Coito y postcoito

viernes, 30 de septiembre de 2011


A los conservadores españoles les preocupa tanto el coito como el postcoito. Admiten el coito matrimonial de sus militantes y votantes, con fines reproductivos, y el coito homosexual de sus dirigentes y gobernantes, con fines recreativos. Rechazan el coito extramatrimonial, sobre todo el de los restantes ciudadanos, con cualquier tipo de fines. Pero a los conservadores aún les preocupa más el postcoito. Según Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz del Partido Popular, "dar la píldora postcoital sin recetas no beneficia a las mujeres, sino que las priva de una atención necesaria". Desde hace un par de años la píldora del día después se compra sin receta en las farmacias españolas, como en las de Francia, Inglaterra o Dinamarca, sin necesidad de pasar por un centro de planificación familiar o un hospital. Soraya no comprende a una adolescente que la precisa, poniéndose en su caso para entender la situación complicada. Soraya no comprende que se trata de una solución de emergencia para la joven, no de un método anticonceptivo premeditado. Soraya no comprende el estudio elaborado por Sigma Dos para la Sociedad Española de Contracepción, según el cual diez de cada diez mujeres que practican coitos no adquieren la píldora postcoital de manera preventiva; diez de cada diez mujeres que practican coitos no han abandonado sus métodos anticonceptivos porque se dispense una píldora postcoital; ocho de cada diez mujeres que la han adquirido lo han hecho precisamente porque habían fallado sus métodos anticonceptivos habituales (por ejemplo, por roturas de condones). Soraya no comprende las conclusiones del presidente de la Fundación Española de Contracepción, Ezequiel Pérez Campos, cuando señala que, tras dos años de experiencia, "los datos demuestran que la libre disposición de esta píldora es positiva, que se trata de una segunda oportunidad anticonceptiva y que su utilización por parte de las españolas, similar a las mujeres de otros países de nuestro entorno, es racional y sensata". Soraya no comprende que las 50.000 píldoras suministradas mensualmente hayan sido responsables de una notoria reducción de los abortos entre adolescentes, como admite el Ministerio de Sanidad. Soraya no comprende nada, pero parece conocer los hospitales mejor que el propio ministerio, por eso afirma que "en un país donde las urgencias funcionan tan bien es incongruente que no sea necesario pasar por el médico para pedir este medicamento, que aporta una inyección de hormonas importante y puede tener sus consecuencias". Si se dejase llevar por sus intuiciones, ocurrencias, principios y finales, Soraya recomendaría a esas jóvenes, además de atención sanitaria, atención espiritual, largas confesiones y duras penitencias por sus graves pecados. A pesar de sus incomprensiones, las jóvenes desean que Soraya disfrute, más y mejor, de sus coitos y postcoitos. Incluso la van a votar.

Señoritas y señoritos

jueves, 29 de septiembre de 2011



Demostrando el señorío, adorando a las señoritas y despreciando a los señoritos. Defino para aclarar, según la Real Academia de la Lengua Española. El señorío lleva implícita la mesura en el porte, en el acto y en el trato con las señoritas. El señorío lleva implícita la libertad en el obrar, respetando la dignidad y dominando la pasión, haciendo que prevalezca la razón sobre el impulso hacia las señoritas. Señorita se llama, con cortesía, a la mujer soltera. Señorito se llama, sin cortesía, al rico ocioso. Es evidente que en este rincón del espacio cibernético predominan las señoritas, aunque, pensándolo mejor, abundan tanto las señoras como las señoritas, pues la condición de señora o señorita es aquí indiferente. Dicho predominio no excluye la presencia también habitual, siempre muy criticada, de los señoritos, a los que el autor dedica particular animadversión, repulsión, antipatía, manía, ojeriza y tirria. Andan las feministas francesas, pioneras ellas, en campaña para que sea retirado de los formularios oficiales el término mademoiselle, porque supone una intromisión en la vida privada de las mujeres. No es tanto una cuestión de estado, ni una cuestión de estado de género, sino una cuestión de estado civil. A los hombres no se les pregunta si están o no casados. Para Agathe Painteaud, portavoz del colectivo Osez le Féminisme, pedirle a una mujer que indique su condición de señorita es una costumbre "reveladora de la concepción retrógrada del matrimonio, ya que transmite la impresión de que una mujer sólo alcanza su plenitud una vez casada, cuando, entonces sí, se iguala madame a monsieur". Por cierto, la mitad de las señoritas francesas ha nacido fuera del matrimonio; sin embargo, la mayoría de los señoritos franceses seguro que ha nacido dentro de matrimonios bien vistos socialmente; los señoritos españoles también.

Haciendo el indio

miércoles, 28 de septiembre de 2011


Haciendo el indio los yankees se sienten ahora más identificados con sus ancestros, siempre que le saquen al asunto rentabilidad comercial. Imponen el estilo navajo en las pasarelas, esto es, plumas, ponchos, flecos, botas camperas, abalorios, estampados étnicos, tejidos rústicos, artesanía del oeste… Haciendo el indio, hacen país, hacen historia y hacen dinero. Marcus Wainwright, diseñador de Rag & Bone, declara orgulloso que "decidimos hacer nuestra ropa en algunas de las fábricas más antiguas de USA, lugares donde aún recuerdan como se hacía la ropa antes de que el precio se convirtiera en el único objetivo en la industria textil; a los consumidores les importa donde se fabrican los productos; es muy importante hacer entender a la gente que fabricar aquí no es solo cuestión de orgullo o de tradición, sino que es esencial para mantener nuestra economía viva y para crear una completa infraestructura de trabajo". ¿Capitalismo o indigenismo? Romanticismo y mercantilismo. Como apunta Isabel Marant, diseñadora entusiasta de la tendencia, "dondequiera que haya un indio, un cowboy no andará lejos". Es la esencia de la América profunda, es crecimiento endógeno, pero muy exportable, pues todos los occidentales llevan un navajo dentro y un vaquero fuera. Porque producir en países orientales implica exponerse a la copia, a la falta de autenticidad, a la pérdida de identidad, algunas firmas vuelven a la manufacturación autóctona (Levi's made here), aunque siguen sacando réditos de la deslocalización de otros segmentos productivos. Los trescientos mil navajos que quedan por Nuevo México, Arizona, Colorado o Utah no sacan beneficios de esta moda "go navajo". Los navajos aprendieron y copiaron hace un par de siglos de los españoles. Las fotos de estilo navajo que acompañan a estas líneas corresponden a colecciones de Zara.

Gimiendo o gimoteando

lunes, 26 de septiembre de 2011

Gemir para fingir sufrimiento está mal visto. Gemir para fingir placer está bien visto. Gimotear, es decir, gemir con alta frecuencia e intensidad, para fingir placer máximo, por ejemplo orgásmico, está muy bien visto. Ahora bien, la capacidad para gemir o gimotear de modo convincente es una cualidad femenina. Un hombre que gime o gimotea es medio hombre; una mujer que gime o gimotea es mujer y media. El paradigma: Meg Ryan en el restaurante de Cuando Harry encontró a Sally. Pero… el cine es ficción… ¿qué dice la investigación? Un equipo de investigadores de la Universidad Central de Lancashire (Reino Unido) ha demostrado que cuatro de cada cinco mujeres gimen o gimotean, fingiendo haber alcanzado el orgasmo durante la mitad de sus cópulas y manipulando la mente, además del cuerpo, de sus parejas. No lo hacen porque sientan placer, sino para hacer creer a los incautos que son ellos los que provocan un placer supino y que ya va siendo momento de que alcancen el suyo propio, con el fin de que la faena llegue a su fin y no dedicarle más tiempo del necesario. Según el estudio, las "vocalizaciones copulatorias" de las mujeres se producen antes del clímax de ellas o durante el clímax de ellos, o sea, son independientes del orgasmo de ellas. Según el estudio, queda abierta la hipótesis de que la manipulación sonora del placer sea llevada a cabo por las mujeres de modo más o menos inconsciente. Según los lectores del estudio, esa duda no admite dudas y los investigadores preguntan pero no conocen a las mujeres. La metodología tiene su importancia. Unas decenas de mujeres, de 18 a 48 años, fueron preguntadas, no en el acto, sino relajadamente, sobre cuestiones íntimas como: ¿En qué momento dice "ay, ay, ay"?, ¿Cuántas veces dice "así, así, así"?, ¿Es usted de las que dice "sí, sí, así, más, más"?, ¿Da usted alaridos?, etcétera. El riguroso estudio sobre la intimidad femenina no profundiza en el contexto sociológico. Se echan de menos preguntas como: ¿Gimotea usted de modo diferenciado cuando practica sexo en grupo?, ¿Hace usted el amor en una vivienda unifamiliar o colectiva?, ¿Cuando usted alcanza el orgasmo los vecinos salen al patio a aplaudir o se muestran indiferentes? ¿Gime usted o gimotea según sus amantes sean de derechas o de izquierdas? Faltan detalles, pero la ciencia avanza que es una barbaridad.

Reloj de arena

sábado, 24 de septiembre de 2011


El reloj de arena del desarrollo apenas avanza hacia la meta 0.7. La ayuda oficial acordada con criterios de la OCDE para asistencia de los subdesarrollados, el compromiso del 0.7% del PIB de los desarrollados, se ha quedado en un brindis al sol y, con la crisis, en un brindis con agua. Sólo algunos países nórdicos (Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca) lo han cumplido. USA, Japón, Francia o Alemania prefieren hablar de cifras absolutas, no de porcentajes, que los ponen en evidencia. En los países desarrollados prefieren hablar del reloj de arena del cuerpo femenino y de la meta del 0.7 en el coeficiente cintura-cadera. Frívolos que somos, residentes en un país todavía desarrollado, hablemos de su importancia, pero hablemos con rigor científico. Investigadores de la Universidad de Regensburg (Alemania) llevaron a cabo un estudio sobre el atractivo del cuerpo femenino, introduciendo unas 250 variaciones en una figura de mujer, a la cual mantenían el rostro y cambiaban los volúmenes de cintura, cadera, pechos y piernas. Consultados unos 35.000 observadores, efectuados miles de análisis con regresiones múltiples, clasificados los cuerpos de mujer en: tipo promedio, tipo deportivo, tipo Barbie y tipo reloj de arena, la mujer que se aproxima al 90-60-90 continúa siendo la más atractiva, es decir, la mujer reloj de arena con coeficiente 0.7 de cintura-cadera es la que alcanza la meta. No obstante, en la Aldea Global hay matices regionales: en algunos países orientales emergentes prefieren coeficientes de 0.6, en algunos países sudamericanos prefieren coeficientes de 0.8, en algunos países africanos prefieren coeficientes de 0.9. Se pueden sacar conclusiones propias a partir del estudio. Primera: los habitantes de los países occidentales prefieren los relojes de arena. Segunda: los habitantes de los países orientales prefieren los relojes digitales. Tercera: los habitantes de los países tropicales no usan reloj.

Pepita y Hortensia

jueves, 22 de septiembre de 2011


Si se titulase Pepita y Hortensia, podría ser un triste cuento de la España de la autarquía. Si se titulase Rejas rojas, podría ser un alegato contra las cárceles franquistas. Se titula La voz dormida, es la historia de Pepita y Hortensia, una historia para los que quieren ocultar la memoria histórica. Zambrano, director de la película, reconoce que "cuando cuentas una historia, siempre hay protagonistas y antagonistas; necesitas un enfrentamiento; quería hablar desde el punto de vista de los perdedores y, más concretamente, de las mujeres que perdieron la guerra, con las que el ensañamiento fue doble: por rojas y por mujeres". Hay críticos escépticos, como Boyero, a quien "no le causaría fatiga ver todos los años una decena de películas sobre los antecedentes, el desarrollo y las consecuencias de la guerra civil española; el problema es que la memoria tiene que hacer esfuerzos proteicos para recordar unas cuantas sobre ese inagotable tema que hayan logrado su interés, su conmoción, su admiración o su amor; lamentablemente, La voz dormida tampoco va a lograr que la asocie a la identificación emocional y el estremecimiento". No es cuestión de número, pero tiene razón Zambrano cuando advierte que "durante los cuarenta años de franquismo la historia la contaron los fascistas, los vencedores; en términos cuantitativos los demócratas aún estamos en desventaja". Pepita y Hortensia no son protagonistas de un cuento. Pepita lucha por salvar a su hermana embarazada, que malvive en una cárcel para mujeres rojas. Pepita se involucra políticamente por condición y por emoción, por condición familiar y por filiación emocional, porque en aquella época "todos tenían obligatoriamente que tomar partido; la otra opción era entrar en una amnesia colectiva, que es lo que pasó con la gran mayoría del país, que tuvo que hacerlo para sobrevivir". Hoy, tomar partido no es cuestión de supervivencia, pero sigue siendo cuestión de condición y emoción.

Ola de la felicidad

miércoles, 21 de septiembre de 2011



Hay momentos en los que algunos se sienten en la cresta de la ola, de la ola de la felicidad, sin caer en la cuenta de que los movimientos de las olas son fugaces y de que los tipos de olas son muy diferentes. Las olas forzadas son provocadas por vientos que, sin que se percaten, pasan de flojos a ciclónicos. Las olas de los tsunamis son generadas por terremotos o explosiones volcánicas y arrasan con todo lo que hallan a su paso. Las olas oscilatorias son superficiales, se deben a variaciones del nivel del mar, con ellas el agua no avanza, sube y baja sin más. Las olas de traslación van y vienen según las corrientes, alcanzan la playa, tocan fondo, se estrellan contra el litoral, se rompen espumosas y retornan con resaca. Los partidarios del tantra saben que la auténtica ola de la felicidad es otra cosa, que permite la relajación física y mental. Claro que para lograr el nirvana en la ola de la felicidad hay que dominar la técnica, cruzar unas piernas, rodear la cintura con otras, hacer el amor en el regazo, respirar uno del otro, inhalar exhalación, exhalar inhalación, coordinar respiración con deslizamiento o vaivén, contraer músculos donde proceda, relajar músculos donde proceda y, sobre todo, mirarse fijamente a los ojos sin sentir vergüenza.

Hablar élfico

martes, 20 de septiembre de 2011


Sin hablar idiomas, no hay trabajo. Francés por la cosa diplomática, español por la cosa cultural, italiano por la cosa musical, alemán por la cosa empresarial, chino por la cosa comercial, inglés por la cosa universal, catalán por la cosa local, gallego por la cosa sentimental o élfico por la cosa laboral. Evangelline Lilly está aprendiendo élfico para poder desempeñar a la perfección su papel de la elfa Tauriel en la película El Hobbit. Como apunta Evangelline: "tengo que aprender a hablar élfico fluidamente y a manejar el arco y la espada para luchar como un elfo en lugar de como una convicta llena de arena". Tauriel no fue creada por Tolkien para El Señor de los Anillos. Es más, Tolkien apenas cuenta con mujeres en su historia mágica. Evidentemente, los guionistas meten a Tauriel con calzador en el guión. Evidentemente, el dominio del élfico es una disculpa para meter a Evangelline en este artículo. Evidentemente, porque las fotos son una evidencia. Evidentemente, Evangelline, dominará el élfico, como dominará a los elfos, a los hobbits, a los enanos y a los hombres de la Tierra Media, o de cualquier tierra.

Cabeza hueca

domingo, 18 de septiembre de 2011




Felipe González, diez defectos, veinte virtudes, sobre todo atesora la de la comunicación directa, la de la expresión atinada y comprensible para la gente común, esa que no tiene tiempo ni ganas de discursos plúmbeos. Y va Felipe y dice: "me gustaría pensar que está ocultando lo que quiere hacer, porque lo sabe, pero creo que Rajoy no tiene nada en la cabeza". En efecto, Rajoy es el Wilson Cabezahueca de Mark Twain, aquel abogado que se creía detective y aplicaba técnicas absurdas en sus pesquisas, vendiéndolas como innovadoras metodologías de la ciencia criminológica. Este cabeza hueca confunde la sociedad española con la sociedad sureña de aquel cabeza hueca; sigue sin enterarse de que los aristócratas esclavistas necesitan esclavos para poder ser protagonistas del folletín. Este cabeza hueca se queda con la superficialidad de las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn; sigue sin enterarse de que Mark Twain era crítico con el esclavismo, el imperialismo y el capitalismo. A Rajoy le convendría seguir el consejo de Wilson: "di la verdad o miente siempre, pero coge el truco". Si continúa jugando a ser el gallego de la escalera, que no sabe si sube o baja, son los españoles los que pueden seguir otro consejo de Wilson: "el hábito es el hábito, no deberíamos arrojarlo por la ventana, sino conseguir que bajara las escaleras peldaño a peldaño".

Cruz entre senos

sábado, 17 de septiembre de 2011


Los italianos son muy católicos, muy partidarios de Benedicto y muy partidarios de Berlusconi. No se comprende bien ¿por qué ahora se escandalizan de la manera en que sus líderes entienden la vida y la fe? En su mansión de Arcore, Berlusconi promovía la convivencia y la creencia, a la par que promovía la religión y la prostitución. Se malinterpretan las actuaciones del líder, acusado de corrupción de menores, en las bunga bunga, cuyo fin eran los ejercicios espirituales. Por ejemplo, según cuenta una de las jóvenes asiduas, Berlusconi tenía por costumbre la promoción de la cultura cinéfila, "organizaba veladas especiales una vez al mes que tenían como temática una película". El día que tocó Sister Act, la comedia en la que Whoopi Goldberg hace de monja moderna, Berlusconi pretendía que los asistentes reflexionasen sobre la conveniencia o no de la modernización de la fe. Cuenta la joven que "Nicole estaba guapísima vestida de monja; entró en el escenario, el famoso de la barra de lap dance; hizo un baile y un streaptease; un espectáculo muy bonito, de veras; cuando estaba desnuda, el Presidente se le acercó, cogió el crucifijo de madera que tenía en el cuello y dijo: "que Dios Santo te bendiga"; después le apoyó el crucifijo en la cabeza, entre las piernas y entre los senos". Para los no enterados, Nicole es Nicole Minetti, consejera regional del Pueblo de la Libertad en Lombardía. Berlusconi sólo le dio su bendición. Quien vea intención sexual en esa cruz entre senos tiene una mente calenturienta y peca contra el noveno mandamiento, el de "no tendrás pensamientos impuros". Una cruz entre senos, a lo Madonna, ¿es cuestión de bendición o de provocación?

Amor bestial

viernes, 16 de septiembre de 2011


¿Por qué le llaman sexo, cuando quieren decir amor? Historia de amor en el norte de la India: el campesino amaba a la vaca, la vaca se murió, el campesino se mató. Según la policía, Lakhi Kant Dutta, de 45 años, vecino de Kushkibagh, "quería a la vaca como a un ser humano". Según su mujer, ni celosa ni víctima de adulterio, su marido "sentía un amor inquebrantable por la vaca y no pudo soportar su muerte". El campesino solía dormir en la cuadra con su vaca. Había zoofilia, el campesino sentía atracción por la vaca, pero no había bestialismo, el campesino no mantenía relaciones sexuales con la vaca. Era cosa de amor, no de sexo. El campesino, que amaba a la vaca, quizás fuese correspondido. En el mundo desarrollado occidental, habrá ecologistas que intuyan abusos del campesino sobre la vaca y urbanitas que desprecien estas relaciones aldeanas. En el mundo indostánico oriental, el amor por la vaca es sagrado y las relaciones de bestialismo aparecen en las escrituras hinduistas y en las representaciones artísticas védicas. No importan las creencias y culturas, importan la legislación y la jurisprudencia. Habrá que avisar de que en la España de la Doble RR (Rouco-Rajoy) no hay ley alguna que prohíba explícitamente las relaciones sexuales con animales, ni sentencia alguna al respecto. Como decía Amado Nervo, "ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas".

Entre la lujuria y la pereza

jueves, 15 de septiembre de 2011


Frente al pecado de la lujuria, la virtud de la castidad. Frente al pecado de la pereza, la virtud de la diligencia. Frente a los pecados capitales, las virtudes cristianas. Pero, entre los sacramentos, los preceptos, los mandamientos, las bienaventuranzas, los pecados, las virtudes y otras zarandajas, los católicos andan confusos. Si se cruzan las leyes mundanas, la cosa se complica aún más. Caso concreto: indemnización por falta de lujuria y exceso de pereza en el matrimonio. Un hombre francés fue condenado por un juez francés a pagar a su mujer francesa 10.000 euros por no tener relaciones sexuales con ella durante años (el dictamen no especifica qué tipo de relaciones, ni hace referencia explícita al francés). Al parecer el juez consideró a la mujer una víctima de la falta de relaciones, argumentando sobre los "deberes del matrimonio" y advirtiendo que "las relaciones sexuales entre esposos son en particular la expresión de la afección mutua que se tienen". La víctima de la sentencia, el susodicho varón, se equivocó en su defensa, argumentando "problemas de salud, problemas de trabajo, problemas de falta de tiempo y problemas de fatiga crónica". Se equivocó, porque no pudo acreditar tales problemas físicos, que el juez consideró disculpas para no cumplir con la francesa. Si el francés hubiese argumentado problemas de creencia y conciencia, mejor le habría ido ante el correspondiente tribunal de apelación, aunque tampoco podría haberlos acreditado documentalmente. El francés debiera hablarle al juez de sus profundas convicciones religiosas y de la tradición católica del país. El francés debiera convencerle de que la francesa es una mujer lujuriosa, que la lujuria es un deseo sexual descontrolado, que la lujuria crea adicción, que la lujuria es un pecado capital para la iglesia católica y que, frente a la lujuria, la doctrina exige la castidad, justo lo que él ha practicado. No es menos cierto que la francesa, que debe pagar a un buen abogado, contraatacaría acusándole de pereza, también pecado capital para la iglesia católica, que deriva en la holgazanería, haraganería, negligencia, gandulería, poltronería, desidia, galbana o laxitud de espíritu. El francés, si viere que la francesa le iba ganando el pleito exigiendo la virtud de la diligencia (además de la pertinente indemnización), debiera aludir a las virtudes cardinales (templanza, fortaleza, prudencia y justicia), más cercanas al juez. Si no fuese suficiente, el francés debiera echar mano de los mandamientos, del tipo "no cometerás actos impuros", y, si no queda otra, de las bienaventuranzas, del tipo "bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra". Comprobando los solapamientos entre las convicciones, las tradiciones, las religiones y las legislaciones en el mundo occidental cristiano, estamos bien los que nos hemos quedado con Hedoné, espíritu femenino de la mitología griega que representa el deseo sexual y el placer.

Pop Art

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El Pop Art se queda huérfano, murió su padre, Richard Hamilton, murió el sarcasmo. El Pop Art no sólo rendía culto al consumismo capitalista, sino que banalizaba la cultura académica, el ringorrango de las bellas artes, a partir de la descontextualización de los bienes de consumo cotidiano, de los objetos populares de consumo inducido por la naciente y masiva publicidad televisiva, del bote de sopa, del retrato de la diva multicolor. El propio Hamilton definió el Pop Art como "popular (concebido para un público de masas), transitorio (a corto plazo), consumible (fácil de olvidar), de bajo coste, de producción masiva, joven (dirigido a la juventud), ingenioso, atractivo, efectista, glamouroso y un gran negocio". La definición valdría literalmente, en política, para el PP Art, el arte del Partido Popular para convencer a las masas del consumo de su ideología kitsch. Populares y populacheros consumen, sin comprender, a Andy Warhol, porque para ellos es postmoderno o supermoderno. Populares y populacheros no entienden la ironía del Pop Art y menos lo del dibujo Hard Edge o de contornos nítidos. Los contornos nítidos, sobre todo los de las ideologías, no venden bien en la actualidad. Ya decía Picasso que "un pintor es un hombre que pinta lo que vende y un artista es un hombre que vende lo que pinta". Abundan los pintores, escasean los artistas.

Silencio, luego

lunes, 12 de septiembre de 2011

Silencio, ahora no, luego. No se puede decir: España es país para viejos, los viejos consumen muchos medicamentos, los viejos votan a la derecha, los viejos no quieren oír hablar del copago de sus medicamentos. Pues, no se habla de ello y punto. Luego ya se hablará. ¿Cuándo es luego? Después de las Elecciones Generales. Primero que voten los viejos, luego ya se hablará. Eso quiere decir que el informe sobre el copago de medicamentos que Rajoy encargó a las FAES no verá la luz hasta después del 20 de noviembre. Ya no hay prisa. Los viejos usan y abusan de los medicamentos, pero ahora no se les puede decir eso. En cuanto voten, ya se verá el modo de decírselo haciéndoles creer que la culpa es de los socialistas. Ahora no hay que hablar de la deuda sanitaria y del gasto en medicamentos, como no hay que hablar de la deuda eclesiástica y del gasto en periódicos. Hoy no hay que hablar de los laboratorios, los seminarios y los diarios. Hoy hay que hablar de los funcionarios, los profesores y los políticos. Mañana ya veremos. Como dice Serrat, "mañana es sólo un adverbio de tiempo".

Sexo semanal

domingo, 11 de septiembre de 2011


Cuestión de ciencia, frecuencia, reincidencia e incontinencia: quienes tienen sexo tres veces por semana aparentan tener diez años menos. Quienes presenten otros números pueden hacer reglas de proporción. Las conclusiones a las que llegó el equipo de investigación dirigido por el doctor David Weeks, del Hospital Real de Edimburgo, parecen rigurosas, porque son resultado de un largo experimento, durante el cual los neuropsicólogos observaron el sexo y la apariencia de 3.500 personas, mejor dicho, de 1.750 parejas, durante una década. Desconocemos si las parejas eran parejas casadas, de hecho, arrejuntadas, amancebadas, heterosexuales u homosexuales. Desconocemos si la investigación fue financiada con fondos públicos o privados. Suponemos que investigadores e investigados se lo pasaron muy bien durante la investigación. Suponemos que los investigadores investigaron el sexo con conocimiento de causa, es decir, lo practicaban asiduamente. Sabemos que la segunda juventud depende en una cuarta parte de factores genéticos y en tres cuartas partes de la concepción del sexo sin arrugas como hábito saludable. Sabemos que otros científicos han rebatido esas conclusiones, argumentando que la apariencia rejuvenecida tiene más que ver con factores psíquicos que orgánicos, admitiendo que los que se lo pasan bien con el sexo se sienten mejor anímicamente y rejuvenecen más físicamente que los que tienen sexo pero no se lo pasan tan bien, los que apenas tienen sexo o los que no recuerdan haber tenido sexo semanal. Como decía Oscar Wilde, "haría cualquier cosa por recuperar la juventud, excepto hacer ejercicio, madrugar o ser un miembro útil a la comunidad"… Podría hacer sexo semanal.

Love is in the air

sábado, 10 de septiembre de 2011

Se hace, pero no se debiera hacer, el amor en un avión en vuelo; es arriesgado y pecaminoso, debido a la altura y la proximidad al cielo. Por más que John Paul Young insista en que Love is in the air, no siempre es así. Pasajeros católicos practicantes ven como la expresión máxima del amor como Dios manda, la gestación, la reproducción, la conformación de la vida, sufre la desconsideración de algunas compañías aéreas. Por ejemplo, Ryanair veta a las embarazadas. La compañía exige a las pasajeras embarazadas, con o sin pecado por medio, un certificado en inglés de su ginecólogo o comadrona, en el que haga constar la ausencia de complicaciones en el embarazo, la posibilidad física de la embarazada para volar y la caducidad del embarazo. Primer motivo para denunciar la medida: la discriminación lingüística; ¿por qué la compañía pide un certificado en inglés?, ¿la compañía puede exigir un certificado en una lengua no oficial al del país de la pasajera? Segundo motivo para denunciar la medida: la discriminación de género en el colectivo médico; ¿por qué la compañía pide un certificado del ginecólogo o de la comadrona?, ¿por qué la compañía no pide un certificado de la ginecóloga o del comadrón? Tercer motivo para denunciar la medida: la discriminación según el tipo de embarazo; ¿por qué la compañía impide volar a las embarazadas de un solo bebé a partir de la semana trigésimo sexta de gestación?, ¿por qué la compañía impide volar a las embarazadas de trillizos o múltiplos de tres a partir de la semana trigésimo segunda? Una duda añadida: ¿las mujeres de clase alta que presenten un documento de su tocólogo privado certificando, en un inglés perfecto, que van a Londres a abortar… pueden volar o no?

Más analfabetas

viernes, 9 de septiembre de 2011

En España hay muchas más analfabetas que analfabetos. Concretamente, siete de cada diez españoles que no saben leer son analfabetas y sólo tres son analfabetos. Que el analfabetismo patrio esté feminizado es preocupante, que haya casi un millón de incapacitados para la lectura lo es más y que haya un número mayor, incontable, de iletrados lo es más aún. La capacidad lectora no supone únicamente la capacidad de descodificar letras, sino la capacidad de comprender los mensajes escritos. Muchos y muchas leen, pero no saben lo que leen, como muchos y muchas oyen y no saben lo que oyen. La reducción progresiva y mínima del analfabetismo cada año parece tener más relación con que fallezcan analfabetas mayores que con las campañas de alfabetización. Algún ciudadano machista iletrado verá en estos datos argumentos para defender la superioridad intelectual del hombre sobre la mujer. Alguna ciudadana feminista sacará datos de la superioridad de la mujer sobre el hombre en las calificaciones universitarias. Algún ciudadano con memoria histórica recordará la discriminación sexual heredada del franquismo y las ventajas de la escolarización obligatoria. Algún ciudadano con ideología recordará que la universalización de la educación y la promoción de la escuela pública llegaron con los socialistas. Algún ciudadano con visión de futuro avisará de que los recortes en educación que proponen los conservadores pueden redundar en una mayor falta de instrucción elemental de los españoles. Esa es otra definición de analfabetismo según la RAE: "la falta de instrucción elemental de un país". A los conservadores no les importa que haya más analfabetas que analfabetos, o que haya muchos analfabetos genéricos, mientras sean más consumidores que ciudadanos y mientras asuman los mensajes escritos de El Mundo o La Razón y los mensajes escuchados de la Cope o Intereconomía. Como decía Bertolt Brecht: "El peor analfabeto es el analfabeto político. El analfabeto político no oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. El analfabeto político no sabe que el coste de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, de los zapatos y de los medicamentos, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. El analfabeto político no sabe que de su ignorancia nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos, el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales".

Con la cara lavada

jueves, 8 de septiembre de 2011



La cara es el espejo del alma. Aunque tenga mil caras, no tiene mil almas. Los maquillajes escalofriantes y las pelucas espeluznantes no cambian el alma de la diva camaleónica, pero, cuando Lady Gaga, con la cara lavada en la portada de Bazaar, se reconvierte en Stefani Joanne Angelina Germanotta, sorprende. Ella advierte que "se trata simplemente de ser honestos y sinceros hasta la médula con lo que haces, pues, lleve un montón de maquillaje o no lleve nada, siempre soy la misma persona por dentro". Esta chica de Manhattan, que creció escuchando a Springsteen, Mercury, Bowie, Jackson y Madonna, es una artista musical polifacética con una imagen poliédrica. Ella es el actual icono pop por excelencia: versatilidad, performance, música, moda, extravagancia y contradicción. La mejor vestida, la peor vestida; preocupada por como va vestida, despreocupada de como va vestida. Ella es un producto pop, un buen producto, bien fabricado (voz, formación…), pero un producto. Como señala el sociólogo y crítico musical Simon Frith, "el pop es cuestión de empresa, no de arte; es cuestión de lucro y recompensa comercial; es algo profesionalmente producido y envasado desde arriba; es esencialmente conservador". ¡Sólo faltaba eso: el pop también es conservador!

Tele-lubricación lésbica

miércoles, 7 de septiembre de 2011


Los USA ya no son lo que eran. La tele-lubricación lésbica ha entrado en el salón de la familia norteamericana media. Antes, los anuncios estaban para convencer a los consumidores, a la par que para educarles en las buenas costumbres. Ahora, los anuncios están para convencer a los consumidores, a la par que para llevarles al pecado. Una cosa es el materialismo, más que recomendable y base del sistema, y otra bien distinta es la lascivia y la lujuria en prime time. La televisión emite el primer anuncio explícitamente lésbico. Dos mujeres amantes hablan en su cuarto sobre lo bien que va su relación gracias al diálogo frecuente y el uso frecuente del gel lubricante K-Y Brand. Luego, unos fuegos artificiales, como símbolo o despiste, tras los cuales las dos aparecen en la cama, anunciando que ese gel, tan lubricante como lubrificante, "hace sus grandes momentos todavía más grandes". Publicidad simple, simplista y simplona, aunque pionera. La tele-predicación está perdiendo cota de pantalla frente a la tele-lubricación. Los norteamericanos tienen fama de papanatas en materia de sexo, pero ¿admitiría la España de la Doble RR (Rouco-Rajoy) un anuncio así? y, sobre todo, si los USA ya no son lo que eran, ¿podría España volver a ser la reserva moral de Occidente?

Hospitales de derechas

martes, 6 de septiembre de 2011


Por fin un taxi que para, el cliente entra, en la radio suena la COPE, diálogo de urgencia camino de urgencias. El cliente: "buenas, estoy mal, sáqueme por favor de esta Comunidad Autónoma y lléveme a otra que no tenga hospitales de derechas". El taxista: "los hospitales no son de derechas ni de izquierdas, si no funcionan, es por culpa de Zapatero, lo dice la radio". El taxista es un experto radio oyente de la cadena de los obispos. El cliente opta por no rebatirle argumentos asimilados tras largas horas de permanencia paciente en la parada o al volante. El cliente opta por no mencionarle el informe de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública. Para qué contarle que, una vez analizadas dos decenas de variables (ratio de camas por habitantes, ratio de pacientes por médico, presupuesto sanitario, gasto farmacéutico, listas de espera, etcétera) y ponderadas pormenorizadamente, en el ranking final las cuatro Comunidades Autónomas con menos puntos son Galicia, Madrid, Canarias y Valencia. Que las Comunidades modélico-austeras del Partido Popular, con los gobiernos más conservadores, sean las peores en cuanto a la calidad de los servicios sanitarios no deja de ser para el taxista copero pura coincidencia y probablemente una falsedad calculada por esa federación financiada por los rojos. El taxista sube el volumen de la radio, en la que sucesivos tertulianos, subiendo el volumen de sus voces, lanzan sucesivas consignas que el taxista hace suyas: "¡lo importante es la gestión!, ¡lo importante es que los hospitales sean empresas rentables!, ¡lo importante es que se implante el modelo anglosajón de la Private Finance Initiative!, ¡lo importante es que se ceda suelo público para que grandes empresas privadas construyan hospitales!, ¡lo importante es que grandes empresas privadas gestionen los hospitales públicos!". El cliente, tan maltrecho como indignado, murmulla desde el asiento trasero: "no me importa lo importante, usted lléveme a otra Comunidad Autónoma, que quien paga la carrera soy yo… Ah, y apague esa radio, coño".

Coles y coletas

domingo, 4 de septiembre de 2011


Comienza el curso escolar y los coles se llenan de coletas. En los coles dejan llevar coletas. Hay recortes de todo tipo, pero no obligan a recortarse las coletas. En las Comunidades Autónomas gobernadas por la derecha, atendiendo al principio de austeridad, recortan maestros, comedores, gastos corrientes y reformas, entre otras cosas. En las Comunidades Autónomas gobernadas por la derecha, atendiendo a la imagen de austeridad, las coletas están bien vistas. Las coletas femeninas, se entiende, las de las niñas; las coletas de los niños a lo Steven Seagal los amariconan bastante. Las coletas son prácticas, informales y austeras, tres características básicas de la derecha de hoy. Las coletas retiran el pelo de los ojos, lo que permite mirarlos frente a frente, con sinceridad, transparencia y rigor, tres características básicas de la derecha de hoy. Los cabellos en las coletas fluyen, a modo de cascada, lo cual se asocia a juventud, rebeldía y ganas de cambiar el mundo… ¿Se asocia?... Se asociaba. La educación conservadora ha conseguido eliminar toda connotación hippy de las coletas, que se han convertido en un símbolo de lo convencional, lo correcto, lo disciplinado. Las niñas se acostumbran a llevar coletas, luego crecen y pasa lo que pasa. Nastassia Mironchyk-Ivanova, en los campeonatos mundiales de atletismo, realizó un salto de longitud de casi siete metros, voló como nunca, pero, aunque su culo alcanzó esa distancia, su coleta se quedó atrás y tocó la arena privándole de la medalla de oro y de 60.000 dólares. Se encuentra ahora tirándose de los pelos, acordándose de los que le inculcaron la costumbre de la coleta y pensando en raparse a lo Sinéad O'Connor o a lo Demi Moore en La Teniente O'Neil. Le queda la opción, menos drástica, de sustituir la coleta de caballo por las coletas laterales, para unos, más escolares y formales, para otros, más rebeldes y provocadoras. Si se atreviese, podría teñirse el pelo de rojo y ponerse unas trenzas, laterales y levantadas, a lo Pipi Calzaslargas, saltar por las pistas y saltar por el mundo, con su caballo de lunares, el Pequeño Tío, y su mono tití, el Señor Nilsson, caminando hacia atrás cuando le viniese en gana y durmiendo con los pies en la almohada cuando le diese la gana, prescindiendo de lo que pensasen sobre su educación los responsables de educación, esos que carecen de imaginación y se creen que basta con que los coles estén llenos de coletas para que todo esté bajo control.

Hay pobres que no compran un Porsche

sábado, 3 de septiembre de 2011


Hay pobres que no compran un Porsche y, por tanto, no colaboran en la salida de la crisis. Los pobres no acaban de adquirir conciencia social; es más, están perdiendo conciencia de clase. Menos mal que los ricos mantienen la estratégica industria del automóvil, básica para el país, adquiriendo coches de alta gama, coches de lujo. Los ricos de este país son un lujo para este país, son solidarios con los pobres y tienen y mantienen la clase. En los momentos más duros de la crisis, durante el primer semestre de este año, los ricos han adquirido un tercio más de berlinas de lujo de la marca Porsche que en el mismo período del año anterior. Los ricos, además de tener un gusto exquisito, tienen gustos variados; les gustan distintos tipos de coches de alta gama. Por eso, en mayor o menor medida, han adquirido muchos vehículos Jaguar, Rolls-Royce, Mercedes-Benz, Bentley, Lexus o Audi, a pesar de no poder acogerse a esos planes de apoyo al sector que organizaba el Gobierno socialista para incentivar la compra de coches por parte de los pobres. A los ricos no les importa ser discriminados. Ellos adquieren sus coches de lujo, y los cambian con frecuencia, al margen de la discriminación y de la crisis, con el fin de mantener esa industria básica para el país. Por otra parte, hay que ser realistas, hay que reconocer que los pobres no tienen clase para conducir esos coches… Ni siquiera tienen chófer. Saben los pobres que el Porsche y el chófer no dan la felicidad. Saben los pobres que el dinero no da la felicidad. De ello dudaba don Jacinto Benavente, quien decía que "eso de que el dinero no da la felicidad es un rumor que hacen correr los ricos para que los pobres no los envidien demasiado".

El gusto por el mal gusto

viernes, 2 de septiembre de 2011



Sobre gustos no hay nada escrito. Sobre el mal gusto hay poco escrito. Pero, el gusto por el mal gusto puede ser buen gusto. El icono del mal gusto, de la vulgaridad, quizás sea, para los medios y los mercados, Lady Gaga; pero el referente intelectual del mal gusto, de la cultura trash, de la cultura basura, es John Waters. Si les pilla en la ciudad, acudan a su espectáculo This Filthy World (Este mundo asqueroso). Más que icono, iconoclasta, destroza todo lo que huela a normalidad, moralina, decoro, tradición, costumbre, folclore... Frente a lo convencional, al buen gusto, propone el mal gusto con "intelligentsia". Escandaliza a los bien pensantes, aunque no es su intención, porque sólo pretende provocar haciendo reír. Es lo que lleva haciendo desde hace cuatro décadas con sus películas de culto (Mondo Trasho, Multiple Maniacs, Pink Flamingos, Female Troubles, Polyester, Crybaby, Hairspray, Serial Mom, A Dirty Shame…). Amas de casa alcohólicas, madres asesinas, adictos al sexo o pervertidos de toda condición son sus cándidos protagonistas, cuyas vidas discurren a menudo en su Baltimore natal. El artista del bigotillo ridículo lo tiene claro: "no juzgues a los demás, ocúpate de tus asuntos y toma lo que la gente ve como una desventaja como un rasgo de tu estilo". Es cuestión de estilo y gusto, de estilo y de gusto personal. Como decía Salvador Dalí, "es fácil reconocer a un hombre que tiene buen gusto, porque la alfombra hace juego con sus cejas". No sé si a Waters le gustaba Dalí; sé que le gusta Almodóvar. Ambos son conscientes de que la cultura trash está siendo fagocitada por la cultura de masas; está siendo mercantilizada; el sistema es el sistema. Y es que, como ya avisara Edgar Allan Poe, "la corrupción del gusto forma parte de la industria de los dólares y hace juego con ella".

Los extremos se tocan

jueves, 1 de septiembre de 2011




El sexo extremo, como el deporte extremo, recibe otros nombres más eufemísticos, como sexo de aventura o sexo de riesgo. Los extremos se tocan. El Papa propone la práctica del sexo arriesgado al recomendar el uso del condón sólo a los que se vayan de putas. El profesor Stuart Brody, de la West Scotland University, autor de Sex at risk, publica un artículo en The Journal of Sexual Medicine, titulado "Los beneficios relativos para la salud de diferentes actividades sexuales", en el que recomienda la práctica frecuente de la penetración vaginal sin condón, por su demostrada incidencia en el aumento de la esperanza de vida. Según el Papa, "el uso del preservativo no es la verdadera manera para combatir el sida, ya que es necesaria una humanización de la sexualidad". Según Brody, "el uso del condón parece reducir algunos de los beneficios de las relaciones sexuales con penetración vaginal". Si la cuestión es la descarga de adrenalina, la alternativa son los deportes extremos, por ejemplo: barranquismo, parkour, surf, beach run, bungee, bodyboard, rafting, hidrospeed, escalada en roca, escalada en hielo, esquí de riesgo, kitesurfing, streetsurfing, parapente, paracaidismo, salto base, salto con pértiga, sandboard, snowboard, skimming, patinaje agresivo, puenting, street stunts, freeride, skateboard, street luge, airsoft, apnea, carving, longboard, motocross, supercross, freestyle, downhill, etcétera. Si después de la práctica intensiva del deporte extremo, uno no ha descargado suficiente adrenalina, siempre tiene la posibilidad de practicar sexo extremo, por ejemplo cualquier variante sadomasoquista, controlando disciplinadamente, eso sí, las dosis de castigo y placer, para que el efecto enteogénico y ansiolítico de las endorfinas, a modo de opiáceos naturales segregados por el cerebro como respuesta al dolor y al miedo, así como el efecto de otros mecanismos analgésicos endógenos, produzcan satisfacción o alivien sentimientos de culpabilidad, asumiendo, eso sí, que en la búsqueda de emociones extremas no hay que confundir súbdito con sumiso, aunque ya se sabe que los extremos se tocan.