La primera vez

jueves, 2 de agosto de 2012

Mejor la opción romántica. Ellos, primarios, le llaman "el primer polvo". Ellas, románticas, le llaman "la primera vez". Seis de cada diez primarios dicen que han disfrutado del primer polvo. Tres de cada diez románticas dicen que han disfrutado de la primera vez. Hay un desajuste, una discordancia, un desatino, una disfunción, un despropósito, una desarmonía, un disparate. En la primera experiencia sexual precisamente lo que falta es experiencia. Es una obviedad que el primer polvo o la primera vez no están precedidos de experimentos anteriores, pero la experiencia no tiene porque ser exclusivamente práctica, puede ser también teórica, es decir, formativa por informativa. En la búsqueda de información los primarios se parecen más a las románticas, aunque con matices. La primera fuente de información sobre sexo es para seis de cada diez de ellos y ellas la consulta con los amigos y amigas; lo cual no garantiza una información correcta. La segunda fuente de información es la consulta de libros, a los que acuden cinco de cada diez románticas y cuatro de cada diez primarios; la búsqueda de ellas es ligeramente más intelectual que la de ellos. La tercera fuente de información es la consulta con la pareja, a la que acuden cuatro de cada diez románticas y dos de cada diez primarios; la fidelidad, sinceridad y confianza de ellas duplican a las de ellos. Revistas más o menos especializadas e Internet completan las fuentes de información sobre sexo, quedando la escuela secundaria en un lugar muy secundario; falla la educación sexual escolar. Los datos, obtenidos del Informe Durex de Bienestar Sexual 2012, explican en parte el desajuste, la discordancia, el desatino, la disfunción, el despropósito, la desarmonía o el disparate de la primera vez. La primera vez es un reflejo de la falta de formación de los jóvenes de un país en formación, en el que los temores y creencias continúan imponiéndose a los comportamientos responsables y saludables. Dice un proverbio árabe que "la primera vez que me engañas es culpa tuya; la segunda vez la culpa es mía". La importancia de la primera vez es relativa.

2 comentarios:

Felipe dijo...

La primera vez que mi jefe se tiró a la encargada fue la primera vez que pasó por la oficina. Desde entonces se la tira todos los días laborables.

Asun dijo...

Señor Armas, a usted supongo que le molestarán las paredes llenas de pintadas hechas por gamberros como las de la foto, que están nuestras ciudades que dan pena y los alcaldes no toman medidas porque el libertinaje parece que es lo que triunfa.