Lesbianas, vagas y maleantes

jueves, 18 de octubre de 2012

La Ley de Vagos y Maleantes de finales de la autarquía franquista servía para limpiar las calles de pervertidos. Pero hay matices entre leyes y entre sexos. No fue la peor ley homófoba. Fue peor la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social que, a finales del Franquismo y durante la Transición, trataba a los homosexuales como enfermos, necesitados de curación y rehabilitación, siguiendo los criterios de la Organización Mundial de la Salud, que a su vez seguía los criterios de la Asociación Psiquiátrica Norteamericana. Medio millar de tales "enfermos" pasaron su rehabilitación en las cárceles. Pero también hay matices entre diagnosticados y tratamientos. Por las cárceles pasaron medio millar, fichados como "enfermos pervertidos" estuvieron cuatro mil, unos cuantos pasaron por manicomios. Los "doctores" preferían denominar al tratamiento "reeducación". Como siempre, casi todo es cuestión de educación, especialmente para los que vinculan educación a moral. En cuanto a la discriminación de sexos, la Ley de Vagos y Maleantes tenía por objeto limpiar las calles de maricones. Para el régimen franquista los maricones eran delincuentes, las lesbianas pecadoras. A los maricones se les detenía, encarcelaba o deportaba, a las lesbianas se las ignoraba, ninguneaba o lavaba el cerebro para que la autoinculpación las acercase al confesionario. Los maricones eran visibles, las lesbianas eran invisibles, aunque pudiesen pasear cogidas de la mano por los parques públicos. La Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social se aplicó incluso en los comienzos de la Democracia y sus víctimas ni siquiera pudieron beneficiarse de indultos o amnistías. Desde hace pocos años una ley y unos presupuestos permiten resarcirlas. En la denuncia también las lesbianas eran invisibles. Ahora se hace visible la primera, una mujer que reclama indemnización por haber sido encarcelada, cuando tenía diecisiete años, por ser lesbiana, esto es, por ser un peligro social. La legislación española actual considera a las lesbianas de modo distinto. El sustrato franquista de la sociedad española continúa considerando a las lesbianas un peligro social.

7 comentarios:

Winston dijo...

You know, rojillo, that lesbians in western cultures in particular often classify themselves as having an identity that defines their individual sexuality, as well as their membership to a group that shares common traits. Women in many cultures throughout history have had sexual relations with other women, but they rarely were designated as part of a group of people based on who they had physical relations with. As women have generally been political minorities in western cultures, the added medical designation of homosexuality has been cause for the development of a subcultural identity. I love lesbians.

CALATRAVA dijo...

¡QUÉ SALGA LULÚ A APLAUDIR A LAS LESBIANAS COMBATIVAS!

A MI LAS LESBIANAS NO ME GUSTAN PORQUE ACABAN QUITÁNDOME POSIBILIDADES PERO LAS RESPETO, NO COMO EL MINISTRO FACHA.

Lulú dijo...

Calatrava, eslabón perdido, tú come plátanos y mastúrbate.

Explicarte la sensibilidad lésbica sería una pérdida de tiempo.

A los prehomínidos solamente se os pueden enseñar cosas simples.

estrella dijo...

Me apunto a todo. Lo de vaga, inevitable, es una condición, si hay que trabajar, se trabaja, pero no por gusto.
Lo de maleante, casi imprescindible, si no, me aburro, marear un poco a mi alrededor y dar algún que otro escándalo, dar que hablar....
Lo de lesbiana, depende de la chica, claramente.
No me veo peligrosa, pero nunca se sabe.
bss

Felipe dijo...

¿Lesbiana, vaga, maleante? La encargada no es lesbiana.

Funcio dijo...

Entre as funcionarias non sei ben cales delas son lesbianas, as vagas e maleantes coñézoas a todas.

Nario dijo...

Funcio, ¿maleantes son los que llevan maletas?