Transparencias

lunes, 21 de mayo de 2012

Nuevo eufemismo político: "ejercicio de transparencia". Lo usa el presidente conservador de España para referirse a la corrección del déficit público y a la evaluación de los bancos españoles por parte de consultoras externas. Llevado al poder por un partido financiado con fondos opacos, procedentes de la corrupción en administraciones públicas, autonómicas, gobernadas por dirigentes suyos vinculados a oscuras tramas de malversación, Mariano Rajoy se permite el lujo de dar lecciones sobre "ejercicio de transparencia en las cuentas públicas" y "ejercicio de transparencia en las cuentas bancarias privadas", señalando que "sería muy positivo que este ejercicio de transparencia lo hicieran otros países de la Unión Europea". La transparencia, propiedad óptica, es para Rajoy más un experimento que un ejercicio, pero no puede hablar de "experimento de transparencia" porque demostraría su innata inseguridad. Rajoy, el de la opacidad, pretende que la banca española no sea transparente, sino translúcida, es decir, que deje pasar la luz pero de modo que las formas sean irreconocibles. Rajoy no quiere la transparencia del aire. Rajoy vende humo. El aire es transparente porque en su esquema de niveles de energía no cabe diferencia alguna de energía del orden de la luz visible. No obstante, es año de transparencias, se llevan las transparencias. No sólo las transparencias en vestidos de noche sobre cuerpos esculturales, mostrando o insinuando, sino las transparencias en las calles o en las oficinas, con el look urbano-casual. Dicen los expertos que un look total con transparencias, más que elegante, puede ser vulgar; que es mejor combinar transparencias con telas opacas; por ejemplo, un top transparente con jeans y sandalias de rafia o con minifalda y tacos joya. ¿Qué opinará Angela Merkel? Sin duda la canciller propondrá soluciones aún más austeras, menos atrevidas, si acaso capas de transparencias superpuestas o blusas transparentes con tops opacos. ¿Merkel y Rajoy con transparencias?

7 comentarios:

Lulú dijo...

Imaginad las mismas transparencias en pantalones de tíos.

¡Patéticas, serían patéticas!

¡Chicas, la belleza es nuestra, el placer también!

estrella dijo...

Las transparencias, como todo , hay que dosificarlo. En realidad, los tejidos transparentes cumplen una doble función, tanto enseñar con discreción lo que no debe quedar aún al descubierto, como tapar un poco lo que ya no debe ser enseñado por decoro. Ejemplo: una camisa transparente insinua el torso, deja entrever el sujetador y el abdomen. Unas mangas de gasa en un vestido de noche es lo adecuado cuando los brazos, por la circunstancia que sea, no se encuentran en condiciones de exhibición al natural.
Supongo que el visionario de Mariano, consciente de esa doble posibilidad, recurre a la transparencia tanto para enseñar lo que quiere como para disimular lo que no le gusta.
En cuanto a los apuntes de moda, todos los looks totales son espantosos, pero para las combinaciones compensatorias hay que tener un charme natural no al alcance de tod@s.
bss

Siro dijo...

La transparencia no es sinónima de la verdad.

Felipe dijo...

El día que la encargada apareció con transparencias para agradar al jefe, pareciéndose a las colombianas del puticlub, el jefe tuvo que bajar corriendo a un chino y comprar un kimono floreado para taparla.

Belén dijo...

Felipe, Filusmi Traslúcido, te estás quedando en el chasis y ya pasa la luz a través de tus costillas. ¿No te estará dando demasiada caña tu chico y demasiado concentrada en el mismo sitio?
Deberías probar los efectos relajantes y recuperadores de tres masajistas expertas en los placeres de la vida.
No hay problema si quieres te los demos poniéndonos transparencias o quitándonoslas.
Alguna ya está tan vista que incluso cuando lleva ropas tupidas todo el barrio sabe lo que hay debajo.
Cúidate más, abandonado.

Tus Tres BB + B
(Bea, Belén + Berta)

FUNCIO dijo...

SE RAJOY FAI UN EXERCICIO, FEIJOO FAI UNHA TABLA DE XIMNASIA.

Nario dijo...

Funcio, ¿quién manda más Rajoy o Feijoo?