Ansiedad

viernes, 14 de diciembre de 2012

Foto: Andrew Lucas
En el PSOE siempre hubo oficialistas y críticos, porque siempre hubo debate interno; a veces más, a veces menos. Cuando hubo líderes, en torno a ellos se agruparon afines (felipistas, guerristas, vazquistas...). Cuando hubo estrategias, en torno a ellas se agruparon partidarios de "nuevas sensibilidades" (renovadores, terceras vías, refundadores...). Cuando hubo ideas, en torno a ellas se agruparon seguidores de corrientes de opinión (socialdemócratas, izquierdistas socialistas, cristianos socialistas...). Cuando había éxitos, en torno a ellos todos se agrupaban y se sentían parte del todo. Cuando hay fracasos, nadie quiere estar en torno a ellos. Los fracasos exigen diagnósticos precisos y terapias eficaces. Los diagnósticos precisos exigen asunción de responsabilidades. Las terapias eficaces exigen tratamientos inmediatos. Los medios de comunicación prefieren los conflictos simples y las exposiciones simplistas. Es simplista la reducción de los socialistas actuales a dos categorías: los tranquilos y los ansiosos. Marcelino Iglesias, exsecretario de organización del PSOE, ahora portavoz en el Senado, pide a los socialistas que "controlen la ansiedad, que no se agobien, que estén tranquilos, que hay muchos militantes que tienen mucha prisa, que un partido antes de ganarlo hay que empatarlo, que el secretario general tiene toda la autoridad y el derecho para administrar las decisiones y los tiempos". Carme Chacón, exministra y diputada, en sentido contrario, declara que "el partido no puede dar la impresión de que, en medio de tanta destrucción y sufrimiento acelerado, se da todo el tiempo del mundo, porque mucha gente no lo tiene". Antes que controlar la ansiedad hay que conseguir que la ansiedad no nos controle. La ansiedad no es más que una emoción; una emoción que, cuando resulta de la crítica constructiva y de la experiencia comprometida, puede ser hasta buena para la salud del partido; sin embargo, cuando la ansiedad se transforma en obsesión, fobia, manía, persecución o marginación, puede ser síntoma de hipocondría, consume demasiada adrenalina y distorsiona la apreciación de la realidad interior y exterior. Confundir reflexión con meditación es un pequeño error; confundir reflexión con relajación es un gran error. Para controlar la ansiedad es imprescindible una buena técnica de respiración, pero incluso la respiración ha de ser crítica. La ansiedad es inherente a las personas implicadas con cualquier organización o proyecto vital. La ansiedad bien canalizada es creativa y productiva. La relajación crónica es inquietante e intolerable. La ansiedad excesiva puede derivar en disfunciones. También hay disfunción eréctil por ansiedad; pero, con una adecuada dosificación sinérgica de terapia sexual y terapia de irrigación sanguínea mediante fármacos, tiene cura.

4 comentarios:

FUNCIO dijo...

VOU SAÍR UNHA HORIÑA OU HORIÑA E MEDIA A TOMAR UNHAS GUINDILLAS NUN BAR DO CENTRO DA CIDADE. ARREDOR DAS OFICINAS XUNTEIRAS NON HAI BARES QUE AS PREPAREN BEN. FOI VER A FOTO E ENTROUME TAL ANSIEDADE POLAS GUINDILLAS QUE NON É BEN QUE ESTEA ASÍ DE ANSIOSO PARA CUMPRIR COA MIÑA LABOURA DE ATENCIÓN ÓS USUARIOS DESTE NOSO PAÍS QUE ESTAMOS A FACER ENTRE TODOS E TODAS.

Nario dijo...

Funcio, mi madre me mete tortilla en un tuper para que no salga a tomar tapas de tortilla por los bares de aquí y me dice que es conveniente que los jefes me vean que no salgo y que les ofrezca la tortilla casera, sin cebolla.

Chunguito Brother dijo...

Ansiedad de Nat King Cole estaba bien pero estaba mejor la de Albert Hammond (pá nosotros Alberto Jamón):

Tal vez estén llorando
mis pensamientos,
mis lágrimas son perlas
que caen al mar
y el eco adormecido
de este lamento
hace que estés presente
en mi soñar.

Ansiedad
de tenerte en mis brazos
musitando
palabras de amor.
Ansiedad
de tener tus encantos
y en la boca
volverte a besar.

Quizás estés llorando
al recordarme
y estreches mi retrato
con frenesí,
y hasta tu oído llegue
la melodía salvaje
y el eco de la pena
de estar sin ti.

Ansiedad
de tenerte en mis brazos
musitando
palabras de amor.
Ansiedad
de tener tus encantos
y en la boca
volverte a besar.

estrella dijo...

Controlar la ansiedad permite, incluso, ser ansiosa para algunas cosas y en algunos momentos y ser absolutamente indiferente para otras cosas y para otros momentos.
En cuanto a las personas me producen dos tipos de ansiedsad, la que me incita a alejarme de ellas, por tóxicos, aburridos y anodinos y la que me empuja a acercarme, relacionarme, rozarme, incluso, abocarme casi sin remedio a otras, sin reflexionar ni meditar. ¿Eso es ansiedad o ansia?
Es peligroso, pero la sensación de disimular el ansia y darle satisfacción, no tiene precio.
bss
P.D. La ansiedad y el ansia compartidos son uns muy buena terapia genérica.