Sexo con lengua

domingo, 4 de marzo de 2012

El sexo con lengua es un placer, pero puede haber sexo sin lengua placentero y lengua sin sexo placentera. No es cuestión de sexo lingual, no es cuestión de sexo oral; es cuestión de no confundir sexo y lengua, es cuestión de no confundir sexismo y lengua escrita u oral. Tiene razón real el académico de la Real Academia de la Lengua que critica las guías contra el sexismo lingüístico en las que se exige que a los ciudadanos se les llame la ciudadanía, a las parados se les llame personas sin empleo, a los alumnos se les llame personas en formación u otros eufemismos de tal índole, con la buena intención de que el sexo femenino no sea marginado o no permanezca oculto. El académico, Ignacio Bosque, no se anda por las ramas, y éstas no le impiden ver el ídem, cuando afirma que "si se aplicasen las directrices de esas guías, no se podría hablar". En su informe sobre Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer, tras reconocer que "existe la discriminación hacia la mujer en nuestra sociedad", y que es preciso "lograr que la presencia de la mujer en la sociedad sea más visible", advierte que es un error "suponer que el léxico, la morfología y la sintaxis de nuestra lengua han de hacer explícita sistemáticamente la relación entre género y sexo". La mujer no se visibiliza menos porque se use genéricamente un masculino para referirse a ambos sexos, lo cual es una característica estructural del sistema gramatical español, como de otros sistemas gramaticales. Bien dice el académico que "no se pueden forzar las estructuras lingüísticas para que constituyan un espejo de la realidad". La Academia aprobó el informe del académico. La Academia limpia, fija y da esplendor a la lengua, luego cada cual usa la lengua como quiere o puede, para alabar, halagar, insultar, defender, ofender, acariciar, excitar, vibrar… Puntos suspensivos porque, como dijo Fray Luis de León, "faltan palabras a la lengua para los sentimientos del alma".

13 comentarios:

Nicolás dijo...

Lo que hay que cambiar son las estructuras mentales que se reflejan en la morfología y la sintaxis. Pero es bueno no olvidar que la institución en cuestión ha sido y continua siéndolo de un machismo que asusta.

Siro dijo...

Lengua es a lenguaje lo que persona es a personaje.

Felipe dijo...

A la encargada no le hace falta la lengua y le sobra con los labios para chuparle la insignificante al jefe.

estrella dijo...

El lenguaje es capacidad de comunicar, verbal o no verbal, el sexo es comunicación, si no hay comunicación es onanismo. La lengua ayuda, no es imprescindible, es aconsejable. En cualquier caso, lo mejor es la libertad de movimiento, buscando la eficacia, la riqueza y el bienestar mutuo, buscando la mejora y el rendimiento y, sobre todo, el placer. Todo lo que sea castración artificiosa de la variedad en aras de la pureza?, es una inversión absuda de energía, impide el crecimiento.
Aplíquese al sexo y a la lengua.
P.D. alguna se siente más visible si oye la ciudadanía en vez de los ciudadanos?

Bea dijo...

Felipe, Letra H de la Academia Homo, dice la Berta que ella no para de usar la lengua mientras hace el amor pero no soporta a los que hablan y hablan mientras follan, que la lengua hay que usarla para lamer, meter y esas cosas y no para largar y largar, que ella no está para fijarse en lo que dicen sino en lo que hacen. Sin embargo a nosotras se nos nota la formación y nos encanta escuchar a hombres que saben de la vida como tú.

Tus Tres BB + B
(Belén, Bea + Berta)

Funcio dijo...

A UNICA LINGUA QUE VALE E A NOSA LINGUA, A LINGUA GALEGA, A LINGUA DO POBO E DA PÓBOA, XA QUE NÓS ¡FALAMOS COMO GALEGOS!

AÍNDA QUE, COMO GALEGOS MODERNOS QUE SOMOS, PRACTICAMOS O TRILINGÜISMO CORDIAL.

ABUR, DEICA LOGO, ADIÓS, HASTA LUEGO, GOOD BYE, GOOD BYE MY FRIEND.

P.D. "FRIEND" ABRANGUE MEN AND WOMEN.

Nario dijo...

Funcio, ¿verdad que la lengua estofada del comedor está buenísima?

Bar Marcón dijo...

¡OÍDO, COCINA!
¡UNA DE LENGUA VIPERINA!
Nuestro chef, que es tan buen cocinero como cotilla compulsivo, se ha empeñado en que incluyamos en nuestra selecta carta la LENGUA VIPERINA. Para cuatro comensales cotillas hacen falta: una lengua de ternera depreciada por el resto del rebaño por chismosa, dos cebollas de las de hacer llorar por las calumnias recibidas, dos puerros traídos por dos perros, dos zanahorias cual penes tras fellatios, un tomate de Aquí hay tomate, dos vasos de vino blanco de una añada inconfesable porque la edad no se dice, un limón de un limonero entero me gusta más, una cucharada de harina de otro costal, seis cucharadas de aceite de oliva increíblemente virgen, medio litro de caldo de carne o de carne de caldo, pimienta negra o una negra que le eche pimienta al asunto, sal y vuelve a entrar. La preparación se las trae: le sacamos la lengua a la vaca sin que se entere; lavamos la lengua; lavamos la vaca para despistar; salpimentamos si no hubiéramos o hubiésemos salpimentado; echamos la zanahoria erecta pero raspada, el puerro fálico pero limpio y la cebolla abierta pero casta en una olla a presión sin tapar; metemos la lengua entera -la de la vaca- en la olla a presión; tapamos la olla a presión para que tenga una presión impresionante; cocemos la lengua en la olla a presión unos veinte minutos; sometemos, paralelamente y sin que se note, a la vaca chismosa a la presión social del vituperio; sacamos la lengua de la olla, ¡qué distinto sería: sacamos la lengua de la polla!, y solo se ha sumado una letra; sacamos la piel caliente; ¡qué distinto sería: nos la pelamos calientes!; pelamos la piel caliente, para que quede claro; volvemos a meter la lengua pelada en la olla; ¡qué distinto sería: volvemos a meter la polla!; añadimos el vino y el zumo del limón, para intercambiar fluidos; cocemos con la olla algo destapada hasta que la lengua se ablande y deje de ser tan viperina; sacamos la olla del fuego y dejamos templar la lengua tierna en su jugo; no confundamos jugo con flujo; picamos en láminas la cebolla, la zanahoria ahora reblandecida y el puerro ahora flácido y los sofreímos aparte; añadimos la cucharada de harina o en su defecto cualquier sustancia blancuzca (bicarbonato, cocaína, talco); vertemos el medio litro de caldo de carne para que parezca casero el plato; pasamos la salsa resultante por el pasapuré; pasamos palabra; salamos o, si lo preferimos, sazonamos; cortamos la lengua en tajadas por todo lo que ha rajado; cubrimos la lengua con la salsa por vergüenza; servimos; empezamos a comer y a chismorrear; aceptamos la factura sin criticar o comparar.

Lulú dijo...

Chicas, la lengua es la sensibilidad, es la ternura, es el placer, es el clímax, es el orgasmo, todo eso que nunca os da la panda de energúmenos que se matan a pajas viendo Torrente, porque son el brazo tonto de la ley de la naturaleza.

Escena preciosa, rojillo.

Malpicán dijo...

Ayy, rojillo, acaba de darme a idea de facerlle unha malla á Miña Santa cunha rede vella das qu tiran polo porto de Malpica. Faime falta un aparello de pesca de altura pero seguro que despois pescamos.

Paco Tilla dijo...

El otro día una rubia semejante a a esa me hizo más o menos lo mismo y puedo garantizar que no es una postura muy cómoda.

Me gusta darle a la lengua.

Pudo ser un sueño, ¿vale ya?

Asun dijo...

Señor Armas, esa fotografía es la más pornográfica que ha puesto usted en mucho tiempo y mire que pone fotos guarras a menudo. Cuanto más bonita no es la del pingüino saltando que la de estas chicas haciendo eso que están haciendo y que los niños no deben ver ni por asomo. Es una pena que para hablar de la lengua española tenga usted que poner una lengua haciendo eso tan desagradable.

Felipe dijo...

Mi jefe no se lo lame a la encargada porque al ser un hipopótamo tiene la lengua áspera.