Fatalismo

miércoles, 22 de agosto de 2012

El gallego, el fatalismo y la fuerza del destino. No es casualidad que coincidan en la prensa estas dos noticias: "Alerta en el PP gallego por la irrupción de Mario Conde" y "Los astrónomos detectan un planeta al ser devorado por su estrella". El ex banquero, ex preso, ex cabeza de lista del CDS, constituye ahora el partido Sociedad Civil y Democracia y amenaza con presentarse a las próximas elecciones autonómicas gallegas. El político de Intereconomía, como le definió un colega tertuliano, tiene buenos contactos con lo más rancio y caciquil del PP gallego, con el baltarismo, secta tan ancestral como efectiva de la derecha galaica. Pero, la estrella se come al planeta, aunque los astrónomos casi no se enteren de ello. Cuando en una estrella gigante roja la temperatura aumenta exageradamente, los planetas de su órbita sufren variaciones en sus giros elipsoidales y acaban siendo engullidos por ella. En Galicia el PP es una gigante azul que acabará engullendo al banquero-preso-tertuliano-político. ¿Fatalidad o fatalismo? El fatalista niega la libertad del individuo y la capacidad de la voluntad personal. Para el fatalista las cosas suceden porque Dios, o su líder, quieren que sucedan y porque así lo marcan las leyes divinas, naturales e históricas. No hay que confundir fatalismo con determinismo. El fatalismo responde a la creencia supersticiosa. El determinismo responde al principio de causalidad, no de casualidad. El fatalismo descarta la razón y la acción. El determinismo permite la anticipación y la reacción. Sartre, en El ser y la nada, advierte: "Se puede afirmar que el determinismo, si se tiene la precaución de no confundirlo con el fatalismo, resulta más humano que el libre albedrío; si pone de relieve los condicionantes de nuestros actos, al menos da razón a cada uno de ellos; si se limita sólo a la física y renuncia a buscar un condicionante en el conjunto del universo, muestra que la atadura de nuestros actos está en nosotros mismos; actuamos tal como somos y nuestros actos contribuyen a hacernos". Sin embargo, del fatalismo al fanatismo va un paso y una letra. ¿Por qué hay mujeres fatales y no hay hombres fatales?

2 comentarios:

estrella dijo...

El determinismo puede ser genético o ambiental. Según el genético, las neuronas masculinas, danzarinas, inconstantes, ante cualquier estímulo (un trocito de teta, una rodilla, una lengua,...)bajan corriendo hasta el cuerpo cavernoso del pene, único sitio donde tienen espacio y así, con el cerebro vacio, no se puede ser hombre fatal.
Según el ambiental, el hombre actúa con el único objetivo de demostrar a otros hombres que es el más machomachotedurofollador, y asi, tampoco se puede ser hombre fatal.
No sé si esto contesta la pregunta.
bss
P.D. Por razones obvias no puedo hablar de estrellas rojas y calientes, haciendo girar a otros y engulléndolos.

Felipe dijo...

La encargada es una mujer fatal que se la chupa cada día a un jefe fatal.