La mala compañía

domingo, 11 de noviembre de 2012

Foto: Albert Watson
La llaman CIA (Central Intelligency Agency), es decir, Agencia Central de Inteligencia, pero de hecho es una agencia central de espionaje. La CIA espía, el FBI investiga. Sin embargo, el FBI (Federal Bureau of Investigation) de tanto investigar, a los demás y a los suyos, acaba espiando. Por ejemplo, los del FBI han espiado al jefe de la CIA, el general David Petraeus; han descubierto que tenía un lío de faldas con su biógrafa, Paula Broadwell; han descubierto que ella tenía acceso al correo electrónico del director amado; han descubierto que la aventura se había transformado en un problema de seguridad nacional. En los USA la aventura se premia. En los USA la aventura fuera del matrimonio se paga. Petraeus tuvo que dimitir. De la amante descubierta nadie se ocupa, hasta que empiece a circular por los shows televisivos contando intimidades sobre su historia de amor militar o publique un best seller sobre la erótica del poder y el espionaje. En los USA no se ve mal que los escoltas del Presidente, durante un viaje oficial de éste a Colombia, contraten los servicios de señoritas de compañía colombianas (a fin de cuentas, CIA es abreviatura de compañía). En los USA se ve mal que un reputado alto cargo, además del ejército, sea descubierto poniéndole los cuernos a su abnegada esposa (que sea descubierto, no que se los ponga). En los USA, eso sí, están orgullosos de su servicio de inteligencia (estaban, más que están). Durante la Guerra Fría, la CIA tenía como objetivo frenar la expansión del comunismo por el mundo. Oficialmente, la CIA era una agencia de inteligencia (por algo empleaba a muchos graduados de Yale) que se ocupaba de revisar expedientes administrativos y fiscales (sin necesidad de pedir permisos judiciales), esto es, que se ocupaba del espionaje burocrático internacional. Realmente, la CIA se ocupaba de entrenar insurgentes y desestabilizar gobiernos no afines. Tras la caída del muro de Berlín y la caída del comunismo, la CIA tenía como objetivo frenar el crimen organizado internacional, sobre todo vinculado al narcotráfico. Tras la caída de las Torres Gemelas de Manhattan, la CIA tenía como objetivo frenar el terrorismo islamista internacional. Tras tanta caída, la CIA tenía como objetivo frenar su propia caída, frenar los intentos de pulverizarla, atomizarla dentro del sistema de seguridad norteamericano, reduciéndole funciones y agentes. Según fuentes gubernamentales, políticas y periodísticas, Petraeus era un buen espía; pero, por seguridad y por si acaso, debía dimitir. Petraus buscaba compañía, ahora está solo. Como decía Paul Valéry, "un hombre solo está siempre en mala compañía". Pocos piensan ya que la CIA sea una buena compañía.

9 comentarios:

BAKUNIN dijo...

LAS MALAS COMPAÑÍAS SON LAS QUE LLEVARON A LOS SOCIALDEMÓCRATAS A ESTAR COMO ESTÁN.
SE DEJARON ENCANTAR POR LOS BANQUEROS, POR LOS MILITARES Y POR LOS DE LA FARÁNDULA NACIONALISTA.
AHORA PAGAN PENITENCIA AUNQUE DIGAN DE MENTIRIJILLAS QUE SON ATEOS.

estrella dijo...

Es que la importancia de los secretos que un hombre puede desvelar después de un polvo son directamente proporcionales al nivel del polvo en cuestión. De igual forma, las confesiones personales o las intimidades que se revelan después de un polvo hay que ponerlas en cuarentena, dado que las hormonas y la adrenalina nos nublan el entendimiento y nos hacen ver la realidad distorsionada.
Hace falta ser muy tonta y muy puta para aprovecharse de un hombre recién corrido y arrancarle un te quiero, un anillo de compromiso o la posición de los misiles nacionales.
bss
P.D. De todas formas sigo sin encontrar la relación entre tener una amante y ser peor director de la CIA.

Siro dijo...

Para Compañía, la Compañía de Jesús. ¡Buenos son los jesuitas!

Felipe dijo...

Chiste del jefe: dice que el es El Santo y la encargada es La espía que mamó.

CALATRAVA dijo...

PREFIERO LA TIA DE MORTADELO Y FILEMÓN

BELÉN dijo...

Felipe, Flipe del Email, la Berta ha entrado como hacker en tu correo desde hace tiempo y nos ha pasado todos esos emilios con tus amiguitos.
Seguro que tu chico no los conoce, pero los puede conocer, ¿entiendes?
Tanta pasión mariconil en alguno de ellos podría hacer reflexionar a tu chico.
Va a ser mejor que reconsideres esa actitud de desprecio a estas tres amigas que te ofrecemos nuevas vías para la relación y el amor profundo.

TUS TRES BB + B
(BEA, BELÉN + BERTA)

Felipe dijo...

Odio a los espías pero me encanta espiar a la encargada y al jefe cuando se lo montan en el despacho. Tengo incluso vídeos, que seguro que algún día me servirán.

Funcio dijo...

Se eu prescindira das malas compañías, non tería compañeiros. Non sei que sería mellor.

Nario dijo...

Funcio, ¿mis compañeros son mis amigos?