Consenso

miércoles, 8 de febrero de 2012


Consenso, en política, es un acuerdo entre diferentes grupos o corrientes. Casi siempre tiene connotaciones positivas, pues implica un convenio sobre objetivos comunes entre políticos a los que se supone capacidad para negociar. Hay que ponderar el peso de las partes que intentan consensuar; no es igual un consenso entre iguales que un consenso entre desiguales. Malo cuando una de las partes entiende el consenso como un simple asenso, puro consentimiento o beneplácito, pura anuencia o aquiescencia. Malo cuando en una de las partes no hay políticos con peso. En ocasiones el consenso no es sólo cosa de políticos. De los polvos de un famoso consenso, el Consenso de Washington, derivan los lodos de la crisis actual. Del consenso entre expertos economistas (think tanks), altos cargos de la Administración norteamericana, congresistas más o menos conservadores y banqueros absolutamente conservadores salió el considerado mejor programa marco para la economía, consistente en la suma de contención de déficit público, rentabilidad de gasto público, reducción fiscal a rentas altas, privatización de empresas públicas, desregulación de mercado financiero, liberalización de tipos de interés, liberalización de inversiones extranjeras, liberalización de comercio internacional… liberalización tras liberalización hacia el neoliberalismo. El consenso venía cargado, adornado, de connotaciones positivas sobre libertad individual, productividad empresarial o crecimiento económico. Eran los felices noventa y los países ricos entraban más ricos en el nuevo milenio. Sólo algunos visionarios, como Chomsky o Stiglitz, advirtieron que ese consenso abría las puertas a la explotación de los países pobres, al endeudamiento asfixiante, a la presión política, a la extorsión financiera, a la brecha definitiva entre desarrollo y subdesarrollo. A falta de consenso, con sexo se conforma el pobre. Disculpen la frivolidad intencionada.

10 comentarios:

Asun dijo...

Señor Armas, no le llegaba con poner la foto de los chicos de la calle tocando la guitarra y paseando al perro, que tiene usted que poner siempre fotos pornográficas con o sin las cabezas.

Siro dijo...

Ser pobre ocupa tiempo y lugar.

Berta dijo...

Felipe, Incógnito Desconocido, mira qué bien salimos los tres en la foto, a pesar de la manía tuya y de tu chico de que no se os vea la cara.

Tus tres BBB
(Bea, Belén & Berta)

Funcio dijo...

Na Xunta Xunteira estase fraguando un consenso entre os Suprem Chiefs e os funcionarios/as, que consiste nun asenso, sin senso ningún, pois estes asinten e aqueles recortan pero son un sorriso nos belfos, que o que queren os galegos/as.

Nario dijo...

Funcio, ¿el consenso es lo de que nos quitan los días de asuntos propios y tenemos que decir que no tenemos asuntos propios?

Felipe dijo...

Mi jefe es el boxer pero la encargada no está tan buena como la dueña del perro.

Galeno dijo...

La consensitis es una enfermedad que aparece en personas bajas de defensas y escasas de argumentos. La consensitis es una enfermedad contagiosa causada por un virus zóster, un virus de la familia de los herpes virus, que también es el causante del herpes. Es una de las enfermedades clásicas de la infancia, que en los niños suele ser leve pero en adolescentes y adultos tiene mayor riesgo de complicaciones. La enfermedad dura poco tiempo pero durante el mismo molesta bastante a los del entorno. Es una enfermedad muy pruriginosa, es decir, causa el incontrolable deseo de rascarse debido al escozor, si bien al aparecer las costras las lesiones ya no serán contagiosas. En el periodo prodrómico, el periodo de tiempo que transcurre antes de que aparezca la erupción, generalmente uno o dos días antes, suelen presentarse otros síntomas como fiebre, dolor de cabeza, malestar general, pérdida de apetito o vómitos. Estos síntomas suelen persistir durante los primeros días de la enfermedad, durante los cuales los individuos con consensitis son insoportables.

estrella dijo...

El consenso no existe, es una bonita convención social, para tranquilidad de la comunidad. Nunca ganamos todos.
En política, el consenso se mide en términos de cuanto se pierde. El que pierde menos, no le importa, se ahorra una batalla, gana tiempo. El que pierde más, se ahorra una derrota, gana una salida honrosa.
En el sexo no quiero consenso, que aburrimiento hablar de lo que voy a hacer, explicar lo que quiero, escuchar lo que quieren, valorar lo que gano o lo que pierdo.
Quiero improvisar, descubrir, dejar descubrir, ganar siempre (son victorias no cuantificables), no quiero ganarle terreno al contrario, quiero que el contrario me gane por entero el terreno....
Bss
P.D. la fivolodad es un filosofía de vida, altamente contagiosa.

Rebe dijo...

Esos zapatos de tacón no son los más apropiados para sacar a pasear el perro.

Felipe dijo...

Perdón, ayer me confundí, mi jefe no es un boxer, es un bulldog.

De perros se poco.