Mitología y grasa

domingo, 22 de enero de 2012


El canon de belleza personal es resultado de una convención social. Cuando el canon deriva en discriminación estética, provoca inseguridad. Cuando el juicio estético deriva en juicio ético, provoca reactividad. Friné era la musa del gran Praxíteles, la que inspiró el canon de sus esculturas de Afrodita. Pero Friné era también una hetaira, una hetera, una cortesana, una prostituta, una puta. Como pago por sus servicios, Praxíteles le ofreció la obra que desease de su estudio; como Friné no sabía de arte, tramó un plan: pidió a un sirviente que interrumpiese la cena del maestro avisándole de un incendio en su estudio; el maestro gritó: "¡Salvad la estatua de Eros!"; esa fue la obra que escogió Friné. Por tanto erotismo y tanta comparación con la diosa del amor, Friné fue acusada de impiedad, delito grave en la Grecia clásica. Friné fue llevada ante el areópago, donde fue defendida por el orador Hipérides, quien convenció a los jueces haciendo que la hetaira se desnudase ante ellos y haciéndoles ver lo que el mundo tenía que seguir viendo, aquel monumento vivo a la diosa. Como hetaira, Friné sufría discriminación estética; a diferencia de las mujeres respetables, que vestían trajes de lana y lino, ella debía vestir veladuras y transparencias. Como hetaira, sin embargo, era muy respetada por su capacidad para la lectura, la música, la danza y la cópula. Como hetaira, era muy respetada por su educación y su independencia. No sabemos qué pensaría al respecto Iris, mensajera de los dioses griegos, que acaba de sugerir el nombre, irisina, con que científicos de la Universidad de Harvard han bautizado a una hormona capaz de convertir grasa blanca, o grasa mala, en grasa parda, o grasa buena, lo que va a permitir a muchas más mujeres aproximarse al canon de belleza. Su investigación, publicada en la revista Nature, advierte, no obstante, que la irisina sólo se libera mediante el ejercicio físico; por el momento no hay fármaco milagroso. Las diosas del erotismo seguirán siendo las mismas. Como decía Hermann Hesse, "la belleza no hace feliz a quien la posee, sino a quien puede amarla y adorarla."

7 comentarios:

janna De SirReus dijo...

Nunca dejas de sorprenderme...

Un cordial saludo

Praxíteles dijo...

Las fotos son enigmáticas, pero Janna es aún más enigmática.

Felipe dijo...

Perfecta de Canon en esta oficina solo es la fotocopiadora.

La encargada no es una musa sino una morsa y el jefe es un elefante marino patrocinado por Michelin.

Belén dijo...

Felipe, Adonis Efebo, sabemos que a ti estos asuntos mujeriegos de rojillo te generan urticaria, ya que tú lo del canon lo mides más en glúteos duros y prietos, músculos fibrosos y trabajados, espaldas anchas y poderosas, brazos con bíceps y tríceps enormes, penes como bíceps y tríceps... No obstante, te hacemos saber que dos de nosotras cumplimos el canon de Friné y la tercera rompe todos los cánones clásicos... físicos y morales.

Tus tres BB + B
(Bea, Belén + Berta)

Funcio dijo...

Afortunadamente no comedor xunteiro non cociñan pratos do día grasentos ou hipercalóricos. Acostuman a ter: lacón con grelos, callos, orella con pimentón, raxo, xamón asado, ovos con chourizo, criollos da emigración, empanada de xoubas, chicharróns, chuletiñas de cordero, merluza a la romana, bacalaos rebozados e semellantes. Sempre acompñados de bó lote de patacas fritidas, boletes de pan, viño joven, tarta al whisky, flan de la casa e café con gotas. Só os que comen fóra teñen posibilidades de se aproximar ao canon ese.

Nario dijo...

Funcio, yo traigo la marmita que me prepara mi madre, así me cuido y ahorro, aunque algunos dicen que lo de ir al comedor "a cotío" da puntos de esos indirectos.

lorefeliz dijo...

Yo creo que no hay mujer mas hermosa que la que se siente hermosa. Para las demás si el efecto placebo de pensar que su grasa muta por hacer deporte,las motiva,pues fantastico,el deporte es vida.Aun asi las partes mas bonitas del cuerpo de una mujer son precisamente sus reservas de grasa.Creo yo,bso grande.