Carpe diem veraniego

martes, 17 de julio de 2012

La crisis general es más crítica en verano. El Gobierno toma medidas para que haya más matrimonios, más familias, más niños. El Gobierno toma medidas para que haya más parados y más abuelos desatendidos. El Gobierno sabe que la familia es la solución. El Gobierno sabe que en verano la familia pasa más tiempo unida, reunida, desunida. Los parados en verano están insoportables, porque son incapaces de asumir la diferencia entre vacación y desempleo. Los abuelos en verano están insoportables, porque están hartos de que también ahora les endilguen a los mismos nietos que el resto del año les endilgan con la excusa de las ocupaciones paternas y maternas. Los niños en verano están insoportables, porque los demás no los soportan y ellos no soportan a los demás. Los matrimonios en verano están insoportables, porque tienen que pasar juntos el tiempo que sueñan con pasar juntos y detestan pasar juntos. El Gobierno ya ha tomado medidas para los parados (darles sólo la mitad de la prestación a partir de los seis meses), para los abuelos (obligarles a pagar las medicinas, quitarles el apoyo a la dependencia), para los niños (no construir escuelas infantiles, no darles becas). El Gobierno tiene un paquete de medidas para evitar la crisis estival de los matrimonios. Habrá campañas de promoción de una mayor dedicación mutua, alargando las noches, evitando los madrugones, revitalizando las relaciones de pareja. Habrá campañas de incremento de la serotonina, aumentando la producción de hormonas, variando las posturas favoritas, disparando la libido. Habrá campañas de recuperación del romanticismo, acudiendo a cines de verano, cenando con velas, regalando flores. Habrá campañas de redescubrimiento del contacto, acariciándose mutuamente, cogiéndose de la mano, masajeándose con mimo. Habrá campañas de superación de conflictos, conversando sobre temas candentes, revalorizando los silencios, mirando las miradas. Habrá escépticos con estas medidas conservadoras que vivirán el verano siguiendo el carpe diem, es decir, "viviéndolo como si fuera el último".

4 comentarios:

estrella dijo...

Nunca me consideré escéptica, pero se ve que sí, se ve que inmunizada de medidas varias, intrínsecas y exógenas, solo me queda el carpe diem para casi todo en mi vida.
Quien no lo vea o no se sume, se queda en el camino, lo siento, no tengo tiempo.
bss

Felipe dijo...

La encargada es experta en mamadas carpe diem, la chupa cada día como si fuera el último.

Berta dijo...

Felipe, Neptuno del Atlántico, ahora que estas dos no están, vivamos tú y yo un carpe diem, amorcito.

Tus tres B - BB
(Berta menos Bea y Belén)

Belén dijo...

Felipe, Neptuno del Atlántico, no hagas ni caso a esa lagarta de la Berta que, como se ha quedado sola en la oficina dos días, ya se cree con derecho de pernada con nuestro Dios de la Espuma.

Tus tres BB - B
(Bea, Belén - Berta)