Empresarios a Laponia

sábado, 17 de marzo de 2012


A cambio del despido libre, el destierro libre. Se desahoga Alfonso Guerra diciendo: "yo mandaba a los de la Confederación de Empresarios a Laponia, a cuarenta grados bajo cero". Se cree Alfonso que los empresarios iban a sufrir los rigores del clima más allá del Círculo Polar Ártico. Una vez desplazados e instalados, una vez sobornados los sobornables, los empresarios en Laponia no iban a estar en un gulag, iban a hacer turismo. Los empresarios en Laponia no iban a padecer el clima polar, iban a disfrutar de la aurora polar. Los empresarios españoles saben que los lapones ya no viven sólo de la pesca, la caza o la ganadería. Los empresarios llegarían allí por magníficos aeropuertos y autopistas, comprarían souvenirs de artesanía sami, pagarían para que les organizasen rutas guiadas en trineos tirados por renos, perros o motos de nieve, contratarían monitores para practicar rafting u otros deportes de aventura, participarían en safaris o esquiarían en estaciones de alto standing. Los empresarios españoles se alojarían en algunos de los Ice Hotels, complejos de hielo con iglúes, cabañas de troncos, saunas de humos y todo tipo de equipamiento de lujo helado. Mientras los trabajadores y parados españoles sufrirían las calenturas de la crisis climática y de la crisis económica, los empresarios se tomarían sus copas en un Absolut Ice Bar, asistirían a sus misas en una capilla de hielo, recordarían su infancia en el Resort de Santa Claus o verían la aurora boreal desde un iglú acristalado. Sobre la cama del iglú, mirando al cielo tras rezar, los empresarios españoles reflexionarían sobre como la eyección de la masa solar choca con el polo norte de la magnetosfera, produciendo esa luz difusa rebotada hacia la ionosfera, dando lugar a la maravilla lumínica de la aurora boreal. Protones y electrones, moléculas y átomos, excitados, sobrexcitados y relajados. Vientos solares, imanes imaginarios, campos magnéticos, partículas atraídas y rechazadas. Haces de luz, arcos aislados, ondas lumínicas, colores primarios y secundarios. Españoles primarios y secundarios. Demasiado reposo, demasiado hielo y demasiado brillo para unos empresarios que, como dice Alfonso, tienen la brillante idea de "instaurar en España el modelo de trabajo chino". A los de la Confederación de Empresarios los mandaba yo a China.

4 comentarios:

CALATRAVA dijo...

¿QUÉ HACE UN TÍO ASÍ EN ESTE BLOG?
¡QUÉ SEA EL ÚLTIMO!

Winston dijo...

You know, rojillo, that the Icehotel in the village of Jukkasjärvi, near to Kiruna in Sweden was the world's first ice hotel. In spring 1990 French ice artists visited the area and created an exhibition of ice art. French artist Jannot Derid held an exhibition in a cylinder-shaped igloo in the area. One night there were no rooms available in the town, so some of the visitors asked for permission to spend the night in the exhibition hall. They slept in sleeping bags on top of reindeer skin, they were the first guests of the "hotel”. The entire hotel is made out of snow and ice blocks taken from the Torne River, even the glasses in the bar are made of ice. Each spring, around March, Icehotel harvests tons of ice from the frozen Torne River and stores it in a nearby production hall with room for over 10.000 tons of ice and 30.000 tons of snow. The ice is used for creating Icebar designs and ice glasses, for ice sculpting classes, events and product launches all over the world while the snow is used for building a strong structure for the building. I like whisky on the rocks.

Siro dijo...

¡I glups!

estrella dijo...

El chico de la foto es español? es empresario? lleva contrato de trabajo? Adaptado al frío se ve que está, pobre. Ha debido descubrir que es estupendo para la tersura de la piel y la tensura muscular, ya se le nota. Y eso que la foto es pequeñita.
Lo de Laponia ya lo dijo Feito, el de la CEOE, cuando pidió a los trabajadores flexibilidad a la hora de aceptar un trabajo aunque fuera en Laponia, asi que la única intención de Alfonso es que los trabajadores no vayan solos, sino adecuadamente acompañados de sus patrones.