Tetas, ciencia y salud

viernes, 9 de diciembre de 2011


Ver tetas como hábito cotidiano es sano. Los de siempre dirán que es pecado reiterado. Según la ciencia, ver tetas prolonga la vida e, incluso para los de siempre, la vida es lo más sagrado. La doctora Karen Weatherby ha investigado y monitorizado durante seis años a cuatrocientos hombres de varios centros hospitalarios alemanes, a los que ofrecía todos los días la posibilidad de ver un par de tetas durante diez minutos. Los que aceptaban gustosos la propuesta tenían mejor la presión arterial, tenían menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y tenían cinco años más de esperanza de vida que los mojigatos que se negaban a mirar su correspondiente par de tetas. Mirando tetas, la excitación sexual aumentaba el ritmo del corazón y aumentaba el riego sanguíneo; en suma, aumentaba el riego y disminuía el riesgo, como publicó la doctora en el New England Journal of Medicine. A los mayores de cuarenta años la doctora recomienda el visionado del par de tetas durante esos diez minutos diarios, demostrándoles que equivalen a treinta minutos diarios de ejercicio. Entre mirar un par de tetas durante menos de un cuarto de hora y levantar pesas o hacer kilómetros en una bicicleta estática durante media hora, la elección de los hombres maduros, inteligentes y saludables de países desarrollados parece obvia. Si la revista médica les parece demasiado árida, los hombres pueden optar por mirar y remirar tetas y tetas en la revista Perfect 10, la cual sólo publica fotografías de misses y modelos espectaculares, con la condición de que no hayan transformado sus tetas mediante la cirugía estética (Jodi Paterson, Erika Lookadoo, Lexie Karlsen, Evelina Papantoniou, Leilani Dowding, Erica Campbell, Katie Richmond, Veronika Zemanová, Teresa Benesova, entre otras). Siendo rigurosa, la investigación de la doctora Weatherby deja en el aire dudas: ¿es mejor visionar tetas naturales u operadas?, ¿es mejor mirar fotografías o tetas reales?, ¿es mejor ejercitar sólo el sentido de la vista o cabe ejercitar también el del tacto? Como decía Wittgenstein, "aunque todas las posibles preguntas de la ciencia recibiesen respuesta, ni siquiera rozarían los verdaderos problemas de la vida".

5 comentarios:

Rubia Roberts dijo...

Por la salud de mi Richard Gere, estoy dispuesta a enseñárselas todo el tiempo que haga falta.

Rebe dijo...

Nunca se cansan de jugar con los pezones.

Jose dijo...

Pueden más dos tetas que dos carretas.

janna De SR dijo...

jajajaja,muy bueno Rubia Roberts , eso si es ser buena samaritana....

Saludos

CALATRAVA dijo...

Algunas tetas te calientan hasta los pies.