El meñique y la levedad del ser

jueves, 6 de diciembre de 2012

Foto: Nicola Ranaldi
En los países ricos se reflexiona a menudo sobre lo necesario y lo innecesario. En los países pobres esa reflexión es innecesaria y lo único necesario es la búsqueda de lo necesario. En los países ricos prevalece a menudo la estética sobre la ética y se justifica lo injustificable. En la absurda dialéctica de los ricos sobre qué miembros del cuerpo son los menos necesarios, ganan los meñiques, miembros prescindibles, accesorios, despreciados. Los ricos consideran imprescindibles aquellos miembros más directamente relacionados con los cinco sentidos que aprenden en la escuela, es decir, los ojos (vista), las orejas (oído), las manos (tacto), las lenguas (gusto) y las narices (olfato). Pero... ¿los meñiques?... ¿para qué sirven los meñiques?... concretamente ¿para qué sirven los meñiques en el mundo capitalista? Entre hombres y mujeres de países ricos hay coincidencia sobre su inutilidad. Sin embargo, algunas de las mujeres más espectaculares de alguno de los países más ricos han decidido prescindir de los meñiques, eliminándolos, amputándolos. Se trata ya de una moda en USA. Las mujeres que siguen esta moda desean lucir tacones más altos, de manera más cómoda, para resultar más deseadas. A la mayoría de los potenciales deseantes les resulta indiferente que ellas se corten o no los meñiques, pero les encantan los tacones altos y la repercusión de su uso en el alzamiento de glúteos y balanceo de caderas en los cuerpos que lucen tales féminas. A algunos de ellos les parece una aberración tan criticable como otras amputaciones practicadas en mujeres de países pobres, amparadas en supuestas herencias culturales. A los profesionales de la cirugía podológica, beneficiarios potenciales de esta moda (además de los diseñadores de zapatos high heels fashion), les parece una estupidez, ya que ellos están para resolver problemas en los pies, no problemas psíquico-estéticos. Cortando el meñique se carga de presión al resto del pie. La estupidez invierte las relaciones causa-efecto. Según la Asociación Americana de Podología Médica, nueve de cada diez mujeres que usan tacones altos en USA tienen problemas en sus meñiques. La culpa es de los tacones, no de los meñiques.

4 comentarios:

estrella dijo...

La mujer inteligente se cuida, se sacrifica y hace o deja de hacer cosas por ella y para ella, para si misma, sin caer en el error de pensar en otros a quienes gustar. Ese es el límite, si se hace asi, ya no se contemplan tonterias como cortarse los meñiques, quitarse las costills flotantes o sacarse las muelas del juicio.
Y hacer las cosas para una misma, además de evitarte hacer gilipolleces, te hace feliz y estar relajada, y no hay nada más sexi que una mujer que se mima y se valora y se aprecia a si misma.
Lo de gustar a hombres o mujeres sin pasar por gustarse a si misma es tan inútil como desalentador.
bss

CALATRAVA dijo...

BUENO VALE LO CONFIESO:

ME GUSTA QUE ME CHUPEN EL MEÑIQUE DEL PIE IZQUIERDO.

¿QUÉ PASA?

NO HAGO MAL A NADIE.

TAMBIÉN CONFIESO QUE ENCUENTRO POCAS QUE ME LO HAGAN.

NO ES QUE ME HUELAN MAL LOS PIES, QUE UNO ES RARO PERO LIMPIO.

Asun dijo...

Señor Armas, las últimas fotos serán de fotógrafos profesionales pero son más pornográficas que nunca, lo cierto es que dan vergüenza ajena y es una pena porque algunos artículos son interesantes por el contenido pero no veo porque tiene que colgar fotos de esas.

Felipe dijo...

Aquí, solo en la oficina un día de puente, pensando en cortarme los meñiques de las manos para pedir la baja, si no fuera porque mi jefe me echa.