Los castrados y la esperanza de vida

sábado, 29 de septiembre de 2012

El fin no justifica los medios. La castración alarga la esperanza de vida. Todos quieren tener más esperanza de vida. Sólo los eunucos quieren la castración, o les obligan a quererla. Una investigación publicada en la revista  Current Biology demuestra que los eunucos tienen una esperanza de vida casi veinte años mayor que la de los hombres machos. La castración de los órganos genitales masculinos tiene matices. Puede ser parcial, o castración sensu stricto, mediante extirpación, por corte, o inutilización, por golpe, de los testículos. Puede ser total, o capadura sensu stricto, mediante mutilación, por corte, del pene y los testículos. Un macho castrado deja de ser macho, pero no pasa a ser hembra. Un hombre castrado deja de ser hombre, pero no pasa a ser mujer. Biológicamente, no hay cambio genético u hormonal. Culturalmente, hay cambio de género. Socialmente, el eunuco es de género neutro. Sociológicamente, el eunuco asciende a una clase superior. Hay eunucos que adquieren una gran influencia política, por su capacidad para intrigar. Hay eunucos que adquieren una gran influencia entre las mujeres, por su papel de infiltrados en los harenes. La función parece placentera, la experiencia traumática. Según el psicoanálisis freudiano, el hombre padece complejo de castración, siente horror ante la pérdida de sus atributos viriles, le provoca angustia. La castración podría permitirle la salida del complejo de Edipo, pero le llevaría a despreciar al castrado, a despreciarse a sí mismo. En definitiva, castrados y capados viven más años y prosperan política y socialmente, pero no compensa. Aclaración histórica: Franco, longevo dictador, no era eunuco, era monórquido. Al generalísimo, que supuestamente gobernó el país durante cuarenta años con dos cojones, le faltaba uno; perdió el otro siendo un joven capitán en la guerra de África por un certero y fortuito disparo.

11 comentarios:

Rebe dijo...

Es como un hombre pero light ¿No?

Roberto R Bravo dijo...

Pues nuestros políticos deben tener una esperanza de vida que no veas...!

estrella dijo...

Los hombres no llegan a superar nunca la etapa animista en la relación con su pene. Le atribuyen vida propia, es como un compañero de juergas, con quien compartir todo, si triunfamos, "somos unos fenómenos, eh, colega?", si pinchamos, "por qué me haces esto ahora?, no me falles?".
Es cómodo, como siempre, tener algo a lo que echarle la culpa. El miedo a perderlo les deja indefensos, porque puestos a no tener nada mejor que ofrecer, "nena, aquí tienes mi polla, te la presto, haz con ella lo que quieras, yo os espero aquí".
En fin, lo dicho, no superan la etapa fálica, encantadores.
bss

MONCHIÑO dijo...

¡HAY QUE CAPALOS!

PERO SELECCIONANDO, EHHHHH

Alférez Provisional dijo...

Lo del huevo de Franco es un invento de los rojos.

¡Qué vuelva la mili obligatoria!

Felipe dijo...

Si capasen a mi jefe, a la encargada le quitarían el suministro diario lácteo.

BERTA dijo...

Felipe, Niño Castrati, ¿seguro que tu voz aflautada y tu obsesión por la encargada no son causadas por una castración física o psíquica? ¿Por qué no cuentas tus problemas a tres especialistas en la recuperación de hombrecitos?

Tus tres BBB
(BEA, BELÉN & BERTA)

Felipe dijo...

La encargada sueña todas las noches con que el jefe amanece capado pero llega a la oficina y tiene que aplicarse a la lactancia.

BERTA dijo...

Felipe, sigue en pie la oferta.

Tus tres BBB
(BEA, BELÉN & BERTA)

Funcio dijo...

Este asunto faime pensar na próxima matanza (chourizos ceboleiros, botelo, cachola...).

Baixo a tomar unha tapiña. Abur

Nario dijo...

Funcio, ¿a qué andas derradeiramente?