Toros para chinos

sábado, 25 de agosto de 2012

Los toros vuelven a la televisión pública española. España vuelve a ser la que era, que de eso se trata, que de eso se ocupan los conservadores, que para eso son los que conservan las viejas costumbres y las tradiciones ancestrales. Tras seis años de apagón taurino, vuelven las retransmisiones taurinas porque, según comunicado de TVE, "un festejo de esta categoría debe ponerse a disposición de todos los aficionados españoles". Españoles y chinos. Se calcula que unos quince millones de chinos pueden ver corridas españolas por televisión. La cultura española interesa a los chinos. Los toros son una expresión de la cultura española, heredada de la cultura grecolatina, heredada de la civilización minoica. Del minotauro a la globalización amarilla a través de los matadores, banderilleros, mozos de espadas, picadores, alguacilillos, monosabios, mulilleros, areneros y comentaristas expertos. Se trata de que los aficionados chinos sepan que ese toro, alto de agujas, agalgado, levantado del suelo, largo, de gran caja, huesudo, de manos altas, fino de piel, negro zaíno, mazorca generosa, salida espectacular al ruedo, primer tercio nervioso y lidia despierta sólo apta para valientes, es un Miura. Nostalgia: la muerte de Manolete (Linares, Jaén, 1947). Entonces, época de postguerra, franquismo, pan y toros, los aficionados españoles eran muchos; hoy son menos; fueron disminuyendo a lo largo de la segunda mitad del siglo XX; en los años setenta seis de cada diez españoles mostraba su interés por la fiesta nacional, en los ochenta cinco de cada diez, en los noventa tres de cada diez; en el siglo XXI, dos de cada diez. Siempre cabe aplicar una encuesta entre varones de más de 65 años, preferentemente andaluces, sobre la afición taurina, para compensar y justificar las retransmisiones, pero el mercado real está en los chinos. El debate entre taurinos y antitaurinos, con argumentos culturales, económicos o ecológicos, viene de antiguo, es redundante y contradictorio. Los Borbones históricos (Felipe V, Carlos III, Carlos IV) eran antitaurinos, los Borbones actuales... Unamuno confesaba: "siempre me han aburrido y repugnado las corridas de toros", como a todos los de la Generación del 98, que veían en ellas un signo del atraso español. Pero, en el colectivo de filósofos y otros intelectuales también se hallan partidarios de los toros. En la derecha predominan los taurinos, en la izquierda hay taurinos y antitaurinos. Los conservadores quieren que la fiesta de los toros sea una fiesta de todos (en Galicia, Asturias, Aragón, Cataluña o Canarias no están por la labor); quieren que la fiesta nacional sea más nacional; quieren que la fiesta sea declarada bien de interés cultural; quieren que la fiesta dependa del Ministerio de Cultura, no del Ministerio de Interior. Quizás el debate debiera ser la conveniencia o no de destinar dinero público a la tauromaquia privada. Quizás la conveniencia de exportar la tauromaquia a los chinos, para compensar la balanza comercial, cobrando, eso sí, royalties.

5 comentarios:

estrella dijo...

No hay que fiarse mucho de los chinos, porque tienen una enfermiza tendencia a copiar, falsificar y abaratar todo lo que les gusta, luego lo reexportan y nos joden el mercado. A ver si en este afán expansivo de la fiesta patria vamos a dejar morir a todos nuestros miuras, cayetanos, riveras, finitos y tomases para aplaudir a solnacientes, flordelotos o papeldesojas.
Y puestos a contar lo que nos repugna, a mi me cuesta llamar deporte a dos tios en un cuadrilatero de cuerdas dándose de ostias y poniéndose los ojos a la virulé, ademas de perdiendo los dientes admás de algna neurona, jaleados por una caterva de gritones.
He dicho.
ah, bss.

Winston dijo...

You know, rojillo, that Manolete rose to prominence shortly after the Spanish Civil War and is considered by some to be the greatest bullfighter of all time. His style was sober and serious, with few concessions to the gallery, and he excelled at the suerte de matar or the kill. Manolete's contribution to bullfighting included being able to stand very still while passing the bull close to his body and, rather than giving the passes separately, he was able to remain in one spot and link four or five consecutive passes together into compact series. He popularized a pass with the muleta called the Manoletina, which is normally given just before entering to kill with the sword. In addition to all of the major bullrings of Spain, he had very important triumphs in Plaza México. He died following a goring in the right upper leg as he killed the fifth bull of the day, the Miura bull Islero, an event that left Spain in a state of shock. Manolete received his fatal goring in the town of Linares where he appeared alongside the up-and-coming matador Luis Miguel Dominguín, who, after Manolete's death, proclaimed himself to be number one. In response to Manolete's death, General Francisco Franco, then dictator of Spain, ordered three days of national mourning, during which only funeral dirges were heard on the radio. There are still a lot of people who think: "We lived better with Franco".

Rebe dijo...

Los españoles siempre fueron muy de cuernos, hay que saber torearlos.

CALATRAVA dijo...

YO SIN LOS TOROS NO PODRÍA VIVIR...

PERDÓN, ME HE CONFUNDIDO:

¡YO SIN LOS CERDOS NO PODRÍA VIVIR!

JAMÓN, LACÓN, CHORIZOS = ESPAÑA

P.D. Por chorizos se entiende todo tipo de chorizos.

Siro dijo...

El toro acaba siendo una albóndiga.