Whisky doble, doble moral

sábado, 30 de junio de 2012


Un whisky doble en la calle es doblemente dañino, para el ciudadano bebedor y para la ciudadanía sufridora, sobre todo en ciudades, como Madrid, donde alcaldes y alcaldesas conservadores han promulgado normas, recopiladas en la popularmente denominada "ley antibotellón", que prohíben el consumo de whisky y otras bebidas alcohólicas de menor graduación en las calles de la capital, siempre que no sea en lugares habilitados al respecto (terrazas, veladores...). El whisky doble es caro, el whisky doble en una calle de Madrid puede ser carísimo, si va acompañado de una multa de 300 euros por consumir alcohol en la vía pública. Ahora bien, el vicealcalde de Madrid circula por la fiesta del Orgullo Gay en el barrio de Chueca y confraterniza con bebedores callejeros sin exigirles el cumplimiento de la ley. Madrid tiene una ley llamada antibotellón y tiene una alcaldesa apellidada Botella. Hay que estar en contra del botellón, pero no en contra de la Botella. La Botella es muy popular y comprende la necesidad de ocio de los ciudadanos. La Botella es muy liberal y comprende la necesidad de consumo de alcohol de los ciudadanos pervertidos. Eso sí, como, además de popular y liberal, la Botella es muy nacionalista, no puede consentir el consumo de whisky escocés, porque, aunque esté elaborado con cebada malteada, destilado dos o tres veces y añejado en barricas de roble, procede del Reino Unido, imperio colonial que no cede el Gibraltar español. La Botella, nacionalista, pero devota de los USA, podría consentir el consumo de whisky bourbon, aunque esté elaborado mayoritariamente con maíz transgénico. La Botella, nacionalista con familia franquista, podría recomendar el consumo de whisky DYC, un whisky genuinamente español, destilado en tierras segovianas, por una empresa que nació con el Plan de Estabilización y con el Desarrollismo diseñado por los gestores del Opus Dei. Beber para olvidar, en la calle o donde sea. Whisky doble, doble moral.

¡Vaya negra!

jueves, 28 de junio de 2012

Gritar al negro es racismo. Gritar a la negra es racismo y machismo, aunque uno grite "¡Vaya negra!". En la Eurocopa, durante el partido entre España e Italia, los seguidores españoles cantaron y gritaron contra el negro italiano Balotelli, tipo tan chulesco como buen jugador. La UEFA ha abierto expediente disciplinario "por conducta inapropiada de sus seguidores" a la Real Federación Española de Fútbol, que habrá de pagar una cuantiosa sanción, que, en suma, es lo que interesa a la UEFA. Deporte, política, grito, racismo en Gdansk (Polonia). En San Antonio (Texas), en la liga local de institutos, durante el partido entre Álamo Heights High School y San Antonio Edison High School, los seguidores, mayoritariamente blancos de los segundos, gritaron "¡USA, USA, USA!" contra los jugadores de los primeros, mayoritariamente hispanos. El comité de competición ha abierto expediente porque, como señala el director de los hispanos perdedores: "trabajamos duro para jugar el torneo regional y nos tenemos que preocupar por ser objeto de esta celebración insensible; ser atacados por nuestra raza y hacernos sentir que no pertenecemos a este país es terrible". Deporte, política, grito, racismo en la frontera entre USA y México. Conclusión: al margen del contenido del grito (incluso positivo: ¡Vaya negra!, ¡USA, USA, USA!) puede haber racismo, si se dirige el grito a un negro o negra. Para evitarlo están los eufemismos. Llamar negro a Obama, presidente negro de USA, o a Bolt, atleta negro de Jamaica, puede ser considerado racista; si se les llama afroamericanos, parece correcto. En español no hay un término racista y otro no racista para llamar a los negros; en inglés "nigger" es racista y "black" puede serlo o no, según el contexto. Una señora bienpensante, conservadora, diría que la negra de la foto es una "mujer de color"; algo contradictorio pues el negro es, precisamente, la ausencia de color. Su marido, también conservador, si ella no está delante, gritaría "¡Vaya negra!".

Dícese del culamen y el canalillo

viernes, 22 de junio de 2012


Del culamen y el canalillo no se podía hablar porque te reñían los guardianes de las buenas costumbres y porque esas palabras no estaban en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Ya se sabe que lo que no está en el diccionario no es, no existe. El culamen y el canalillo no existían. Cuando alguien, hombre cargado de piropos o mujer cargada de envidias, decía a otra: "estás echando un culamen que vas a despertar cadáveres", era síntoma de mala educación cívica y mala educación académica. Cuando alguien, madrileño castizo, decía a una amiga: "eres más vieja que el canalillo", no se refería al comienzo de la concavidad que separa sus pechos con una curva diferente a la que los separaba en la juventud, sino que aludía literalmente a su antigüedad, que ponía en relación con el Canal de Isabel II, básico para el suministro de agua a la capital. A partir de ahora el culamen y el canalillo entrarán en el diccionario por derecho propio, ya que, como señala Darío Villanueva, Secretario de la RAE, "el diccionario no crea realidades, ni inventa, simplemente certifica; es como una especie de notariado de la lengua, que registra las palabras y usos que existen realmente en la sociedad; las palabras y acepciones no necesitan de la Academia para ser legítimas, la legitimidad se la dan los hablantes". No obstante, se intuye que la definición de canalillo va a ser más sencilla que la de culamen. Quizás el decoro académico no permita definir culamen como: "dícese de un buen culo", pero, en cualquier caso, es positivo el hecho de que la modernización de la lengua dependa de la Academia, no del gobierno conservador, con el que el país va de culo.

Stiglitz & Springsteen: Tú saca al perro, yo saco al gato

jueves, 21 de junio de 2012

Stiglitz & Springsteen: You put out the dog, I'll put out the cat. Stiglitz sabe de economía, Springsteen sabe de emoción. Stiglitz sabe que ningún país ha salido de la crisis con la receta de la austeridad. Springsteen sabe donde está el dinero fácil. Stiglitz sabe que la capacidad de los gobiernos de los países para salir de la crisis es limitada. Springsteen sabe que, "cuando el mundo entero se esté derrumbando, y todos esos peces gordos se crean que es divertido", se irá a la ciudad en busca del easy money. Stiglitz sabe que una moneda fuerte, aunque se llame euro, puede desaparecer, si los gobiernos de los países ceden ante los gobiernos de los dineros. Springsteen sabe que le hace falta una Smith & Wesson calibre 38 y, sobre todo, que ella se ponga el vestido rojo para él esa noche, durante la cual se irán juntos en busca del dinero fácil. Stiglitz es Premio Nobel de Economía, Springsteen es el jefe del rock (The Boss). Stiglitz es un keynesiano, crítico con la libre globalización y la libre especulación. Springsteen canta con compromiso crítico: "Tú ponte el abrigo, yo me pondré el sombrero". Stiglitz es un think tank en sí mismo, crítico con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Springsteen canta con compromiso crítico: "Tú ponte el vestido rojo, que te queda realmente bien, cariño". Stiglitz es un experto en salarios de eficiencia, crítico con el papel de muchas empresas durante la crisis y con los recortes salariales indiscriminados. Springsteen canta con compromiso crítico: "Nos vamos a la ciudad ahora, en busca del dinero fácil". Stiglitz y Springsteen juntos: Tú saca al perro, yo saco al gato.

El Vaticano viola

miércoles, 20 de junio de 2012

El Vaticano viola, sujeto y verbo; falta el predicado. En el Vaticano se viola, interpretación impersonal, generalista y maledicente. Violar es forzar, profanar, infringir. El titular: "El Vaticano viola la mitad de las normas sobre blanqueo". ¡Ah, es cosa de abuso de dinero, no de abuso sexual, no importa! Según Il Fatto Quotidiano, a partir del informe Moneyval llevado al Consejo Europeo, el Vaticano incumple la mitad de las directrices europeas contra el blanqueo de capital. El Vaticano, capital de la cristiandad, es también capital del capital. El Vaticano, paraíso del blanco, es también paraíso del blanqueo; de hecho, en New York, capital de las capitales del capital, ya habían incluido al Vaticano en la lista de paraísos fiscales. En el Vaticano no hablan del paraíso fiscal y no llaman a las cosas mundanas por su nombre mundano; por ejemplo, el Banco Vaticano no se llama banco, se llama Instituto de Obras Religiosas. El Vaticano viola el lenguaje. El Instituto de Obras Religiosas movía capitales a su antojo hasta que, hace un par de años, el Banco de Italia y la Fiscalía de Roma tomaron cartas en el asunto y el instituto-banco comenzó a ser tratado como un banco extra comunitario cualquiera. El Vaticano va camino de dejar de ser un paraíso... ¿A ver si va a ser cierto que sin tetas no hay paraíso?

En el bosque

martes, 19 de junio de 2012

En el bosque los habitantes del lugar disfrutan observando a los animales. En el bosque los cazadores del lugar disfrutan cazándolos. En el bosque los animales del lugar no saben que son observados e intentan no ser cazados. En el bosque los políticos del lugar disfrutan del sexo e intentan no ser observados. En el cuento no hay tecnología. En la vida real hay cámaras sofisticadas en el bosque. En el bosque de Carintia, en los Alpes austríacos, la Sociedad de Caza ha instalado cámaras con sensores, que detectan el movimiento de los animales, e infrarrojos, que detectan sus andanzas nocturnas. Pero, las cámaras han detectado también las andanzas de un político local que retozaba, inconsciente y reiteradamente, en tal ecosistema ecológico. Los ecologistas quieren conservar a los animales. Los cazadores quieren que la caza sea conservada. Los políticos quieren conservar su intimidad. ¿El bosque es de todos o es para quien lo trabaja? ¿Quién lo trabaja: el ecologista, el cazador, el político? ¿Cuestión de legitimidad o de privacidad? ¿Cuestión pública o privada? El bosque es público, la vida sexual del político es privada, la identidad del político es pública, la identidad de quien acompaña al político en sus andanzas es privada. La vigilancia forestal choca con el sexo forestal. Los defensores de la protección de datos personales piden una mayor y mejor señalización de las cámaras. El abogado de los cazadores no entiende el revuelo provocado por los affaires boscosos del político, porque "la gente rara vez se aventura a entrar en el bosque por la noche y está prohibido caminar en la zona señalizada, en un radio de cuatrocientos metros monitorizados". Dirá el político que una cosa es caminar y otra diferente copular. Como diría Caperucita, ¡qué complicada es la vida en el bosque!

El precio del tiempo

jueves, 14 de junio de 2012

El tiempo no tiene precio. Falso. Que le pregunten al funcionario, al que hacen trabajar más tiempo por menos dinero. Que le pregunten a Rafa Nadal, al que robaron un reloj de 300.000 euros. El tiempo es una magnitud física y, como todas las magnitudes físicas, tiene un precio, es susceptible de medición pero también de valoración. Sin embargo, de hecho no se mide el tiempo, sino el cambio de un objeto a través del tiempo, se mide el movimiento. El reloj de sol mide el movimiento aparente del Sol; el reloj de arena mide el movimiento real de la arena; el reloj atómico mide las vibraciones de átomos. Todo es cuestión de tic-tic. Todo es cuestión relativa. El tiempo es relativo, depende de las referencias, de la posición de quien lo mide y de su propio movimiento. Diferentes observadores pueden medir diferentes tiempos del mismo proceso. No existe un tiempo único, absoluto; no existe la simultaneidad. Es cuestión tan relativa como cuántica. Tal vez la dirección y el precio del tiempo tengan que ver con la entropía. Algunos pretenden demostrar que no hay tiempo pasado ni tiempo futuro, sólo tiempo presente, y que ellos marcan el precio del tiempo presente. El reloj de lujo, robado en un hotel de lujo al tenista, ya ha sido recuperado. El robo es relativo, cuestión de desplazamiento, de movimiento del objeto. Al empleado que lo desplazó le espera un incierto futuro. El futuro llega muy pronto, y tiene un precio. Usar un reloj de ese precio es un desprecio.

Menos marisco, más caviar

martes, 12 de junio de 2012


Con el marisco no hay porque tomar vino blanco, aunque la inercia conservadora así lo proponga. Carmen Álvarez-Arenas, diputada conservadora y portavoz de la comisión de empleo del partido de la derecha, mientras el paro aumenta exponencialmente desde la llegada de su partido al gobierno, para explicar los recortes en políticas activas de empleo, recurre a una metáfora gastronómica y señala que "son cifras que dichas así pueden sonar muy fuertes... pero la eficiencia no está muchas veces en el dinero; por ejemplo, el hecho de comer es bueno, sin embargo ¿hace falta comer todos los días marisco y caviar para estar bien alimentado? No, probablemente gastes mucho más y no estés bien alimentado". Menos mal que los parados del país, cotidianos consumidores de marisco y caviar, han dejado sus destinos en buenas manos, en manos de gestores expertos, que hacen diagnósticos precisos, como éste, para tomar las medidas adecuadas. Si los parados dejasen de tomar marisco todos los días mejor les irían las cosas, a ellos y a los demás. Deberían saber los parados que el marisco sólo está realmente en comida durante los meses que tienen erre, cuando está en su punto de presencia, aroma, textura y sabor. Conviene que dejen ya de comer marisco a lo largo de los meses de mayo, junio, julio y agosto, por mucho que les preste en vacaciones, ya sea en chiringuitos playeros o en marisquerías al borde del mar. Conviene que sepan los parados que los berberechos, los bogavantes, las langostas, las gambas, las vieiras y las zamburiñas están mejor en otoño. Conviene que sepan que las almejas, las nécoras, los bueyes de mar, los centollos, los camarones y los santiaguiños están mejor en invierno. Conviene que sepan que las cigalas y las ostras están mejor en primavera. Sin embargo, hace mal la diputada en mezclar marisco y caviar. El caviar es otra cosa. El caviar es consumido incluso por sus colegas de izquierdas, los de la llamada "izquierda caviar", la compuesta por políticos de alta extracción social, de alta cuna, oportunistas que tan pronto pregonan medidas sociales igualitarias como llevan una vida de lujo y ostentación. Se les denomina de manera diferente según los países: bourgeois bohemian, gauche caviar, gauche champagne, champagne socialists, toscana sozi, radical chic, red set... Son políticamente correctos, usan la socialdemocracia con moderación. Son socialmente correctos, toman champán con moderación; no como los parados que toman caviar con vino tinto barato.

Aquí hay tomate

lunes, 11 de junio de 2012

Los eufemismos del Gobierno conservador español para no reconocer el rescate financiero del país son objeto de chirigota internacional. La revista Time publica "Tú dices tomate, yo digo rescate". La frase "You say tomato" es trending topic en Twitter. El Gobierno duda, los demás dudan del Gobierno. Dicen los del Time: "conociendo como los rescates condenaron a los gobiernos de otros países, el español insiste en que ha aceptado un gran préstamo para recapitalizar sus bancos; doce días después de que insistiera en que no necesitaría un rescate, y aproximadamente 24 horas después de que mantuviera con vigor esa decisión, el Gobierno español solicita el rescate". Rajoy hace doce días: "no va a haber ningún rescate de la banca española". Rajoy hace unas horas: "soy yo el que ha presionado para conseguir este gran préstamo en condiciones favorables". ¿Hay rescate o no hay rescate? El economista Edward Hugh es tajante: "Por supuesto que hay rescate... Si no puedes financiar tu deuda y tienes que pedir a alguien que te la financie, es un rescate". El catedrático de Economía Aplicada Juan Torres es contundente en Público: "Primero los gobiernos les crearon las condiciones para que financiaran una burbuja de crédito sin precedentes y con la que han ganado docenas de miles de millones de euros. Dictaron leyes de suelo para que los promotores les pidieran préstamos que financiaran construcciones en todas las esquinas de España, que irían quedándose vacías y sin vender cada vez en mayor número. Aumentaron las facilidades fiscales para promover las ventas y desincentivaron el alquiler y el consumo colectivo de servicios de ocio o residencia... No contentos con los beneficios que les daba el negocio inmobiliario que condenaba al monocultivo a la economía nacional, impusieron políticas de bajos ingresos y recortes salariales para que las familias y pequeños empresarios vivieran en el filo de la navaja y tuvieran que endeudarse hasta las cejas. Pero no contentos con obtener beneficios normales, los bancos utilizaron a sus tasadores para aumentar artificialmente los activos sobre los cuales iban a dar créditos, para así generar más deuda y cobrar comisiones más suculentas, y recurrieron a todo tipo de prácticas comerciales predatorias para fomentar el consumo: manejaban a su antojo los índices de referencia, incluían la abusiva cláusula que autoriza al banco a vender el piso en subasta notarial si se produce el impago de la deuda, reclamaban importes elevadísimos por cuentas que creían canceladas, cobraban comisiones leoninas (más que en cualquier otro lugar de Europa) por cualquier cosa, giraban una y otra vez un recibo no atendido por el cliente generando múltiples gastos de reclamación por una misma deuda, embargaban saldos en cuentas corrientes sin respetar lo establecido en la ley... Y eso por no hablar de las estafas estrella, que han podido suponer un auténtico robo de entre 12.000 y 15.000 millones de euros, si no más, mediante las participaciones preferentes, las cláusulas suelo, etc. Mientras sucedía todo esto, las autoridades dejaron hacer, consintieron las tropelías bancarias y permitieron que se inflase la burbuja sin cesar, haciendo oídos sordos a todas las advertencias... Pero gracias a todo ello, los bancos españoles se convirtieron en los más rentables del universo, justo, eso sí, en la misma medida en que situaban a nuestra economía entre las más vulnerables... Luego, cuando el sistema saltaba por los aires porque a los alemanes les consumía el ansia de cobrar los préstamos que con la misma compulsión habían dado a los bancos españoles, todos se concitaron para negar que piden un rescate... Nos han engañado a todos cuando dicen que van a rescatar a España cuando lo que van a hacer es hundirla para años. Nos han engañado los bancos, nos han engañado los gobiernos del PSOE y del PP. Nos han engañado los dirigentes europeos que están borrachos de ideología neoliberal y no se dan cuenta de que las medidas que toman llevan al desastre a los países que las aplican... Y nos engañarán esta tarde el presidente Rajoy y el Príncipe Felipe si es que definitivamente se han ido a ver el partido de fútbol cuando griten ¡España, España!, porque lo que están demostrando es lo contrario: España, los españoles de abajo, les importamos un pepino"... o un tomate... porque aquí hay tomate.

Liderazgo y compadrazgo

domingo, 10 de junio de 2012

Es más fácil definir compadrazgo que liderazgo. Compadrazgo tiene que ver con compadreo, confabulación o contubernio. Sin embargo, como decía, Stogdill, "existen casi tantas definiciones de liderazgo como personas han tratado de definir el concepto". En cualquier caso, para que haya un líder, ha de haber no sólo seguidores del mismo, sino objetivos coincidentes, propósitos comunes, capacidades individuales, intenciones colectivas y responsabilidades compartidas. El liderazgo o es liderazgo o no es, dicho de otro modo, este aserto de perogrullada significa que no hay tipos de liderazgo, sino formas de ejercer la autoridad que se supone a todo líder. El líder tiene carisma, al líder se le tiene respeto. El carisma es la capacidad de generar entusiasmo, más que con la oratoria, con el ejemplo. Los que son supuestos líderes porque heredan el cargo o porque consiguen el liderazgo mediante compadrazgo no son más que impostores. Un líder, como decía Arieu, es "la persona capaz de inspirar y asociar a otros con un sueño", con una misión que tiene objetivos trascendentes, no intereses particulares. Un líder ha de ser creíble para los demás, ha de ponerse en el sitio de los demás y ha de poner a los demás en su sitio. Un líder ha de ser empático, no ha de ser autocrático. Un líder ha de tener palabra, no ha de creerse poseedor de una inteligencia superior que le permita engañar a los demás. Como dice el profesor Hugo Landolfi, "usualmente se entiende el liderazgo como una cierta capacidad para conducir a otras personas hacia donde el líder desea, pero no hay nada más lejos de la verdad. ¿Acaso la crisis de nuestro mundo, de nuestros países, de nuestra cultura, no halla su fundamento en accionar supuestos líderes que intentando conducir a otros no pueden siquiera conducirse a sí mismos?"... y confunden liderazgo con compadrazgo.

La princesa y el factor primo

viernes, 8 de junio de 2012


La princesa, el islamismo, el capitalismo, la obsesión por el euro. La princesa saudí Maha Al-Sudairi llevaba seis meses viviendo en el hotel Sangri-La de París, acompañada de un séquito de sesenta personas. A las seis de la mañana, la princesa decide abandonar el hotel, con sus sesenta asistentes, sin pagar los seis millones de euros de la cuenta del hotel. Bastaron seis llamadas a la policía francesa y otras seis a la embajada de Arabia Saudí en Francia, para que, tras el registro de las sesenta maletas de la princesa, ella pudiese salir indemne gracias a la inmunidad diplomática de que goza. Todos comprendieron su despiste y su enfado, debidos al estado de ánimo en que se encuentra después de haber sido repudiada por el príncipe Nayef, el heredero del trono islámico y de la fortuna capitalista. A algunos les preocupará semejante dispendio en época de crisis. A otros les preocupará la coincidencia matemática. ¿Por qué todo lo que rodea a la princesa tiene que ver con seis o múltiplo de seis? Habrá que explicarle a la princesa el factor primo. Habrá que explicarle a la princesa que los factores primos de seis son el dos y el tres y que ambos tienen multiplicidad uno. Habrá que explicarle a la princesa que los factores primos de un número entero son los números primos divisores exactos de dicho número. Habrá que explicarle a la princesa que la búsqueda de esos divisores se llama factorización de primos. Habrá que explicarle a la princesa que el teorema fundamental de la aritmética establece que todo número entero positivo tiene una factorización de primos única. La princesa responderá que ella es la que es única y que no tiene porque dividir. A los demás nos queda la sensación de que estamos haciendo el primo.

Capitalipsis

El colapso final del capitalismo podría ser denominado "capitalipsis", mezcla de capitalismo, crisis y apocalipsis. ¿Somos protagonistas, espectadores, responsables o víctimas de tal "capitalipsis"? Antes habrá que preguntarse si existe o no ese colapso. José Luis Sampedro augura el final del sistema capitalista occidental, porque el sistema sufre una auténtica metamorfosis ligada a las nuevas tecnologías y a las nuevas redes sociales, que hacen que "los jóvenes ya vivan en otra época y los niños vayan más allá, ya sean de otro mundo". La "capitalipsis" marcaría el final de la "etapa del dinero" iniciada en la Baja Edad Media, aunque "es algo que los capitalistas no pueden entender, porque siguen empeñados en ganar dinero y nada más, porque siguen aferrados a sus bancos, a sus billetes y a sus títulos". La "capitalipsis" sería un proceso no exactamente sincrónico con la crisis. Como dice Sampedro, "la crisis pasará, por supuesto, pero lo hará a costa del sufrimiento de todos nosotros, porque con la mitad del dinero que se inyecta para que un banco esté lleno se podría evitar el recorte de lo más importante: la educación y la sanidad". Se veía venir, no podemos negar que fuimos avisados. El propio Wallerstein, el teórico del sistema-mundo o la economía-mundo, advertía en un artículo publicado en 1994 en la New Left Review, titulado The Agonies of Liberalism: What Hope Progress?: "El que estemos en un tiempo de caos no significa que en los próximos 25-50 años no vayamos a ver funcionar los principales procesos básicos de la economía-mundo capitalista. Personas y empresas seguirán tratando de acumular capital por los medios habituales. Los capitalistas buscarán el apoyo de las estructuras estatales, como lo han hecho en el pasado. Los estados concurrirán con otros estados para tratar de convertirse en el principal centro de acumulación del capital. La economía-mundo capitalista podrá entrar probablemente en una nueva fase de expansión, mercantilizando aún más los procesos económicos en el mundo entero y polarizando aún más la distribución efectiva de la riqueza. Lo que podría ser diferente en los próximos 25-50 años no son tanto las operaciones del mercado mundial como las operaciones del mundo político y las estructuras culturales. Básicamente, los estados podrían perder paulatinamente su legitimación y, por tanto, encontrarían cada vez más difícil el garantizar un mínimo de seguridad, tanto internamente como en las relaciones entre ellos. Sobre la escena geocultural, podría no haber ningún discurso dominante, y las propias formas de debate cultural podrían ser sometidas a debate. Podría no existir acuerdo sobre lo que debe considerarse como un comportamiento racional o aceptable. Ahora bien, toda esa confusión no implicaría necesariamente la ausencia de un comportamiento intencional, propositivo. Podría haber muchos grupos persiguiendo objetivos precisos y concretos, aunque en muchos casos entrarían en conflictos unos con otros. Podría haber unos cuantos grupos con una idea a largo plazo de cómo construir un orden social alternativo, aunque su claridad subjetiva podría adecuarse muy poco a cualquier probabilidad objetiva de que estos conceptos constituyan una guía heurística útil para la acción. En resumen, cada cual actuaría un tanto a ciegas, incluso sin pensar que está actuando. A pesar de ello, estamos condenados a actuar. Por tanto, nuestra primera necesidad es tener claro qué es lo deficiente en nuestro moderno sistema-mundo, qué es lo que provoca que un porcentaje muy alto de la población mundial se encuentre encolerizada con él o que al menos mantenga un juicio ambivalente respecto a sus logros sociales. Parece que las mayores quejas se dirigen contra las grandes desigualdades del sistema, que suponen también la ausencia de democracia. Sin duda, esto podría decirse también de todos los anteriores sistemas históricos; pero lo nuevo bajo el capitalismo es que su gran éxito como creador de producción material elimina toda justificación para las desigualdades, sean materiales, políticas o sociales. Estas desigualdades parecen ser mayores porque no se limitan a privilegiar a un minúsculo grupo frente al resto de la humanidad, sino que distinguen a un quinto o un séptimo de la población mundial frente a todos los demás. Los sentimientos de quienes han sido marginados se han visto exacerbados por el incremento de la riqueza material total y por el hecho de que el bienestar se limite a un pequeño puñado de personas y no alcance a la mayoría de la población. No contribuiremos en nada a una resolución aceptable de este caos terminal de nuestro sistema-mundo a menos que dejemos muy claro que sólo un sistema histórico relativamente igualitario y totalmente democrático es deseable. Concretamente, debemos movernos de modo activo e inmediato en varios frentes. Uno de ellos es el desmantelamiento de los supuestos eurocéntricos que han impregnado la geocultura de por lo menos los dos últimos siglos. Los europeos han hecho grandes contribuciones culturales a nuestra común empresa humana, pero no es cierto que las suyas hayan sido más grandes que las de otros centros de civilización a lo largo de diez mil años de historia humana, y no hay ninguna razón para suponer que la multiplicidad de los focos de sabiduría colectiva vaya a reducirse en el próximo milenio. El reemplazamiento activo del actual sesgo eurocéntrico por un más moderado y equilibrado sentido de la historia y de su evaluación cultural podría requerir una aguda y constante lucha política y cultural. No pide nuevos fanatismos, sino un duro trabajo intelectual, colectivo e individual. Necesitamos además asumir el concepto de derechos humanos y trabajar enérgicamente para que se aplique por igual a nosotros y a ellos, a los ciudadanos y a los extranjeros. El derecho de las comunidades a proteger su herencia cultural no es un derecho a proteger sus privilegios. Los derechos de los inmigrantes constituirán uno de los principales campos de batalla. Y si, como preveo, en los próximos 25-50 años los inmigrantes, legales o ilegales, y sus hijos constituyen una muy importante minoría dentro de Norteamérica, Europa y Japón, entonces tendremos que luchar para que esos inmigrantes tengan acceso no discriminatorio a los derechos económicos, sociales y políticos propios de los países a los que han inmigrado. No ignoro que esto podrá encontrar una enorme resistencia política en nombre de la pureza cultural y de los derechos de propiedad acumulados. Los hombres de estado del Norte andan ya diciendo que el Norte no puede asumir la carga económica del mundo entero. ¿Y por qué no? La riqueza del Norte es en gran medida resultado de una transferencia de plusvalía desde el Sur; esto se produce desde hace varios cientos de años y nos ha conducido a la actual crisis del sistema. No se trata por tanto de poner parches caritativos, sino de abordar una reconstrucción racional. Estas batallas serán batallas políticas, pero no necesariamente batallas a nivel de estado. Precisamente a causa del proceso de deslegitimación de los estados, muchas de estas batallas, quizás la mayoría, se darán localmente, entre aquellos grupos resultantes de nuestra propia reorganización. Y ya que estas batallas serán locales y complejas entre múltiples grupos, una compleja y flexible estrategia de alianzas será esencial, pero sólo será efectiva si mantenemos en nuestras mentes los objetivos igualitarios. Finalmente, la lucha será también intelectual, por la reconceptualización de nuestros cánones científicos, en la búsqueda de metodologías más holísticas y sofisticadas, en el intento para liberarnos de las falaces y piadosas hipocresías sobre la neutralidad del pensamiento científico. La racionalidad, de ser algo, es ella misma un juicio de valor, y nada es o puede ser racional fuera del más amplio y completo contexto de la organización social humana. Ustedes pueden pensar que el programa que he diseñado para una sensata acción social y política en los próximos 25-50 años es demasiado vago; pero es tan concreto como puede serlo cuando nos encontramos en el centro de un torbellino. Primero, asegúrense de hacia qué orilla quieren nadar. Luego, traten de lograr que todos sus esfuerzos inmediatos les conduzcan hacia ella. Si quieren una mayor precisión, podrían no encontrarla y ahogarse mientras la buscan". De esos 25-50 años ya han transcurrido casi la mitad. Wallerstein premonitorio, pero en los últimos años el torbellino se ha transformado en el tsunami que precede a la "capitalipsis" y muchos se sumergen en vez de nadar hacia la orilla.

Los romanos y los aldeanos

martes, 5 de junio de 2012

Julio César confiesa: "prefiero ser el primero en una aldea que el segundo en Roma". No sabe que la aldea empobrece, envejece, envilece. No obstante, quien quiera ser líder de aldea, que lo sea. Hay líderes de aldea que se creen líderes de la aldea global... y eso es otra cosa. La aldea global tiene que ver con la modernidad; es un concepto, no un territorio. Quien quiera ir a la raíz del concepto que lea a su creador, MacLuhan, y compruebe que lo relaciona con redes, sistemas, interconexiones, sinergias, sincronías, simultaneidades y, sobre todo, flujos de información que entrecruzan espacio y tiempo, algo que no comprenden muchos aldeanos, a los que supuestos líderes emergentes llevan al caos, sin explicarles la teoría del caos, o los tienen revoloteando, sin explicarles el efecto mariposa. Son líderes de aldea que, amparándose en viejos comportamientos tribales, asumen un rol de jefe de clan, es decir, cabeza de un grupo con intereses comunes (tanto en el sentido de compartidos como de vulgares) y clandestinos (tanto en el sentido de ocultos como de propios del clan). El Julio César de Goscinny y Uderzo comete el error de pretender conquistar la Galia con romanos Hombrecítum (hombrecitos mediocres). En un principio parece conquistar todas las aldeas... ¿Todas? Todas no. "Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda?... ¡No!... Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor”. No sabe Julio César que la irreductible aldea cuenta con la estrategia de Astérix, la potencia de Obélix, la sabiduría de Edaddepiédrix, la valentía de Abraracúrcix, el encanto de Falbalá y hasta el olfato del perrito Idéfix. Por si acaso, cuando hace falta, se toman unos tragos de la poción mágica del druida Panorámix. El error de Julio César es creerse líder de la aldea global y no comprender que la aldea gala tiene la fuerza y el espíritu de una gran ciudad, que puede reventarle el globo de la globalidad.

Funk de favela

domingo, 3 de junio de 2012


Los cariocas pobres cantan y bailan funk de favela. El rap brasileño molesta a los vecinos de clase media-alta. El funk carioca daña la imagen de una ciudad en la que van a tener lugar los próximos mundiales de fútbol y juegos olímpicos. El baile funk hace disfrutar a los pobres, pero quién ha dicho que los pobres tienen que disfrutar. Las Unidades de Pacificación de la Policía ya han tomado cartas en el asunto, ya han tomado las favelas de Rocinha, Cantagalo o Complexo do Alemâo, ya han impedido los bailes funk en sitios abiertos y no vigilados, ya han impedido que los delincuentes se inmiscuyan entre los pobres y hagan negocio a su costa entre tanto meneo de caderas cargado de sexo y sensualidad. El funk de favela tiene influencias del hip-hop "Miami Bass" de Florida, del freestyle rap y de la música electrónica, pero los pobres cariocas le han añadido a los sintetizadores y las cajas de ritmos una intensa carga erótica. Las letras combinan libertad, sexualidad, promiscuidad y creatividad con provocación mediante un lenguaje barriobajero, exaltación de la misoginia mediante mensajes machistas, invitación al consumo de drogas mediante el narcotráfico musical e incitación a la violencia mediante apología de las pandillas. Las letras hablan de lo que los pobres viven cotidianamente, reflejan lo que sucede en el entorno, en la favela. Los pobres disfrutan con estas canciones desde hace treinta años. Los ricos han comenzado a disfrutarlas en los últimos años, interesados como están por el sexo y las drogas. Al haber sido objeto de atención por parte de los ricos, la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro ha definido el funk de favela como "un movimiento cultural y musical de carácter popular". Al haber sido objeto de atención por parte de los ricos, se pretende convertir el funk en un producto de mercado, convenientemente envasado y presentado, como música tecno de mercadotecnia. El funk de favela dejará de ser un producto de los pobres, porque, como dice García Márquez, "el día que la mierda tenga valor, los pobres nacerán sin culo".