Turismo homosexual

sábado, 29 de diciembre de 2012

Foto: Joan Crisol
La crisis afecta al turismo. La crisis no afecta al turismo homosexual. El gasto turístico del segmento consumidor del mercado correspondiente a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales ha aumentado un 10% en 2012 y, según informe de Out Now Global, superará los 225.000 millones de euros en 2013. Son el 10% de los turistas pero representan un 15% del gasto total, según datos de la Feria Internacional de Turismo (FITUR). El turismo homosexual aumenta y se especializa. En España, se presenta la Primera Cámara de Comercio LGTB, se celebra la FITUR LGTB y se celebrará en 2014 la Convención de la International Gay and Lesbian Travel Association (IGLTA). El capital lo sabe, aumenta y se especializa. Los capitalistas invierten cada vez más en esta rama de actividad de este sector económico. Hay capitalistas que invierten en actividades legales, los hay que invierten en actividades ilegales, ligadas al turismo homosexual. Por ejemplos: el turismo cultural para homosexuales y el turismo sexual para homosexuales. Los factores de producción de este último tipo de turismo son: el exotismo ambiental, el exotismo étnico, el bajo precio, la laxitud legal, la privacidad, la "profesionalidad", la juventud de las y los profesionales, la extorsión, la drogadicción... Hay turismo lésbico en Grecia o Tailandia. Hay turismo transexual en Brasil, México, Filipinas o Marruecos. Hay turismo gay tanto en países tropicales (Brasil, México, Cuba), como en países del Este (Rusia, Ucrania, Hungría, República Checa) o, sobre todo, en países desarrollados occidentales (Alemania, Francia, Holanda, USA). Sin embargo, hay que escudriñar en el mapa del turismo homosexual. Es cierto que el turismo heterosexual es más propio de países pobres y el turismo homosexual es más propio de países ricos, pero las y los que se prostituyen en cosmopolitas ciudades del mundo desarrollado son inmigrantes procedentes de países tercermundistas. La ciudad cosmopolita difumina la intolerancia, a la vez que oculta la explotación. El club Berghain no deja de ser una excepción; un monumento rehabilitado, construido en una antigua central eléctrica, en terrenos de una antigua estación de ferrocarril, con parámetros arquitectónicos  neoclásicos, que recrea las imágenes del pasado comunista y que recupera las perversiones del régimen, se ha convertido en un destino turístico, un hito para turistas homosexuales. Berlín es una de esas ciudades cosmopolitas, modernas, tolerantes, innovadoras, renovadoras... Una cosa es la fachada, otra la trastienda. A la trastienda pobre del primer mundo hay quien la denomina el cuarto mundo.

2 comentarios:

CALATRAVA dijo...

ENTRE LAS COPAS DE DESPEDIDAS Y LA FOTO PENSÉ QUE ME HABÍA CONFUNDIDO DE BLOG.

BERTA dijo...

Felipe, Fan de Boris, seguro que te has bajado esta foto para decorar la oficina.

¡Mira que le das pistas a tu jefe sobre lo tuyo!

TUS TRES BBB
(BEA, BELÉN & BERTA)