La lesbiana made in China

jueves, 5 de julio de 2012

La lesbiana made in China ya puede donar sangre. La que quería hacerlo ya lo hacía; simplemente no declaraba su orientación sexual. Ahora puede, sin temor a ser detenida, acercarse a un centro de donación y decir: "buenos días, soy lesbiana, vengo a donar". Vamos... lo mismo que hacemos todos los donantes del mundo: "hola, soy sado-masoquista, vengo a donar", "buenas, soy bisexual-esporádico, vengo a donar", "a la paz de Dios, soy hetero-fiel, vengo a donar"... Desde finales de los noventa todos los homosexuales chinos tenían prohibido donar sangre, porque se les etiquetaba a todos como portadores del virus del sida. Ahora se les permite donar a las lesbianas y se les sigue prohibiendo a los gays. La lesbiana made in China lo ve como una conquista de dignidad personal. La lesbiana made in China es diferente. No obstante, el mundo es cada vez más un mundo made in China. En la China bien pensante a los homosexuales se les continúa considerando enfermos mentales. En la España bien pensante a los homosexuales se les continúa considerando pervertidos sexuales. La lesbiana made in Spain es diferente. El sexo hispano entre mujeres es histórico, pero el lesbianismo social es una modernidad extravagante. El sustrato franquista de la sociedad española continúa considerando a los maricones como enfermos o delincuentes, aunque tenga que tragar con leyes progresistas sobre matrimonio entre ellos. El sustrato franquista de la sociedad española continúa considerando a las lesbianas como personas invisibles, prescindibles, ignoradas, ninguneadas. El sustrato franquista de la sociedad española continúa considerando que de ellos debe encargarse la Policía y de ellas debe encargarse la Santa Madre Iglesia, porque ellos delinquen, ellas pecan. Eso sí, la lesbiana made in Spain puede donar sangre, sin objeción alguna, para salvar la vida de cualquier persona necesitada, incluso franquista, quien probablemente en un momento de apuro, si ve abierta la puerta de la sala donde se celebra el Juicio Final, hasta puede aceptar sangre de una lesbiana made in China. Hay que adaptarse a los tiempos, los tiempos de la globalización lésbica y de la globalización sanguínea.

6 comentarios:

FUNCIO dijo...

O DO LESBIANISMO É COUSA DE MULLERES E DE CHINOS. CADA COUSA NO SEU SITIO. CANDO DESCOBRÍN QUE ÁS LESBIANAS LLES CHAMABAN TORTILLEIRAS LEVÉIME UN DISGUSTO PORQUE PARA MIN AS TORTILLEIRAS ERAN AS COCIÑEIRAS DE CACHEIRAS, QUE FACÍAN AS MELLORES TORTILLAS DO MUNDO. VÉSE QUE É UN ÁMBETO QUE NON DOMINO APENAS, POLO TANTO ESTOU MELLOR CALADO.

Nario dijo...

Funcio, mi madre también siempre dice que estoy mejor callado. Para explicarle lo del lesbianismo a mi madre tendría que hablar con su párroco.

Lulú dijo...

Rojillo, como lesbiana militante y guerrera, reconozco que me gusta el tratamiento que das a nuestra causa y me encanta el buen gusto de tus fotos, pero hoy le quitas relevancia al logro de las lesbianas chinas sin tener presente que ellas están mucho más marginadas que nosotras y su lucha les acarrea muchos más problemas, de modo que cualquier avance es importante para ellas y merece nuestra solidaridad. Parece mentira que tengamos que reivindicar derechos que son elementales pero es así.

estrella dijo...

No sé por qué tanto lio por una cosa indemostrable, tú dices que soy lesbiana y yo, que no lo soy, qué prueba me hace la enfermera que me va a sacar sangre?
P.D. que la enfermera no lleve ese pijamita blanco transparente con un esparadrapo en el pico del escote para no enseñar mucho, a ser posible.

Siro dijo...

La mujer que ama a mujeres sí que sabe de mujeres.

Felipe dijo...

Hoy mi jefe y la encargada no están, se fueron a cerrar un negocio con una empresa que no es china. Será un negocio de lácteos como los del despacho.