Madrid no es Condom City

sábado, 25 de febrero de 2012


Madrid no es Condom City. En Madrid, que no es Condom City, un grupo de ONG (Organizaciones No Gubernamentales), patrocinado por la firma de profilácticos Durex, pretendía llevar a cabo una campaña de fomento y buen uso del condón entre estudiantes de ESO (Enseñanza Secundaria Obligatoria). En Madrid, que no es Condom City, una asociación de padres fundamentalistas católicos, eufemísticamente denominada Madrid Educa en Libertad, presentó sus quejas a las autoridades para que obligasen a los directores de los institutos a que exigiesen el permiso de los progenitores protectores, tutores legales de los cándidos adolescentes, antes de emprender esa campaña pecaminosa, disfrazada de campaña sanitaria con fines preventivos de enfermedades de transmisión sexual. En Madrid, que no es Condom City, las autoridades conservadoras, competentes en materia educativa por ley, competentes en materia de moral pública porque sí, han hecho caso a los preocupados ancestros y, "a la vista de las quejas recibidas", han obligado a los directores a exigir "el consentimiento de los padres" para poner o no en marcha esa campaña de supuesta prevención del sida y de los embarazos no deseados entre adolescentes. En Madrid, que no es Condom City, saben bien esas autoridades autoritarias que tales padres son su electorado presente y tales hijos serán su electorado futuro. En Madrid, que no es Condom City, saben bien esos padres, fervientes feligreses creyentes, que sus vástagos no pecan contra el sexto mandamiento ("No cometerás actos impuros") y que siguen al pie de la letra el cuarto ("Honrarás a tu padre y a tu madre"). Mientras, los chavales siguen pecando contra el sexto, cometiendo todos los actos impuros que les dejan, y contra el octavo, diciendo falso testimonio y mintiendo a sus padres ilusos, abanderados de causas perdidas.

3 comentarios:

CALATRAVA dijo...

HAY QUE FOLLAR CON CABEZA.

estrella dijo...

Lo de no cometer actos impuros es bien jodido, primero porque a ver quien es el listo que me convence de lo que es puro e impuro, a mi me mueve lo que me gusta y lo que no me gusta, quien me gusta y quien no me gusta.
Pero el colmo es eso de no consentir pensamientos ni deseos impuros, porque, aún sabiendo cuales son, que ya lo dudo, eso de controlar deseos y pensamientos es, además de castrante y frustrante, imposible.
En cambio, eso del final de amar al prójimo como a mi mismo, si que me parece una buena opción.
Besos a todos mis prójimos y prójimas.

Lulú dijo...

Rojillo, estoy hasta el gorro de esa Falsa Lulú (probablemente un tío estúpido) que me suplanta siempre, porque no soporta a una lesbiana libre y dueña de sí misma. Para nosotras los condones no son necesarios.

Hasta nunca, Falsa Lulú.