La concordia del padre

sábado, 28 de enero de 2012


La concordia del padre no es igual que la Concordia del padre, ni que la concordia del Padre. El Santo Padre predica la concordia entre sus fieles, también entre ellos y los demás. La concordia es la unión, el acuerdo, la armonía, el consenso, la conveniencia, el convenio. La concordia es lo contrario de la discordia. Sin embargo, para el padre Max la concordia era la Concordia. El padre Max, Massimo Donghi, párroco de Besana Brianza (Monza, Italia), para evitar la discordia, decidió irse de retiro espiritual, se despidió de sus feligreses y se retiró a un lugar discreto. El lugar elegido para su retiro fue el Costa Concordia, un crucero, propiedad de Costa Cruceros, construido en Sestri Ponente (Génova, Italia), bautizado así para recordar la unión, el acuerdo, la armonía, el consenso, la conveniencia, el convenio, entre los países europeos. El Concordia, un punto en el mar infinito, era, no obstante, el crucero más grande de Italia, con 115.000 toneladas, casi 300 metros de eslora, más de 35 metros de manga, más de 18 metros de calado, capaz de alcanzar una velocidad de casi 20 nudos. En el Concordia la concordia se conseguía gracias al confort y al lujo, en los 1.500 camarotes (un tercio de ellos con terraza privada), 58 suites, doce bares genéricos, cigar and cognac bar, coffee and chocolate bar, cibercafé, sala de teatro, casino, discoteca, centro de fitness de dos plantas y convert de 6.000 metros cuadrados (gimnasio, solárium, sauna, baño turco, piscina de talasoterapia), piscinas con cubiertas retráctiles, piscinas abiertas, spas, jacuzzis… El lujo, la concordia y el Concordia se hundieron frente a la isla de Giglio, con más de 4.200 pasajeros a bordo, de los que 35 han muerto o desaparecido. Todos hablan del capitán, Francesco Schettino, que se largó con viento fresco entre los primeros náufragos, y de una rubia moldava, que no se sabe en concepto de qué viajaba en el barco, pero añade glamour y morbo a la historia. Pocos hablan de los 100 millones de euros en pérdidas. Nadie hablaba del padre Max, que había ido a buscar la concordia en el Concordia, pero el Facebook sacó al padre Max del anonimato, interrumpiendo su retiro dorado. Como decía Wright: "denme los lujos de la vida y prescindiré de las necesidades." El padre Max prefirió a Wright que a Cristo, quien nunca se fue de crucero, quizás porque podía andar sobre las aguas.

2 comentarios:

Nicolás dijo...

Seguro que el padre Max tenía un rincón reservado en el Concordia donde alcanzar esa paz mundana tan necesaria para alcanzar la espiritual. Seguro que el Concordia disponía de alguna capilla, aunque también fuese lujosa, donde serenar los ánimos y elevar el espíritu. Pero los demás, quienes desconocemos lo que realmente empujaba al padre Max, somos unos malpensados.

CALATRAVA dijo...

GRACIAS A LA ORACIÓN DEL PADRE MAX SE HAN SALVADO 4.160 CRISTIANOS.