La transfobia y el transplante de cerebro

lunes, 28 de mayo de 2012

El alcalde neoconservador, viejo conservador, de Valladolid (España) sufre transfobia, aunque no le importa. Rechaza la sanidad universal, porque "si uno tiene una crisis de apendicitis, debe poder ir al servicio nacional de salud; si quiere florituras, cambios de sexo o trasplantes de cerebro, que lo pague". Si algunos quieren promover una campaña para trasplantar el cerebro del alcalde, que la paguen. El alcalde lleva sus argumentos al terreno demagógico de la dicotomía hombre rico-hombre pobre: "hemos vivido como ricos siendo pobres". Dejando a un lado el transplante de cerebro, hay que aclararle al alcalde que el concepto de "cambio de sexo" es incorrecto. Una autoridad de su nivel cultural debiera decir "cirugía de reasignación de sexo", o sea, cirugía de reconstrucción genital de un transexual para adecuar su metabolismo y su cuerpo a su género mental, para adecuar su anatomía a su psicología, para adecuar su condición social a su condición jurídica. No sólo es cuestión, señor alcalde descerebrado, de genitales, cromosomas u hormonas; también de vivencias y sentimientos. No sólo es cuestión, señor alcalde intolerante, de una amputación, transformación o reconversión; también de una búsqueda de armonía entre caracteres físicos y psíquicos elegida libremente por personas libres. No sólo es cuestión, señor alcalde populista, de poner precio a vaginoplastias o clitoroplastias; también de gestionar los recursos para ayudar a quienes los necesitan. Los transexuales no son apestados; discriminarlos es transfobia. El radical alcalde de Valladolid quizás debiera rezar y pagar penitencia, porque la transfobia tal vez sea pecado. No obstante, en el espectro ideológico contrario, pero igualmente radicales, hay feministas para las que tampoco se descarta un transplante de cerebro. Un repaso a obras como Unpacking Queer Politics: A Lesbian Feminist Perspective, de Sheila Jeffreys, o The Transsexual Empire: The Making of the See-male, de Janice Raymond, permite detectar la transfobia de feministas cinesexistas, con críticas a la transexualidad por "perpetuar los roles de género y la heterosexualidad" y a la reasignación de sexo "por tratarse de una auto mutilación y una práctica sadomasoquista". Cuestión de respeto a la dignidad de los demás. Dignidad y soledad suelen ir de la mano.

6 comentarios:

Siro dijo...

El cerebro es el otro órgano importante.

Felipe dijo...

A la encargada debieron trasplantarle el cerebro de una mosca y a mi jefe el cerebro de un cerdo.

estrella dijo...

El vergonzoso alcalde de Valladolid necesita un trasplante de cerebro para poder hablar como una persona y no como un venado, pero necesita un trasplant de corazón a ver si es capaz de desarrollar un poco de empatía, uno de hígado, para controlar la cantidad de bilis que le pasa al torrente sanguíneo, uno de duodeno, para que le mejore esa incontrolable necesidad de vomitar y, probablemente uno de colon, a ver si mejorando la flexibilidad del esfínter, mejora su visión de las cosas.
En cuanto a ls postura de las feministas extremas, como todos los talibanismos, se desacreditan ellas solitas.
bss
P.D. no hay nada que siente tan bien como un vaquero de hombre en una mujer, sobre todo sin ropa interior.

Belén dijo...

Felipe, Homo Homo, ¿te has planteado alguna vez hacerte bisexual? ¿Por qué no te planteas ser trisexual? Las Tres estaríamos dispuestas a abrirte nuevos caminos.
Lo de operarte por cosa del tamaño que no te obsesione, tienes suficiente para lo que necesitamos (al menos para dos, la tercera siempre necesita cosas más grandes).

Tus Tres BB + B
(Bea, Belén + Berta)

FUNCIO dijo...

No censo oficial de Galicia, entre os 2.785.914 residentes no país non hai un só transexual declarado, como tampouco consta entre os galegos da diáspora, os galegos da emigración. Se houbera algún acochado debera saír á luz e presentarse na adminstración para ser tratado de xeito específico, especial e non descriminatorio.

¡SUBINDO DÉPOR, CELTA E COMPOS, QUE CARALLO IMPORTAN OS TRANSEXUAIS!

Nario dijo...

Funcio, ¿el Lugo no sube?