Sumisión navideña

lunes, 24 de diciembre de 2012

Foto: Fréderic Fontenoy
Nochebuena, noche de paz, noche de amor... ¿noche de amor o de sexo? Las sex shops británicas venden más juguetes eróticos que nunca durante estas fiestas navideñas. No hay crisis en el sector; es más, la crisis favorece al sector. Según Neal Slateford, fundador de la firma Lovehoney, "la gente se repliega en la intimidad y trata de darse gustos privados; un ejemplo típico es el aumento de ventas de lápiz labial que se da en momentos de dificultades económicas". El capitalismo parece lábil, pero es hábil. El mercado se adapta a lo privado y la privacidad. Este año se da, además, una circunstancia cultural que favorece el comercio, un factor literario que incentiva el consumo: el éxito de Fifhty Shades of Grey. Convertido en best seller en UK y USA, supera en ritmo de ventas a la saga de Harry Potter. En la primera entrega de la trilogía, las Cincuenta sombras de Grey están cargadas de prácticas sexuales de dominación, sumisión, disciplina, bondage, sadismo y masoquismo, aparentemente poco navideñas. Según Nick Hewson, director de una empresa especializada en el marketing de productos femeninos, "el fenómeno de Fifty Shades puede entenderse como una licencia social, por el éxito del libro, para explorar un terreno vedado de la sexualidad, aunque un terreno ya abonado debido a la creciente conciencia de la mujer de su propia sexualidad, facilitada por Internet, que ofrece un espacio privado, libre de la censura social, para la exploración". El capital busca nichos de mercado, por recónditos que sean. Durante las fiestas navideñas aumentan las ventas del libro y de los juguetes eróticos que se usan en él. Como dice Neal Slateford, "no es el típico regalo para poner bajo el árbol navideño, pero las fiestas son también para los adultos que quieren regalarse algo; los hombres suelen tener problemas a la hora de elegir regalos para sus esposas y ahora saben que darles". Los compradores de juguetes eróticos constituyen un segmento del mercado; las compradoras otro. Los hombres compran juguetes para las mujeres y para sí mismos, pero ellas también compran cada vez más juguetes para sí mismas. Bien apunta Nick Hewson que "las mujeres son clientes mucho más exigentes en cuanto a estos productos; por eso la calidad del material mejoró mucho y el diseño es mucho más cuidado que cuando la industria sólo se ocupaba del gusto masculino". La Navidad empieza a ser sofisticada. Cuestión de sumisión, no sólo a la religión y al mercado.

2 comentarios:

SONIA dijo...

¡ME ENCANTA QUE ME AZOTEN EN NAVIDAD!

Asun dijo...

Señor Armas, ni siquiera el día de Nochebuena deja usted de poner fotos guarras. Espero que el año que viene cambie esas fotos por otras normales.

Feliz Navidad.