Tacones de aguja italianos

lunes, 26 de diciembre de 2011


Leonardo da Vinci ya dibujaba stilettos o zapatos con tacones de aguja. Catalina de Médici lució unos espectaculares tacones de aguja el día de su boda con Enrique II de Francia, dando rango real al tacón alto. El renacimiento italiano supuso el renacimiento de los tacones de aguja. Del arte al estilismo, del estilismo al fetichismo. Los ocho centímetros y medio dan paso al tacón alto, ese que realza la caminata de pasarela y realza el paso de acera. Los quince centímetros dan paso al tacón de fetiche, ese que pasa del paso a la exhibición y a la colección. Los tacones altos realzan a las bajas y relanzan a las altas en los escenarios; no hay más que comenzar a mirar por los pies a Madonna, Beyoncé, Rihanna, Lady Gaga, Jennifer López o Alicia Keys, aunque, por seguir con la clase italiana, es más recomendable mirar por los pies a Mónica Bellucci, auténtica madonna, cual madonna de Piero de la Francesca. Pero, los tacones de aguja no solo son manufactura u obra artística, son artilugios científicos, cuasi ortopédicos, básicos para la salud física y sexual de la mujer. La doctora María Cerruto, prestigiosa investigadora italiana, ha publicado en la revista European Urology las conclusiones de un estudio sobre los beneficios de los tacones de aguja en los músculos del suelo pélvico femenino. La mujer de hoy, ajetreada y cosmopolita, no tiene tiempo ni ganas de hacer ejercicios pélvicos; sin embargo, usando unos tacones que levanten suficientemente sus talones e inclinen suficientemente sus pies por encima de un ángulo de 15-20 grados, además de alzar indirectamente sus glúteos, consigue mejorar la fuerza, la contracción y el rendimiento de sus músculos pélvicos, que muestran menor actividad eléctrica y mayor actividad sexual. La leyenda negra sobre los efectos dañinos de los tacones de aguja en la columna vertebral (escoliosis), en el pie (callos), en la mente (esquizofrenia) o en la cartera (coste), ya no se sostiene. Cuestión de postura y optimización. La comunidad científica duda, la comunidad fetichista aplaude. Mientras, en el centro de Milán se celebra todos los años la Glamarathon, una carrera de mujeres con tacones de aguja; el premio: unos zapatos con tacones de aguja de alta gama. Como decía Leonardo da Vinci, "nuestras mayores tonterías pueden ser muy sabias."

12 comentarios:

Winston dijo...

You know, rojillo, that, although high-heeled shoes or boots have more often been worn by women, in various times and places they have been standard features of men's footwear too, either for practical reasons or as fashionable items. American cowboy boots, for example, first developed in the 19th century and still popular today in some parts of the United States, have high underslung heels to keep a rider's foot from sliding through the stirrup. High-heeled platform shoes were a widely popular form of men's footwear during the 1970s. I ussually wear high-heeled platform shoes nowdays.

Rebe dijo...

Prefiero los Manolos porque soy más de Sexo en Nueva York que de Spagheti en Milán y además Manolo Blahnik es un español universal como yo.

Disculpad que hoy me haya venido arriba pero es que es Navidad, Feliz Navidad, con las tiendas llenas de zapatos de tacón.

estrella dijo...

Siento disentir,la realidad es que los tacones por si mismos ni favorecen ni mejoran nada, los tacones provocan un efecto fantástico, glúteos elevados, piernas alargadas y en tensión, movimiento ondulante y caderas sinuosas....pero nada de esto sucede si el cuerpo que pasea esos tacones no es suficientemente fuerte, flexible, musculoso y, por supuesto, si la mente que sustenta ese cuerpo no está intimamente convencida de lo que suponen todos eso movimientos y de su capacidad de controlarlos.
Es decir, yo llevo los tacones, no me llevan ellos.
bss.

Rubia Roberts dijo...

Estoy con Rebe, subida a mis maravillosos "Manolos" siento que puedo dominar el mundo..

Lulú dijo...

A mi hembra-macho le gusta ser pisada por larguísimos tacones de aguja.

Auténtica Lulú dijo...

Falsa Lulú, sabes muy bien que eso es incierto. A la que le agrada ser pisada por tacones de aguja es a mí. Mi hembra-macho es obediente pero dominante.

CALATRAVA dijo...

LOS MANOLOS SON MIS PRIMOS: MANOLO CALATRAVA DEL PÁRAMO Y MANOLO CALATRAVA ARRINGONDAGARRI.

Uno de ellos es vasco, no se cuál.

lorefeliz dijo...

UYYY .. los tacones!! siempre voy en bambas,y para las copas con amigas,las cuñas,pero tengo mas tacones que todo lo anterior junto!! me encanta mirarlos cuando los llevo puestos o cuando estan guardaditos...todo sienta mejor con unos tacones interminables...cuando te sientes la reina..sin duda TACONES!!!

Felipe dijo...

El otro día sentimos un estruendo tremendo en el despacho del jefe. Fue la encargada que se cayó de sus tacones de aguja cuando él le pidió que se la chupara subido de pie a la mesa.

Belén dijo...

Felipe, Tacón de la Gran Parada, a ti te van más las plataformas que los tacones de aguja pero has de reconocer que a nosotras los tacones de aguja nos elevan a los altares. tenías que ver la colección de tacones de colores de la Berta. Ella dice que son para que algunos se los besen, otros se los laman y la mayoría los sienta en sus pechos, espaldas y culos. Todavía hoy no nos ha dicho cuántos se han roto por su peso.

Tus tres BB + B
(Bea, Belén + Berta)

Funcio dijo...

Na Administración da eficacia non se mira a unha funcionaria polos seus tacóns, nin polo que levanta do chan, nin polo que levanta sen máis, senón polo que ascende.

A sus pies.

Nario dijo...

Funcio, mi madre me regaló por los Reyes de hace un par de años unos zapatos con cuña interior, ¿sería una indirecta materna sobre mi estatura?