El odio a los pechos propios

jueves, 8 de noviembre de 2012


El odio a los pechos propios es uno de los grandes dramas de las mujeres del primer mundo. Kate Moss, según la revista Vanity Fair, confiesa que odia sus pechos. Kate Moss, según la revista Forbes, ingresa unos diez millones de dólares anuales. Kate Moss, según evidencias medibles, presenta unas proporciones de 83-57-88, una estatura de 164 centímetros y un peso de menos de 50 kilos, dignas de odiosa envidia, más en el primer mundo que en el tercero. Kate Moss, según autobiografía, cuando hace veinte años, con menos de 20 años, era obligada a posar semidesnuda o desnuda, se encerraba en el baño, se tumbaba en la cama, se tiraba horas llorando amargamente, se tomaba tranquilizantes, porque "no se sentía ella misma" y porque "odiaba sus pechos". Kate Moss, según hoja de servicios, posó para Versace, Chanel, Gucci, Dior, Burberry, Dolce & Gabbana y otras firmas del glamour multinacional, y posó, desnuda y embarazada, para el retratista Lucian Freud. Kate Moss, según la revista Forbes, es una de las mujeres más ricas e influyentes del mundo, con un estilo tan imitado por las clases altas como por las clases medias del primer mundo. Kate Moss, según curriculum, iba para modelo anti-top model y acabó siendo top model modélica. Kate Moss, según la prensa sensacionalista británica, iba de escándalo en escándalo, por sus adicciones a la cocaína y al alcohol. Kate Moss, según sus múltiples amores, iba dando tumbos de relación tortuosa en relación tortuosa. Kate Moss, según sus múltiples admiradores, es la única top model que sobrevive como top model a pesar del paso de los años, de los rumores, de los escándalos, de los desamores. Kate Moss, según se mire, tiene o no tiene motivos para odiar sus propios pechos. Kate, como la Marilyn a la que imita, es un icono de la contradicción, aunque, como decía Pascal, "ni la contradicción es indicio de falsedad, ni la falta de contradicción es indicio de verdad".

7 comentarios:

Roberto R Bravo dijo...

Pues a mí me encantan los pechos ajenos...

;)

Rubia Roberts dijo...

Si las mujeres hacen un drama de esto es por la obsesión de los hombres por los grandes melones.Nunca entenderé a que viene tanto revuelo por unos bultos de grasa..

estrella dijo...

Suelen gustar más algunos pechos ajenos que los propios, igual que las nalgas, los hombros o las piernas.
Es diferente fijarse en ellos con la envidia de tenerlos iguales o con el deseo interior de acariciarlos.
A veces, es difícil distinguir ese matiz. La que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
En cuanto a los penes, ni propios ni ajenos, unos gustan y otros, no.
bss

Siro dijo...

Malo cuando de pecho a pecho va un trecho.

Felipe dijo...

El jefe ha convencido a la encargada de que chupándosela todos los días sus tetas se mantienen grandes y firmes gracias al aporte de lácteos ricos en omega3 y fellatiofenoles activos.

FUNCIO dijo...

NESTE PAÍS GALEGO, NO CUMIO DO PRIMEIRO MUNDO, AS MULLERES ESTÁN ORGULLOSAS DOS SEUS PEITOS E SOMENTES PREOCUPADAS POR QUE TIPO DE LENCERÍA FRANCESA HABERÁ DE CUBRILOS, PRESCINDINDO DOS BAIXOS PREZOS DA LENCERÍA AUTÓCTONO-ZARIL.

Nario dijo...

Funcio, mi madre me compra los calzoncillos de Punto Blanco, ¿son autóctonos?