Más allá de las transparencias

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Foto: Nick Knight
En España se llevan poco las transparencias. España es un país cada vez menos transparente. Pero, una cosa es la moda y otra la corrupción. En la moda femenina, las transparencias, confeccionadas con sedas, gasas, encajes o fibras sintéticas, buscan seducir, mostrando la piel o la ropa interior, mostrando la intimidad. No obstante, hay transparencias absolutas y transparencias relativas. Hay transparencias absolutamente transparentes, que dejan a la vista lo que algunos (sobre todo algunas) no quieren y muchos otros sí quieren ver. Hay transparencias relativamente transparentes, que dejan a la vista sólo partes insinuantes del torso, el pecho o la espalda, a la vez que tapan las partes más íntimas con bordados, flecos o lentejuelas. En la alta costura de pasarela como en la ropa de calle, las transparencias son siempre elegantes, pero las usuarias pueden serlo o no, pueden llevar ropa interior acorde o no con la transparencia, pueden llevar ropa interior o no... En la corrupción política, las transparencias tienen que ver con la eficacia del sistema judicial, la relación entre gobernantes y empresarios, la aplicación de auditorías públicas, la rendición de cuentas, la regulación de las entidades financieras, el fraude fiscal, la prevaricación, el cohecho, el soborno o el abuso de poder. En este sentido, la ONG Transparency International viene elaborando desde 1995 un ranking anual de la corrupción por países. En una escala de 0 a 100, establece diez tramos entre los muy transparentes y los muy corruptos. En el primer tramo: Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda. En el segundo: Suecia, Singapur, Suiza, Australia, Noruega, Canadá, Holanda, Islandia y Luxemburgo. En el tercero: Alemania, Hong Kong, Barbados, Bélgica, Japón, Reino Unido, USA, Chile, Uruguay, Bahamas, Francia y Santa Lucía. En el cuarto: Austria, Irlanda, Qatar, Emiratos Árabes, Chipre, Bostwana, España, Estonia, Bután, Portugal, Puerto Rico, San Vicente y Las Granadinas, Eslovenia, Taiwán, Cabo Verde e Israel (...) En el noveno: Burundi, Chad, Haití, Venezuela, Irak, Turkmenistán, Uzbekistán, Myanmar y Sudán. En el décimo: Afganistán, Corea del Norte y Somalia. La simple relación y correlación de países no resulta del todo transparente. Es paradójico que quienes ejercen más abusos de poder sean ejemplos de como ejercerlo, aunque, como dice Paulo Coelho, "el guerrero es transparente en sus acciones y secreto en sus planes". Es paradójico que algunos paraísos fiscales caribeños o asiáticos aparezcan como ejemplos de transparencia. Es paradójico que algunos países árabes figuren como ejemplos de democracia. No es paradójico que los países nórdicos sean modelos de transparencia, porque son los modelos de la socialdemocracia. Téngase en cuenta que el informe sólo pide cuentas al sector público. Las transparencias en el sector privado son veladuras.

2 comentarios:

CALATRAVA dijo...

MÁS ALLÁ DE LAS TRANSPARENCIAS ESTÁ LA FELICIDAD PERO LAS DUEÑAS DE LAS TRANSPARENCIAS NO DEJAN QUE TODOS LA ALCANCEMOS.

estrella dijo...

La transparencia es algo entre la realidad y la visión, de alguna manera, la transparencia altera la apariencia.
Pero con efecto multiplicador, positivo y negativo, es decir, interpuesta entre algo bello, deseable e inalcanzable, lo convierte en algo más bello, más deseable, más inalcanzable.
Si se interpone entre algo obsceno, excesivo e inapropiado, lo convierte en más obsceno, más excesivo y más inapropiado.
Ay de aquellas que perdido el sentido de la medida y de la concepción de su propio cuerpo abusan de transparencias, escotes, tamaños y apreturas!! Todo lo que pongan encima de la mesa, queda cuestionado.
bss