A cuerno quemado

domingo, 14 de octubre de 2012

Las tecnologías, los amores, las monarquías, los cuernos. La web de aventuras RomanceSecreto.com sirve de instrumento para sociólogos y sexólogos promoviendo investigaciones indagatorias entre miles de españoles para descubrir el ranking de sus fantasías sexuales, mediante métodos que usan más las encuestas en superficialidad que las entrevistas en profundidad. Los resultados son irrefutables. Tres de cada diez españoles, consultados discretamente, sin sus parejas en las proximidades, tienen como fantasía primera gozar de "un idilio amoroso esporádico" con su alteza real la princesa Letizia. Menos mal que se trata de un idilio esporádico; de no ser así, podría enjuiciarse como un "cornicidio", susceptible de duras penas, cercanas a las aplicadas por magnicidio. Pocos piensan que la fantasía tiene por objeto poner los cuernos a las prójimas, santas, esposas, compañeras. Algunos piensan que Doña Letizia es un atractivo e irresistible objeto sexual, un icono erótico-esquelético. Muchos piensan que la erótica del poder consiste precisamente en ponerle los cuernos al Príncipe con la Princesa, y que al heredero esto le va en el cargo. Se trata, pues, de una estrategia propia de republicanos irredentos. No obstante, llevar los cuernos con dignidad es más propio de las clases altas que de las clases bajas. Cosas del sustrato histórico de un país donde los cuernos eran ya la base de las coplas de ciegos y las canciones de pícaros. Cosas del sustrato sociológico de un país donde los placeres íntimos de una concejala elegida por el pueblo son difundidos por la red para disfrute del pueblo. Las mujeres, los placeres, las tecnologías, los amores, las princesas, los príncipes, las intimidades, los pueblos, las monarquías, los cuernos... Algo huele aquí a cuerno quemado.

6 comentarios:

estrella dijo...

Los cuernos solo existen cuando alguien es o se cree dueño del tiempo, atención, dedicación o entrega en exclusiva, algo absolutamente anacrónico.
Si no soy dueño de nada, no tendré nunca cuernos, si no pertenezco a nadie, no los pondré nunca. Es fácil!
La cuestión es, cuando estamos tú y yo, somos tú y yo, cuando tú no estás, lo que yo soy, no va contigo.
bss.
P.D. Con el dueño de unos brazos como los de la foto sería bastante yo, al menos un buen rato.

Asun dijo...

Señor Armas, ¿pero de donde sacará usted las fotos, Dios mío? Son más raras y sucias que las de una revista guarra de kiosko de barrio. Con la de fotos bonitas que hay por la red de Internet. Vamos al tema de que a mi la Princesa de Asturias me parece divina y elegante aunque reconozco que sería mejor que fuese de la nobleza.

Felipe dijo...

Mi jefe le pone los cuernos a su señora todos los días laborables con la encargada y los sábados con las putas pero no sabe que ella hace lo mismo y mi jefe tendría que usar sombrero de copa.

Berta dijo...

Felipe, Konan de la Kornamenta, ¿vas a ser el último en enterarte que tu chico te pone los cuernos con otro u OTROS?

Si te vinieses con nosotras, entre las tres te compartiríamos y usaríamos en comunidad, sin que se pudiesen considerar infidelidades.

Tus tres BBB
(Bea, Belén & Berta)

Funcio dijo...

O cheirume do corno queimado elle tran frecuente nas dependencias xunteiras que acaba por sernos familiar e cotiá.

Nario dijo...

Funcio, ¿de qué cuernos estáis hablando?