Aplausos de acomplejados

martes, 7 de febrero de 2012


Y todos aplaudimos… Y no se trataba de la elección del líder mediante sufragio universal… Y no se trataba de la renovación orgánica de abajo-arriba. Bastó un guiño laicista, bastó un ambiente de euforia congresual… y todos aplaudimos. Rubalcaba dixit: "si retrocedemos, si cada vez que la derecha llega al poder y reconsidera todas aquellas leyes que hemos hecho entre todos para aumentar los derechos civiles, si trata de poner dogmas que no son del conjunto de los ciudadanos sino de algunos, el PSOE se replanteará seriamente la revisión de los acuerdos con la Santa Sede, ¡seriamente, seriamente!" Todos aplaudimos sin complejos, pero cruzamos los dedos cuando gobernamos acomplejados. La derecha gobierna sin complejos, mientras la izquierda guarda en el cajón la Ley de Libertad Religiosa, por "falta de consenso", más bien por "exceso de complejo". Rompiendo la función habitual del prefijo, acomplejados no son los que no tienen complejos, sino todo lo contrario, son los que tienen complejos psíquicos, los inhibidos, los tímidos, los timoratos, los asustados, los acongojados. Asumiendo la función habitual del prefijo, los acomplejados son los acojonados, los que no tienen cojones para defender sus principios, sobre todo cuando las leyes les amparan. Asumiendo la función habitual del prefijo y la perogrullada, estado aconfesional significa estado sin confesión oficial, aunque el significado está más claro en la Constitución que en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. La Constitución de 1978 está envejecida. El Concordato de 1979, paradójicamente, está más envejecido, porque de facto es medieval. El Concordato infringe la Constitución, pero le permite a la Iglesia católica imponer la enseñanza de la Religión católica en los colegios, controlar a los profesores de Religión en los colegios, colgar crucifijos en los hospitales, designar capellanes castrenses en los cuarteles, ahorrarse impuestos en los inmuebles, gestionar fondos públicos, etcétera. Lo que no se aplica la jerarquía eclesiástica es el artículo 2.5. del Concordato, en el que "la Iglesia católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos para la atención de sus necesidades." Se ve que la falta de compromiso no es pecado, pero, por otra parte, por la parte que toca a los gobiernos de izquierdas, se ve que la falta de cojones y el exceso de complejos facilitan, no la autofinanciación, sino la financiación de la Iglesia mediante partidas presupuestarias y casillas complementarias.

10 comentarios:

CALATRAVA dijo...

SIEMPRE LE TUVE MANÍA A LOS CURAS, PERO SIEMPRE ME GUSTARON LAS MONJAS.

Bakunin dijo...

No se llaman aplaudidores, se llaman palmeros.

Rebe dijo...

Para las uñas prefiero tonos pastel, menos agresivos.

Siro dijo...

Esos aplausos esperan los éxitos, no los confirman.

estrella dijo...

Manejar la masa es fácil, la masa es más que la suma de individuos, la masa se comporta de forma autónoma, sin compromiso, sin reflexión, es normal la euforia, las reacciones emotivas (la masa puede convertir en asesinos a los individuos).
Gobernar es calcular el coste/beneficio de las decisiones en términos numéricos, un ciudadano-un voto, la masa es más laica que los gobernados, de momento es así.

Felipe dijo...

La encargada se la chupa de rodillas y mi jefe al final aplaude, por los aplausos ya sabemos que acabó la faena.

Bea dijo...

Felipe, Manoseado Manual, ¿no te parece un desperdicio tanto manoseo masturbero entre vosotros en sitios oscuros teniéndonos dispuestas a nosotras para jugar al escondite?


Tus tres BBB
(Berta, Belén y Bea)

Funcio dijo...

¡POR EIQUÍ ESTAMOS NA SEGUINTE FASE: APRENDENDO A APLAUIDIR COAS ORELLAS!

Nario dijo...

Funcio, a mi madre no le gustan las mujeres que se pintan las uñas y las dejan largas.

Moncho de Moeche dijo...

Na miña terra chamámoslle APARATO a outra cousa.