fachada, otra la trastienda. A la trastienda pobre del primer mundo hay quien la denomina el cuarto mundo.

Las chinas son distintas

viernes, 28 de diciembre de 2012

Foto: François Benveniste
Las chinas son distintas en materia de preferencias sobre hombres y sexo. Las chinas son muchas, a pesar de las políticas demográficas discriminatorias. Según una encuesta oficial, siete de cada diez chinas prefieren como parejas a chinos diez años mayores que ellas, porque "son más atractivos, más acomodados y más cuidadosos". El capitalismo se funde con la tradición, pero sin transición. En la China de Mao caminar cogidos de la mano en público estaba castigado. En la China de Mao besarse en un parque estaba prohibido. En la China de Mao siete de cada diez casadas no practicaban sexo habitualmente. En la China pseudo capitalista las chinas se besan en los parques, con chinos y chinas. En la China pseudo capitalista las chinas priorizan el sexo en el matrimonio y lo practican fuera de él. En la China pseudo capitalista las chinas disfrutan de juguetes eróticos. Los chinos van a remolque, los chinos se van de putas, los chinos siguen mentalmente en la China de Mao. La China actual es una gran paradoja. Los chinos hablan poco de sexo y apenas buscan atención médica para problemas o enfermedades sexuales. Las autoridades chinas lanzan campañas informativas de salud sexual para romper tabúes ancestrales. Las autoridades chinas clausuran, antes de que se inaugure, el proyecto de un parque temático sexual en Chongqing, con monumentos y mobiliario erótico al estilo del concurrido Love Land de Corea del Sur, por la mala influencia que hubiera podido ejercer en la moderna sociedad china. En materia de adaptación al capitalismo productivo la evolución es más rápida. La división internacional del trabajo y la especialización territorial se imponen a los tabúes sexuales. En la provincia de Guangdong (Cantón), al sur de China, en la frontera con Hong Kong, se fabrican más de tres cuartas partes de los juguetes eróticos del mundo. De ciudades especializadas, como Dongguan, salen millones de muñecas hinchables, consoladores, vibradores y demás utensilios para uso íntimo, preferentemente femenino. La industria del sexo china no nota la crisis; las mujeres chinas tampoco; las chinas son distintas.

Retro o vintage

jueves, 27 de diciembre de 2012

Foto: Dita Von Teese por Ali Mahdavi
No hay que confundir retro con vintage. La crisis hace que vuelva la moda retro, por reciclaje obligado de prendas usadas; pero, el vintage hace que vuelva la clase y el glamour. Un impecable look pin-up, logrado con vestido provocador, rouge de labios, ondas al agua y accesorios atemporales, puede ser vintage, si las prendas de segunda mano reúnen ciertas condiciones. Los modernos, partidarios de la innovación y la originalidad, están out. El vintage, signo de la postmodernidad, está in. La vintage people se deja llevar por la nostalgia, echa mano de prendas y accesorios descontextualizados, fuera de su lugar, su tiempo y su función; sin su razón de ser primigenia, las prendas pierden originalidad, justo lo que buscan los desencantados con la globalización. El vintage de clase baja, ese vintage de barrio, ese vintage de reciclaje, derivado de las necesidades económicas, no es vintage, es retro. El vintage de clase alta, ese vintage histórico, ese vintage de coleccionista, derivado de las necesidades culturales, es el auténtico vintage. El vintage exige calidad y exclusividad. El vintage demanda manufacturas artesanales, producidas en pequeñas cantidades, con materias primas costosas, muy bien acabadas, con remates decorativos esmerados, con valor añadido por el rango de su primer usuario y con precios desorbitados. Nada de prêt à porter, ni zaras, ni zarandajas. Las prendas vintage no son antigüedades, las usuarias de vintage no son antiguallas. La musa de la postmodernidad es Dita Von Teese; empresaria, modelo, creativa, icono de mujer vintage, es también un icono sexual, un icono sexual, no una mujer objeto. Para ella los hombres, como las prendas y los accesorios, forman parte del vintage. Habiendo cumplido los cuarenta, advierte que "son los demás los que intentan meterte miedo con las cifras". Habiendo tenido relaciones con hombres mayores y menores (no de toda condición, que por algo son vintage), advierte que "cada vez es más difícil encontrar hombres de verdad; los hombres se están feminizando y en muchos casos es culpa nuestra; estamos alterando el equilibrio; no es necesario tener el control absoluto todo el tiempo; en el sexo es importante dejarte llevar y, por qué no, también dejarte dominar; hay que dejar que el hombre se comporte como un hombre y que te haga sentir a ti como una mujer". Habiendo comprobado los cambios de hábitos y mentalidades, advierte que "antes los hombres no querían pasar toda la noche contigo; se vestían y se iban a su casa; ahora quieren quedarse y acurrucarse a tu lado; asumen que, simplemente por haberse acostado contigo, tienen derecho a quedarse en tu cama; da muchísima pereza". Habiendo comprobado que los hombres jóvenes confunden sexo con pornografía, advierte que "se están educando sexualmente con el porno que ven en Internet, pero el sexo se aprende en la cama". Habiendo probado muchas fantasías eróticas, advierte que "ha hecho un montón de cosas salvajes en su vida y lo que busca ahora es a una persona a quien pueda contar todas esas cosas sin que se acobarde y sin que se ponga celosa, alguien con una mente abierta de verdad; va mucho más allá de lo romántico; se trata de hallar a alguien con quien puedas vivir en libertad absoluta; es fantasía, es imposible". No hay que confundir vintage con retro.

La esperanza liberal

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Foto: Greg Kadel
En Madrid, capital de la España conservadora, una presidenta liberal ensalza las bondades del cristianismo en estas fechas navideñas. Un rayo de esperanza, de esperanza liberal. Con frecuencia se pregunta la presidenta por qué los políticos de izquierdas pretenden erradicar el cristianismo de las aulas, "si es precisamente en el cristianismo donde se puede encontrar el mensaje más radical y profundo a favor de la igualdad, la dignidad y la solidaridad; quizá sea porque en el cristianismo está también implícito un mensaje de libertad y eso de la libertad siempre ha asustado mucho a los españoles de izquierdas". La cultura española, más, la civilización occidental "no se entiende sin la aportación del cristianismo, que tiene mucho que ver con el reconocimiento de la dignidad esencial de todas las personas". La izquierda, sin saberlo, tiene su cuna en el cristianismo; "los que alardean de laicos desde las filas de la izquierda deberían reconocer que muchas aspiraciones que dice tener esa izquierda no son más que consecuencias del mensaje de Cristo". La manía de los laicos de pretender separar el nacimiento de Cristo de la Navidad "es una bobada de tal calibre que no merece siquiera ser rebatida". Ni caso, presidenta, la esperanza de los que creen en los valores liberal-cristianos eres tú. Razón tenía Alain Touraine cuando afirmaba que "la concepción liberal de la democracia se limita a garantizar la libre elección de los gobernantes, sin preocuparse por sus acciones".

Endorfinas navideñas

martes, 25 de diciembre de 2012

Foto: Jacques Dequeker
Durante las fiestas navideñas aumentan las endorfinas y con ellas aumenta el sexo. Hay investigaciones que demuestran que hay más sexo a lo largo del verano, sin embargo otras demuestran que las invernales fechas navideñas, además de entrañables, son propicias para la relación sexual, a menudo vinculada al pecado, que, paradójicamente, se propone evitar durante estas fiestas sagradas. Adriana López, experta en sexo, afirma que la época navideña se corresponde con "una completa euforia colectiva", que lleva incluso a los no católicos, agnósticos y ateos a contagiarse de tanto afecto, tanto abrazo, tanto beso, tanto roce, tanto contacto, tanto deseo de salud, tanto deseo de paz, tanto deseo de felicidad, tanto deseo... que "se abren canales físicos entre las personas". ¿A ver si éste va a ser el auténtico "espíritu navideño"? Montar juntos el árbol... y hacer el amor debajo del mismo mientras las bombillas y bolas parpadean intermitentemente. Regalarse perfumes, jabones y sales aromáticas... y darse juntos un baño dispuestos a la lascivia acuática. Acudir juntos a la casa de la abuela para la tradicional cena... y darse un revolcón antes de la cena en la cama donde tuvieron lugar los primeros escarceos eróticos. Sentarse a la mesa... y, cuando uno mencione la frase clave "no hay nada más lindo que la familia unida", subir juntos al desván a meterse mano. Brindar con champán... y, cuando uno rompa intencionadamente una copa, salir juntos al jardín a echar un polvo nocturno y campestre, a pesar de la helada. Comprar juntos en una tienda de lencería fina... y follar en el probador probándose prendas minimalistas mientras fuera resuenan los villancicos de toda la vida. Nada de lujuria y obscenidad; a tal desenfreno hay que llamarle romanticismo. Nada de sexo en grupo; la "euforia colectiva" no ha de llevar al sexo colectivo. Nada de frío invernal para justificar la escasez de endorfinas; el calor navideño puede conseguirse pasando unas felices fiestas en el Hemisferio Sur.

Sumisión navideña

lunes, 24 de diciembre de 2012

Foto: Fréderic Fontenoy
Nochebuena, noche de paz, noche de amor... ¿noche de amor o de sexo? Las sex shops británicas venden más juguetes eróticos que nunca durante estas fiestas navideñas. No hay crisis en el sector; es más, la crisis favorece al sector. Según Neal Slateford, fundador de la firma Lovehoney, "la gente se repliega en la intimidad y trata de darse gustos privados; un ejemplo típico es el aumento de ventas de lápiz labial que se da en momentos de dificultades económicas". El capitalismo parece lábil, pero es hábil. El mercado se adapta a lo privado y la privacidad. Este año se da, además, una circunstancia cultural que favorece el comercio, un factor literario que incentiva el consumo: el éxito de Fifhty Shades of Grey. Convertido en best seller en UK y USA, supera en ritmo de ventas a la saga de Harry Potter. En la primera entrega de la trilogía, las Cincuenta sombras de Grey están cargadas de prácticas sexuales de dominación, sumisión, disciplina, bondage, sadismo y masoquismo, aparentemente poco navideñas. Según Nick Hewson, director de una empresa especializada en el marketing de productos femeninos, "el fenómeno de Fifty Shades puede entenderse como una licencia social, por el éxito del libro, para explorar un terreno vedado de la sexualidad, aunque un terreno ya abonado debido a la creciente conciencia de la mujer de su propia sexualidad, facilitada por Internet, que ofrece un espacio privado, libre de la censura social, para la exploración". El capital busca nichos de mercado, por recónditos que sean. Durante las fiestas navideñas aumentan las ventas del libro y de los juguetes eróticos que se usan en él. Como dice Neal Slateford, "no es el típico regalo para poner bajo el árbol navideño, pero las fiestas son también para los adultos que quieren regalarse algo; los hombres suelen tener problemas a la hora de elegir regalos para sus esposas y ahora saben que darles". Los compradores de juguetes eróticos constituyen un segmento del mercado; las compradoras otro. Los hombres compran juguetes para las mujeres y para sí mismos, pero ellas también compran cada vez más juguetes para sí mismas. Bien apunta Nick Hewson que "las mujeres son clientes mucho más exigentes en cuanto a estos productos; por eso la calidad del material mejoró mucho y el diseño es mucho más cuidado que cuando la industria sólo se ocupaba del gusto masculino". La Navidad empieza a ser sofisticada. Cuestión de sumisión, no sólo a la religión y al mercado.

La razón de Baltasar

domingo, 23 de diciembre de 2012

Foto: Andrew Lucas
Mejor Papá Noel y Reyes Magos, por consumismo. Mejor Papá Noel que Reyes Magos, por laicismo. Mejor Reyes Magos que Papá Noel, por nacionalismo. Mejor Reyes que Magos, por monarquismo. Mejor Melchor que Baltasar, por racismo. Mejor Baltasar que Melchor, por humanismo. No había razón para que hubiese Reyes Magos. No eran reyes ni eran magos. No eran sabios orientales ni astrónomos aficionados guiados por una estrella fugaz. No los menciona el Viejo Testamento ni los nomina el Nuevo Testamento. ¿Cuál fue la razón de Baltasar? La razón de ser del rey negro obedeció a una estrategia iconográfica de la jerarquía eclesiástica medieval en su afán proselitista, expansivo-universal, para que todos los monarcas, señores feudales y jefes tribales tuviesen claro que debían someterse al auténtico Rey Mago, el Papa de Roma, el Sumo Pontífice de la monarquía teocrática. La campaña de marketing "ponga un negro en su portal" fue un éxito per sécula seculórum, a pesar de que al rey negro le obligasen a llevar como regalo al Niño Dios mirra, producto más propio de un entierro que de un nacimiento. Veinte siglos después, el Rey Baltasar de la democracia española es Baltasar Garzón. No es rey, ni mago, ni negro, pero tiene su razón de ser, aunque algunos prefieran que no sea, que no esté. Baltasar tiene su razón cuando afirma que la izquierda española está "adormecida", ensimismada, culpando de todo a los gobiernos conservadores, sin proponer alternativas propias identificables como tales. Aunque Baltasar tiene su razón, como decía Marx, "la razón siempre ha existido, pero no siempre de una forma razonable".

La canción infinita

sábado, 22 de diciembre de 2012

Foto: Waclaw Wantuch
Hablando de música y tecnología, Jorge Drexler suelta un par de píldoras para la reflexión sobre economía y política. El cantautor se inventa las "aplicanciones", canciones líquidas e infinitas, en las que comparte la autoría con quienes las escuchan, a través de una aplicación y una interfaz complejas, que permiten modificar las letras mediante combinaciones de abstracciones poéticas. Atentos a sus palabras: "La innovación en sí no me interesa, lo que me interesa es la experiencia; ahora bien, creo que es esencial para el desarrollo de un país. Hay toda una economía monumental avanzando a pasos gigantescos, que es la economía china, basada en la reproducción de esquemas de innovación que en gran parte se han desarrollado en USA y en el resto del mundo occidental. Si dejamos de tener eso, ¿en qué vamos a competir con China?, ¿en qué?, ¿en productividad?, ¿en precios? ¡Estamos locos, no hay nada que ofrecer!". Lo dice un artista comprometido, por pura percepción. Quien quiera una versión documentada y científica que siga las investigaciones del médico y estadístico sueco Hans Rosling o del demógrafo alemán James Vaupel, autoridades mundiales en la materia, para comprobar como la China de Mao, sometida a una férrea dictadura, apostó por sanear y formar primero a la población y por dar luego el salto productivo que ha llevado a la internacionalización del "made in China". Los países occidentales siguieron un proceso inverso y más largo; primero se industrializaron, innovaron e inventaron, y luego mejoraron las condiciones de vida de sus habitantes. Otra cosa es la relación entre competitividad y calidad de vida. No ha de confundirse crecimiento con desarrollo. Cualquier índice per cápita no resiste comparación entre China y USA, ni entre cualquiera de ellos y Finlandia, Noruega o Dinamarca. Drexler apunta que para apostar por la innovación y el desarrollo hace falta tiempo, planificación a medio y largo plazo, algo que echa de menos en la política, pues los tiempos y plazos electorales restringen las iniciativas. Una paradoja sólo aparentemente paradójica: "los ciclos electorales son un defecto de la democracia; en democracia debería haber cargos vitalicios, elegidos (no como la monarquía), que permitiesen planificaciones a veinte años como mínimo". Otra paradoja sólo aparentemente paradójica: la dictadura maoísta fue lo suficientemente larga como para sentar las bases de la expansión de la economía china. ¿Y España? Para Drexler, "España se va a volver un país de turismo, donde la gente vendrá a emborracharse en las playas". Es cuestión de fijarse: la marea baja dibuja en la playa sombras chinescas. Es una canción infinita.

Balance o balanceo

viernes, 21 de diciembre de 2012



Foto: Mik Dowson

Mejor el balanceo que el balance. Transcurrido su primer año triunfal, el gobierno conservador presenta balance. Sobre el paro: "la reforma laboral no se ha visto en toda su potencialidad a causa de la recesión y del ajuste". Sobre el comercio: "hay un superávit en la balanza comercial sin bienes energéticos, como no había sucedido en los últimos veinte años". Sobre la prometida bajada de impuestos: "el gobierno abordará su compromiso en cuanto lo permita la situación de las cuentas públicas". Sobre competitividad: "España se ha convertido en el segundo país de la UE con mejor relación entre productividad y costes". Sobre los recortes en servicios sociales: "se han mantenido los pilares del sistema de protección social". Para esto, en vez de explicar el balance, podían haber explicado el balanceo, el balanceo estacional del sol sobre el horizonte o el balanceo de caderas, ese enigma femenino que perturba a los conservadores moralistas. Cualquier portavoz gubernamental podría haber explicado que, tras un año gobernando, han comprobado que la mujer camina de forma diferente al hombre; cuando camina, se contonea; cuando quiere, se contonea más; el hombre no puede, ni sabe, contonearse. Podría dar una explicación física: la mujer tiene las caderas más anchas y un mayor espacio entre las piernas que el hombre, por razones de maternidad; cuando se contonea, destaca la pelvis. Podría dar una explicación psíquica: la mujer que se contonea de modo exagerado destaca intencionadamente su feminidad; la cadera, como materia, atrae la mirada instintiva del macho y la mirada envidiosa de la hembra; el contoneo, como movimiento, hipnotiza al macho absorto e idiotiza a la hembra crítica. Podría apoyarse en un estudio clásico del profesor Devendra Singh (Universidad de Texas), quien, después de analizar durante medio siglo las preferencias masculinas sobre las féminas de la revista Playboy y del concurso Miss América, llega a la conclusión de que el hombre prefiere a la mujer con una relación cintura-cadera próxima al 70%. Podría advertir que, si la mujer tiene un peso normal, mejor; pero, si está gorda y su cintura mantiene esa proporción, también le vale. Podría ilustrar esa proporción del 70% con la metáfora de la conocida figura del reloj de arena. Un portavoz conservador no iría más allá. A la mujer que no ronda el 70% le da lo mismo; si quiere atraer al hombre, recurre a trucos visuales: ladea la pelvis cuando está de pie, cruza un brazo señalando la cadera, lleva su cuello al aire, mantiene la boca abierta y húmeda, desmelena su cabello, practica la caída de ojos, muestra el canalillo, realza sus pechos, alza sus nalgas o incrementa el ritmo de contoneo. En su balance el gobierno no reconoce que hemos pasado del 100% al 70%. En su balanceo la mujer reconoce la importancia del 70%. Una cosa es balancearse, otra distinta columpiarse.

La cruda realidad

jueves, 20 de diciembre de 2012

Foto: Camilla Akrans
Hay que asumir la cruda realidad. Los crudívoros más que nadie. Una holandesa crudívora puede perder la custodia de su hijo debido a su celo por alimentarlo sólo con productos crudos. Francis Kent reside en una ciudad de las más modernas del mundo, Ámsterdam, y alimenta a Tom Wattkins mediante una dieta de las más modernas del mundo. El niño, delgado cual hambriento del Sahel, desde los cinco años sólo come semillas, frutos secos, frutos frescos y vegetales sin cocción. La madre, bien informada en una sociedad donde sobra información nutricional, cree que todo alimento cocinado a más de 40º pierde sus enzimas y propiedades. El hijo, que no prueba la carne, el pescado, la pasta o el pan, sufre un retraso en su crecimiento. La madre, convencida del riesgo del acoso escolar para la salud mental de su hijo, decide retirarlo del centro de educación secundaria al que acudía, porque "allí los niños se reían de él por lo que llevaba para comer". El niño, bajito, vulnerable y listo, estudia mucho en casa desde hace un par de años, como recomiendan los ideólogos de la familia y el esfuerzo. Las autoridades, atentas a los derechos del menor, se cuestionan la custodia. Los crudívoros estrictos, los más crudistas, son los más modernos. Los crudívoros moderados, los que consumen semillas germinadas, huevos y ciertos productos lácteos no pasteurizados u homogeneizados (leche, quesos y yogures frescos), son los más eclécticos. Los crudívoros esnobs, que consumen, además de frutos y vegetales, carne y pescado, son los más hipócritas. Los dietistas advierten que los alimentos cocinados y procesados carecen de enzimas digestivas (lipasas, proteasas...) y contienen excitotoxinas por aditivos (conservantes, colorantes...); por lo que provocan digestión pesada, acidez, obesidad o síndrome metabólico. Los crudívoros advierten que los alimentos crudos contienen enzimas digestivas, bacterias inmunizadoras, antioxidantes, minerales, vitaminas, etcétera; por lo que favorecen la digestión, reducen la acidez, regulan la flora intestinal, retrasan el envejecimiento y evitan la obesidad. Los empresarios de la comida rápida y la bollería industrial advierten que la comida rápida y la bollería industrial están elaboradas con todas las garantías sanitarias y aportan productos de consumo apetecible y barato. La Fundación Española de Nutrición, por encargo del Ministerio de Agricultura y Alimentación, advierte que los españoles, adictos al tapeo y a la dieta mediterránea, van camino de conseguir el superávit en el consumo de verduras, aunque siguen con déficit en el consumo de cereales y legumbres. En la España del bienestar había lacto-vegetarianos, que sólo comían huevos y vegetales; había api-vegetarianos, que sólo comían mieles y vegetales; había veganos radicales, que sólo comían vegetales; había vegetarianos macrobióticos, que sólo comían vegetales equilibrados según objetivos; había vegetarianos eubióticos, que sólo comían vegetales combinados para evitar la coincidencia de proteínas y carbohidratos; había granivorianos, que sólo comían granos... Sin embargo, en la España de la crisis aumentan, por un lado, los flexitarianos, que sólo comían vegetales en épocas de bonanza pero ahora comen carne cuando pueden, y, por otro lado, los frugívoros y crudívoros obligados, que sólo comen frutos y vegetales crudos, porque sus ingresos no les permiten ni pagar la carne ni pagar el gas o la electricidad para cocinar. Menos mal que Dios es omnipotente, omnipresente y omnívoro.

Salpicaduras

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Foto: Bruno Brisan
La crisis del capitalismo salpica a todos, a algunos como una lluvia ácida, a otros como una lluvia dorada. Las salpicaduras pueden ser anecdóticas o simpáticas, escatológicas o repugnantes. Hay quienes hasta ven negocio en las salpicaduras. Un par de jóvenes emprendedores catalanes han patentado las pegatinas de urinario, que, en contacto con las salpicaduras excesivas o reiteradas de chorros de orina mal dirigidos, muestran caras de famosos del deporte (Mourinho, Guardiola...) o de la farándula (Torrente, Belén Esteban...). Los inventores empresarios calculan que venderán en el próximo trienio casi un millón de pegatinas de la marca Nosalpiques, resistentes a más de mil usos. Incluso los meapilas neoconservadores ven bien el negocio a costa de las meadas. Ellos se mean de risa mientras hay mucha gente meándose encima o meándose de miedo. Luego, en la intimidad clandestina, ellos son los que pagan por disfrutar de la lluvia dorada. Ellos le dan rango cultural. Ellos explican como el promiscuo y todopoderoso Zeus, convirtiéndose en lluvia dorada, preñó a la bella Dánae, encerrada en una jaula, y como, de aquella lluvia divina, nació Perseo. Ellos ocultan que la urolagnia es una parafilia sexual que les lleva al orgasmo udinista, cuando una hembra exótica y explotada orina sobre su cuerpo o su rostro, o al orgasmo urofágico, cuando, excitados por el morbo, el sonido, la humedad y el calor, se animan a beberse el líquido elemento dorado procedente de la vagina inmigrante, cuyo contenido en sodio y otros minerales no es perjudicial para la salud. Ellos consideran que la urofilia es una práctica fetichista que demuestra atrevimiento y denota categoría social, siempre que se practique en la intimidad del hotel o del burdel. Lo de mear en público es una vulgaridad propia de individuos de clase baja o de clase media venida a menos. Cada vez hay más gente meando en público; unos salpican más que otros. Por el momento, sólo parecen rentables las salpicaduras de urinario.

Cosas de la edad

sábado, 15 de diciembre de 2012

Foto: Wee Khim
El ministro, aura de moderado, conservador como pocos, va a revisar la edad mínima para emanciparse, casarse y fornicarse. El ministro de la justicia se erige en el ministro protector de los niños y niñas. El ministro que ha puesto patas arriba a todo el gremio de la judicatura y la abogacía, con una imposición de tasas que anticipa una justicia sólo para ricos, se erige en adalid de los hijos de los padres que no podrán pagársela. Si un niño o niña se viese, Dios y el ministro de Dios no lo quieran, sometido a abusos sexuales u obligado a prostituirse, el ministro le garantiza que pondrá a su disposición, gratuitamente, abogado defensor, un derecho que regulará la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita. Esa ley desmontará la falsa imagen de ministro recaudador con la que algunos rojos se empeñan en etiquetar a ministro tan protector y progresista. Por si fuera poco, un hijo de uno de esos padres discriminados jurídicamente podrá beneficiarse de la Ley de Jurisdicción Voluntaria, que le garantiza que el Ministerio Fiscal entrará en todo lo que afecte a su seguridad. El ministro se preocupa por los hijos más que sus propios padres. El ministro advierte que no sólo se ocupará de la puesta en marcha de medidas jurídicas, modificando el Código Civil, también se ocupará de los ámbitos laborales, sanitarios, asistenciales, educativos o culturales que tengan que ver con los menores de edad. Hay rojos que intuyen trasfondo ideológico en estas actuaciones. Son cosas de la edad. A fin de cuentas, como decía Simone de Beauvoir, "un adulto no es más que un niño inflado por la edad". ¡Ojo con el niño pijo que de adulto llega a ministro!

Ansiedad

viernes, 14 de diciembre de 2012

Foto: Andrew Lucas
En el PSOE siempre hubo oficialistas y críticos, porque siempre hubo debate interno; a veces más, a veces menos. Cuando hubo líderes, en torno a ellos se agruparon afines (felipistas, guerristas, vazquistas...). Cuando hubo estrategias, en torno a ellas se agruparon partidarios de "nuevas sensibilidades" (renovadores, terceras vías, refundadores...). Cuando hubo ideas, en torno a ellas se agruparon seguidores de corrientes de opinión (socialdemócratas, izquierdistas socialistas, cristianos socialistas...). Cuando había éxitos, en torno a ellos todos se agrupaban y se sentían parte del todo. Cuando hay fracasos, nadie quiere estar en torno a ellos. Los fracasos exigen diagnósticos precisos y terapias eficaces. Los diagnósticos precisos exigen asunción de responsabilidades. Las terapias eficaces exigen tratamientos inmediatos. Los medios de comunicación prefieren los conflictos simples y las exposiciones simplistas. Es simplista la reducción de los socialistas actuales a dos categorías: los tranquilos y los ansiosos. Marcelino Iglesias, exsecretario de organización del PSOE, ahora portavoz en el Senado, pide a los socialistas que "controlen la ansiedad, que no se agobien, que estén tranquilos, que hay muchos militantes que tienen mucha prisa, que un partido antes de ganarlo hay que empatarlo, que el secretario general tiene toda la autoridad y el derecho para administrar las decisiones y los tiempos". Carme Chacón, exministra y diputada, en sentido contrario, declara que "el partido no puede dar la impresión de que, en medio de tanta destrucción y sufrimiento acelerado, se da todo el tiempo del mundo, porque mucha gente no lo tiene". Antes que controlar la ansiedad hay que conseguir que la ansiedad no nos controle. La ansiedad no es más que una emoción; una emoción que, cuando resulta de la crítica constructiva y de la experiencia comprometida, puede ser hasta buena para la salud del partido; sin embargo, cuando la ansiedad se transforma en obsesión, fobia, manía, persecución o marginación, puede ser síntoma de hipocondría, consume demasiada adrenalina y distorsiona la apreciación de la realidad interior y exterior. Confundir reflexión con meditación es un pequeño error; confundir reflexión con relajación es un gran error. Para controlar la ansiedad es imprescindible una buena técnica de respiración, pero incluso la respiración ha de ser crítica. La ansiedad es inherente a las personas implicadas con cualquier organización o proyecto vital. La ansiedad bien canalizada es creativa y productiva. La relajación crónica es inquietante e intolerable. La ansiedad excesiva puede derivar en disfunciones. También hay disfunción eréctil por ansiedad; pero, con una adecuada dosificación sinérgica de terapia sexual y terapia de irrigación sanguínea mediante fármacos, tiene cura.

Asfixia

jueves, 13 de diciembre de 2012

Foto: Igor Amelkovich
Las españolas sufren una agobiante asfixia económica y disfrutan de una sofocante vida erótica. Nueve de cada diez españolas están insatisfechas con la situación económica actual del país. Nueve de cada diez españolas están satisfechas con su vida sexual, según la Encuesta Habits, sobre hábitos sexuales y uso de anticonceptivos, llevada a cabo por Amber Marketing Research y MSD entre unos miles de mujeres y unos cientos de profesionales sanitarias. Las españolas valoran con un notable alto su vida sexual, sin mencionar a los españoles, quienes, egocéntrica e interesadamente, dan por hecho que esa notabilidad femenina es debida a la alta eficacia masculina en las relaciones sexuales. Eso sí, ocho de cada diez españolas toma o usa anticonceptivos para no tener hijos de españoles. La asfixia económica no anima a incrementar el número de súbditos. Ahora bien, la encuesta no aclara cómo consiguen las españolas tan alto grado de satisfacción, ni si para ello precisan o no de los españoles. La encuesta no profundiza en las filias eróticas de las españolas. Por ejemplo, no aclara si entre las españolas el aumento de la asfixia económica va parejo al aumento de la asfixia erótica. La asfixia erótica, también conocida, aunque no mucho, como hipoxifilia, es una parafilia que consiste en alcanzar la satisfacción sexual disminuyendo la respiración durante la masturbación mediante el cubrimiento de la cabeza con una almohada de látex, una bolsa de plástico con publicidad de hipermercado o un pañuelo tupido acorde con la clase social de la practicante. En los países anglosajones la privación intencionada de oxígeno para alcanzar el orgasmo se ve como un juego de respiración (breathplay) o un juego de límite (edgeplay), en definitiva, un juego sadomasoquista y fetichista, en el cual la mujer suele implicar a un hombre que actúa como sujeto-víctima del placer o como controlador-vigilante del riesgo consensuado. Las españolas se fían menos de los españoles. En España, la asfixia individual da miedo, la asfixia colectiva da pavor.

La edad de las putas

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Foto: François Benveniste
Los europeos que acudían a Suiza a evadir capitales, y de paso contrataban los servicios de putas de 16 o 17 años, ya no podrán hacerlo; ya no podrán contratar los servicios de putas menores de 18 años; podrán continuar evadiendo capitales; el secreto bancario les protege; el secreto de los proxenetas les protege algo menos. Los suizos están reformando su código penal porque han firmado un convenio internacional para la protección de la infancia, no porque se hayan propuesto atajar la prostitución. Hasta ahora, el límite de edad para ejercerla o para participar en espectáculos pornográficos coincidía con la mayoría de edad sexual; a partir de ahora, las putas deben ser mayores de edad, los clientes que contraten servicios de jovenzuelas pueden ser condenados a tres años de cárcel y los "empresarios" que den trabajo a jovenzuelas en locales de alterne pueden ser condenados a diez años de cárcel. Según datos del Consejo de Europa, los suizos son los segundos más puteros de Europa, pues dos de cada diez han pagado los servicios de putas alguna o algunas veces. Cierto que los primeros son los españoles, pues cuatro de cada diez reconocen que han ido de putas a lo largo de su vida. En Suiza, la hipocresía legal y social es evidente. En España, la hipocresía legal y social es doblemente evidente. La inhibición legislativa de sucesivos gobiernos (progresistas y conservadores), la moralina derivada de la formación escolar (católica en un Estado aconfesional), el atavismo que graba en el imaginario colectivo la idea de que la prostitución es un oficio (el oficio más viejo del mundo), el costumbrismo que vincula machismo ibérico y puterío (irse de putas como rito iniciático), la consideración de la prostitución como una válvula de escape social (por falta de comunicación doméstica), la identificación de las putas como trabajadoras autónomas (cuando nueve de cada diez son explotadas por redes esclavistas), la permisividad en la inmigración ilegal de mujeres exóticas (secuestradas, extorsionadas, obligadas a prostituirse), el incremento de los pingües beneficios de los proxenetas (y de los corruptos a ellos vinculados), la relación entre la trata de blancas y el narcotráfico o la maldita crisis económica hacen que abunden cada vez más las putas españolas de 18, de 18 años... y 18 euros. Ya decía Jean Anouilh que "se tiene la edad que se quiere tener y la edad del dinero que se tiene".

El barrio rojo

domingo, 9 de diciembre de 2012

Foto: Kal Eckardt
El barrio rojo de Ámsterdam no está lleno de rojos, sino de putas. Son putas legales, meretrices admitidas, rameras autónomas, trabajadoras sindicadas, contratantes de seguridad social privada, contribuyentes regulares, declarantes ante hacienda y ciudadanas cotizantes, como corresponde a quienes realizan una actividad regularizada en un sistema capitalista regularizado. Son mercancías de escaparate, para consumo turístico-visual, para consumo erótico-sexual. Son mercancías iluminadas por las luces rojas del viejo barrio de pescadores transformado en un gran burdel callejero. El Red Light es un barrio histórico y pintoresco, que dibuja una postal urbana con impronta arquitectónica, cultural, liberal. Una cosa es la postal de la tienda, otra diferente la realidad de la trastienda. En la trastienda la esclavitud de la droga prevalece sobre la libertad del sexo. Cervezas, fotos, jaleos, trapicheos... mujeres con vidas propias. Louise Fokkens, bisabuela, llevaba ejerciendo la prostitución más de medio siglo en el barrio rojo; recientemente ha dejado el oficio por una artritis. Martine Fokkens, gemela de la anterior, también bisabuela, con los mismos años de experiencia, continúa en el tajo porque la pensión no le da para sobrevivir. Ambas fundaron en su día La Lucecita Roja, primer sindicato de putas del barrio rojo, donde miles de mujeres se vendían a los marineros y turistas de paso. Recuerdan aquellos tiempos difíciles y como las prostitutas fueron consiguiendo mejoras laborales, reconocimientos sociales y hasta códigos de conducta para dignificar su profesión y protegerse unas a otras. Actualmente las dos putas viejas firman autógrafos, reciben homenajes y son objeto de entrevistas, libros y documentales. Aprovechan su altavoz para advertir que la droga, la violencia y la explotación están tiñendo de negro el barrio rojo: "hoy en día las chicas ya no llevan ropa; venden y consumen droga; todo está relacionado con el dinero y el delito; una prostituta digna no consume droga; ya no hay código de honor que se transmita de una generación a otra; en aquella época las chicas se protegían entre ellas, ahora ya no es así; los sentimientos humanos han abandonado el barrio rojo". En el barrio rojo holandés las putas están expuestas en escaparates, son visibles. En el barrio pobre español las putas, inmigrantes sin papeles, están ocultas en pisos, son invisibles...

El límite de la insinuación

sábado, 8 de diciembre de 2012

Foto: Igor Amelkovich
Sugerir es más inteligente que enseñar. Insinuar es más erótico que mostrar. Tópicos admitidos, por eso son tópicos, pero... ¿cuál es el límite entre insinuar y mostrar?, ¿cuál es el límite entre lo implícito y lo explícito?, ¿cuál es y, sobre todo, quién lo decide? Mientras la decisión sea personal, todo va bien, nada que objetar. Alicia, valenciana, ingeniera, adulta, cuelga cada noche de su página web una foto diferente de su magnífico escote. En un par de semanas ha tenido cuatrocientas mil visitas. Algunos de los visitantes le piden que deje de insinuar y comience a mostrar; otros le piden que no deje de insinuar y resista la tentación de mostrar; algunos le ofrecen publicidad pagada a cambio de mostrar; otros le ofrecen pasarse a la pornografía pagada; algunos le piden que se quite del todo las prendas a medio poner; otros alaban su capacidad para insinuar con maneras, posados y prendas diferentes; algunos le piden sexo; otros le echan piropos; algunos le dan las gracias por alegrarles la vista diariamente; otros le hacen gracias y gracietas sobre sus tetas... Alicia ha creado un producto, Los escotes de Alicia, que va camino de convertirse en un fenómeno mediático. Alicia, en el país de las maravillas, se mantiene firme en su desinteresada, por el momento, política de marketing, cargada de misterio e insinuación: "Esto no lo hago por dinero; empezó como una broma, ahora me divierte y me gusta; con los tiempos que corren, me permite pasar el día pensando en algo agradable, como la lencería que me compraré para la próxima foto; no quiero que nadie sepa quien soy, tengo una vida normal y esto lo hago para divertirme; en Internet el sexo es muy explícito, pero yo creía que insinuar más y enseñar menos también triunfaría; no voy a enseñar más de lo que enseño; nunca voy a enseñarlo todo". ¿Enseñarlo todo es enseñar la parte? ¿Al enseñarlo todo no hay insinuación? ¿Tiene límite la insinuación?

Pulsión freudiana

viernes, 7 de diciembre de 2012

Foto: Fréderic Fontenoy
Para Freud nada en la psique es casual, pero el sexo casual es básico para comprender la psique. La casualidad explica la causalidad como la motivación inconsciente explica la decisión causal de un acto casual. No es cuestión de instinto básico, ni de otras ficciones cinematográficas. No es el instinto el que explica la motivación, sino el impulso, la pulsión freudiana. La pulsión es más flexible y aleatoria que el instinto. La pulsión, esporádica y ocasional, exagera la distensión, que exagera a su vez el placer. Si se exagera el placer, hay pecado. Siempre hubo sexo casual, pero la represión religiosa, cristiana y medieval, relegó este tipo de sexo a la condición de acto impuro, condenado por el sexto mandamiento. Hace medio siglo el equilibrio social llevó al equilibrio sexual entre hombres y mujeres, sobre todo debido a la mayor autonomía conquistada por ellas. El sexo ocasional, por definición discontinuo en relación al sujeto, se hizo cada vez más continuo, más frecuente, más democrático. Fue una de las dos principales conquistas de las clases medias; la otra fue el incremento de las clases medias. Las clases medias se apropiaron nominalmente del sexo casual, cuando de hecho había sido también usual entre las clases altas, las clases bajas, entre las clases altas y bajas. La expansión del sexo casual no es causa de una mayor visibilidad social del mismo. Su condición de secreto, de tabú, de acto reprobable socialmente, exagera el imprescindible morbo del sexo esporádico. La ocultación exagera la excitación. La casualidad exagera la frivolidad. La sexualidad exagera la sociabilidad. La juventud desea ocultación, excitación, casualidad, frivolidad, sexualidad, sociabilidad. La juventud prefiere la inteligencia emocional a la estabilidad emocional. La empresa sabe que el mercado juvenil de los amores y los impulsos está en la red. La empresa satura Internet de contactos on line, páginas de dating, chats para citas, etcétera. Freud, sin ordenador, sublima todo amor joven al sexo, cuando afirma que "la libido es una pulsión, una energía relacionada con todo aquello susceptible de ser comprendido bajo el nombre del amor, sea amor sexual, amor a sí mismo, amor a la madre, amor al amigo, amor a la humanidad, amor a los objetos o amor a las ideas abstractas". Palabra de Freud, pulsión del señor.

El meñique y la levedad del ser

jueves, 6 de diciembre de 2012

Foto: Nicola Ranaldi
En los países ricos se reflexiona a menudo sobre lo necesario y lo innecesario. En los países pobres esa reflexión es innecesaria y lo único necesario es la búsqueda de lo necesario. En los países ricos prevalece a menudo la estética sobre la ética y se justifica lo injustificable. En la absurda dialéctica de los ricos sobre qué miembros del cuerpo son los menos necesarios, ganan los meñiques, miembros prescindibles, accesorios, despreciados. Los ricos consideran imprescindibles aquellos miembros más directamente relacionados con los cinco sentidos que aprenden en la escuela, es decir, los ojos (vista), las orejas (oído), las manos (tacto), las lenguas (gusto) y las narices (olfato). Pero... ¿los meñiques?... ¿para qué sirven los meñiques?... concretamente ¿para qué sirven los meñiques en el mundo capitalista? Entre hombres y mujeres de países ricos hay coincidencia sobre su inutilidad. Sin embargo, algunas de las mujeres más espectaculares de alguno de los países más ricos han decidido prescindir de los meñiques, eliminándolos, amputándolos. Se trata ya de una moda en USA. Las mujeres que siguen esta moda desean lucir tacones más altos, de manera más cómoda, para resultar más deseadas. A la mayoría de los potenciales deseantes les resulta indiferente que ellas se corten o no los meñiques, pero les encantan los tacones altos y la repercusión de su uso en el alzamiento de glúteos y balanceo de caderas en los cuerpos que lucen tales féminas. A algunos de ellos les parece una aberración tan criticable como otras amputaciones practicadas en mujeres de países pobres, amparadas en supuestas herencias culturales. A los profesionales de la cirugía podológica, beneficiarios potenciales de esta moda (además de los diseñadores de zapatos high heels fashion), les parece una estupidez, ya que ellos están para resolver problemas en los pies, no problemas psíquico-estéticos. Cortando el meñique se carga de presión al resto del pie. La estupidez invierte las relaciones causa-efecto. Según la Asociación Americana de Podología Médica, nueve de cada diez mujeres que usan tacones altos en USA tienen problemas en sus meñiques. La culpa es de los tacones, no de los meñiques.

Más allá de las transparencias

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Foto: Nick Knight
En España se llevan poco las transparencias. España es un país cada vez menos transparente. Pero, una cosa es la moda y otra la corrupción. En la moda femenina, las transparencias, confeccionadas con sedas, gasas, encajes o fibras sintéticas, buscan seducir, mostrando la piel o la ropa interior, mostrando la intimidad. No obstante, hay transparencias absolutas y transparencias relativas. Hay transparencias absolutamente transparentes, que dejan a la vista lo que algunos (sobre todo algunas) no quieren y muchos otros sí quieren ver. Hay transparencias relativamente transparentes, que dejan a la vista sólo partes insinuantes del torso, el pecho o la espalda, a la vez que tapan las partes más íntimas con bordados, flecos o lentejuelas. En la alta costura de pasarela como en la ropa de calle, las transparencias son siempre elegantes, pero las usuarias pueden serlo o no, pueden llevar ropa interior acorde o no con la transparencia, pueden llevar ropa interior o no... En la corrupción política, las transparencias tienen que ver con la eficacia del sistema judicial, la relación entre gobernantes y empresarios, la aplicación de auditorías públicas, la rendición de cuentas, la regulación de las entidades financieras, el fraude fiscal, la prevaricación, el cohecho, el soborno o el abuso de poder. En este sentido, la ONG Transparency International viene elaborando desde 1995 un ranking anual de la corrupción por países. En una escala de 0 a 100, establece diez tramos entre los muy transparentes y los muy corruptos. En el primer tramo: Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda. En el segundo: Suecia, Singapur, Suiza, Australia, Noruega, Canadá, Holanda, Islandia y Luxemburgo. En el tercero: Alemania, Hong Kong, Barbados, Bélgica, Japón, Reino Unido, USA, Chile, Uruguay, Bahamas, Francia y Santa Lucía. En el cuarto: Austria, Irlanda, Qatar, Emiratos Árabes, Chipre, Bostwana, España, Estonia, Bután, Portugal, Puerto Rico, San Vicente y Las Granadinas, Eslovenia, Taiwán, Cabo Verde e Israel (...) En el noveno: Burundi, Chad, Haití, Venezuela, Irak, Turkmenistán, Uzbekistán, Myanmar y Sudán. En el décimo: Afganistán, Corea del Norte y Somalia. La simple relación y correlación de países no resulta del todo transparente. Es paradójico que quienes ejercen más abusos de poder sean ejemplos de como ejercerlo, aunque, como dice Paulo Coelho, "el guerrero es transparente en sus acciones y secreto en sus planes". Es paradójico que algunos paraísos fiscales caribeños o asiáticos aparezcan como ejemplos de transparencia. Es paradójico que algunos países árabes figuren como ejemplos de democracia. No es paradójico que los países nórdicos sean modelos de transparencia, porque son los modelos de la socialdemocracia. Téngase en cuenta que el informe sólo pide cuentas al sector público. Las transparencias en el sector privado son veladuras.

Hipererotismo y pansexualismo

domingo, 2 de diciembre de 2012

Foto: Brian Ypperciel
Ni el hipererotismo tiene que ver con el erotismo en hipermercados, ni el pansexualismo tiene que ver con el sexo en panaderías. Se trata de percepciones del erotismo desde la óptica episcopal. A monseñor Munilla, obispo de San Sebastián, corresponde el tratamiento de "eminencia", no sólo por ser una eminencia en ciertas materias, sino por su sapiencia en la interpretación científica de la realidad terrenal, en la que, no obstante, se nota el asesoramiento de la paloma espiritual. Monseñor Munilla, experto en sociología aplicada y en medio ambiente, denuncia la expansión de una nueva plaga, por él acuñada como "hipererotismo ambiental", que se ha propagado por todas las capas sociales, por todas las aldeas y ciudades, convirtiéndose en una pandemia de este tiempo mundano, pagano y marrano. Monseñor Munilla, responsable del Departamento de Pastoral de Juventud en la Conferencia Episcopal Española, advierte a los jóvenes sobre la posibilidad de convertirse en desequilibrados, por contagio o por adicción al erotismo ambiental, pues "parece como si viviéramos una alerta sexual permanente, que condiciona lo más cotidiano de la vida; el bombardeo de erotismo es tal que facilita adicciones y conductas compulsivas, provocando innumerables desequilibrios por falta de dominio de la propia voluntad". Los jóvenes deben dejarse influir por la monserga episcopal y no por el erotismo ambiental, asumiendo que "no es fácil vivir en coherencia con los valores evangélicos en medio de una cultura dominada por el materialismo y el hipererotismo; ocurre que hay muchos jóvenes que han nacido y crecido en este contexto cultural pansexualista que llegan a percibirlo como normal; es lo que ocurre a quien ha nacido y vivido a 6.000 metros de altura y se ha acostumbrado a esa presión atmosférica". Al margen de la confusión entre metros y milibares, el obispo eminente intenta, eminentemente, instruir a los jóvenes sobre conceptos como materialismo, ambientalismo, narcisismo, pansexualismo e hipererotismo. Estando como están los jóvenes erotizados, el sexo es un "instrumento de diversión, una herida del pansexualismo, que sólo se cura rescatando la virtud de la castidad de su impopularidad, potenciando cursos de formación afectivo-sexual y educando en la belleza". Argumentar, en sentido contrario, aludiendo al materialismo, ambientalismo, narcisismo, pansexualismo e hipererotismo en seminarios, monasterios, conventos, sacristías y otros lugares de culto o reclusión es simplista y, además, es pecado (como es pecado mirar durante más de dos minutos la fotografía que ilustra este párrafo).

De aventuras y helicópteros

sábado, 1 de diciembre de 2012

Foto: Andrew Lucas
Los jóvenes españoles, mano de obra cualificada, emigran por espíritu de aventura. El Gobierno español compra helicópteros norteamericanos, de segunda mano, por espíritu de aventura. Los jóvenes españoles ya no quieren jugar a ser pilotos de helicóptero en su país y buscan aventuras en otros países. La secretaria general de Inmigración y Emigración, Marina del Corral, considera que "están desvirtuados los discursos que sostienen que la salida de trabajadores cualificados españoles está estricta y únicamente vinculada a la situación de crisis" y valora positivamente que "los jóvenes cualificados españoles estén a la altura de los trabajadores cualificados de nuestros socios europeos en cuanto a proyección internacional", por lo que justifica el movimiento migratorio por "el impulso aventurero de la juventud". En cuanto estas palabras pasan a la red, corren como la pólvora, y la secretaria conservadora es sometida a un bombardeo discrecional y virtual. Los jóvenes españoles no son imprescindibles. Los helicópteros norteamericanos son imprescindibles. Según el gobierno conservador español, la adquisición de dos helicópteros a la Armada de los USA por casi veinticinco millones de euros es "imprescindible", por tratarse de una ganga que le permite modernizar el equipamiento bélico sin gastar mucho. La modernización se consigue con dos aparatos que los norteamericanos ya consideran obsoletos, porque han sobrepasado la mitad de su vida operativa. Sin embargo, estos helicópteros de segunda mano, con otra mano de chapa y pintura y con la imprescindible instalación de asientos, serán reconvertidos en helicópteros para transporte de tropas. Los jóvenes españoles que juegan a los soldaditos saben bien que los SH-3D dedicados al transporte en las imprescindibles misiones bélicas del país están a punto de convertirse en chatarra, tras prestar servicio medio siglo. Los jóvenes españoles que juegan a los soldaditos saben bien que los AB-212, que venían apoyando en estas misiones, han sido ya reconvertidos en helicópteros de vigilancia (se hallan, por ejemplo, en el Océano Índico controlando a los piratas que intentan abordar a los atuneros vascos). Los jóvenes españoles que juegan a los soldaditos saben bien que los dos Sikorsky SH60-F, made in USA, excedentes en USA, sin alcanzar las prestaciones y los precios de los NH-90, que eran los helicópteros previstos para la modernización "superguay" del ejército español (en lenguaje juvenil), permiten al gobierno conservador aplicar dos máximas de su estrategia política: la primera, "parecer modernos"; la segunda, "parecer que hacemos". Quizás estos helicópteros puedan ser utilizados, rentabilizados y amortizados, facilitando gratuitamente el transporte de los jóvenes españoles que se lancen a la aventura de la emigración.