Juguetes rotos

domingo, 18 de noviembre de 2012

Foto: Frieke Janssen
La pederastia no sólo es cuestión de los seminarios o las catequesis. También es cuestión de las televisiones y las redes. Los niños, los pederastas, los medios... La Vieja Europa, la Nueva Europa, el Reino Unido, los Países Bajos... En el Reino Unido dimite el director general de la BBC porque en un reportaje sobre pederastia en Gales, emitido por el prestigioso programa Newsnight, una víctima identificaba, por error, a un lord, tesorero de Margaret Thatcher, la Dama de Hierro del conservadurismo británico, como uno de los abusadores de menores en un hogar para niños desamparados. En el reportaje no se nombraba expresamente al lord, pero se aludía a un alto cargo del gobierno conservador de entonces, cuando es bien sabido que los conservadores, cuanto más lo son, más guardianes de la moral y las buenas costumbres son. La insinuación bastó para que las redes sociales se calentaran con el asunto, aun sabiendo que los conservadores son los menos proclives a la pederastia del mundo. Coincide también que la cadena había sido acusada, en reportaje de otra cadena competidora, de encubrir, no a un lord sino a un sir, su presentador estrella de música moderna (Top of the Pops), ya fallecido, tras décadas de abuso a adolescentes. Mientras en la vieja Gran Bretaña destacadas personalidades, hasta con títulos nobiliarios, se ven enredadas en estas marañas televisivas e informáticas, en la moderna Holanda, dos sexólogos del Hospital Universitario de Amsterdam proponen la legalización de la pornografía infantil virtual para canalizar las pulsiones sexuales de los pederastas, bajo estricto control del gobierno, garantizando que ninguno de los niños protagonistas sufra abusos sexuales. Dicen los doctores holandeses que reprimir fantasmas puede generar frustración y conducir a los pederastas a actuaciones graves. En Holanda la creación, difusión y posesión de pornografía infantil virtual es ilegal desde hace una década y puede acarrear penas de varios años de cárcel. La propuesta de los doctores ha dado lugar a un debate entre pragmatismo y moralismo. Decía Víctor Hugo, que "cuando un niño destroza un juguete, está buscándole el alma". Dejad que sean los niños quienes rompan sus juguetes.

6 comentarios:

CALATRAVA dijo...

YO ANTES PENSABA QUE LA PEDERASTIA TENÍA QUE VER CON ECHARSE PEDOS EN LA VÍA PÚBLICA.

Byron dijo...

Ese niño es Punset de pequeño.

estrella dijo...

entre la foto de unos niños desnudos jugando en la playa y la violación anal de un bebé en directo hay un amplio margen de posibilidades. Igual todo no debería ser catalogado de pornografía infantil, pero dependerá de la pulsión concreta del pederasta concreto qué es lo que le satisface. Donde poner el límite de la legalidad, el eterno problema.
bss

Felipe dijo...

Chupársela todos los días a un oso peludo como mi jefe tiene mérito. Cualquier día al peluche se le rompe el manubrio en el intento y vamos a tener un juguete roto en el despacho y una encargada despachada.

BERTA dijo...

Felipe, Madelman Despiezado, nosotras sabemos como recomponerte y jugaremos de nuevo contigo después de que esos chicos insensibles te hayan roto el corazón y el culo.


Tus tres BBB
8BEA, BELÉN & BERTA)

Felipe dijo...

Unos fuman pitillos desde pequeños, la encargada siempre se ha fumado otras cosas.