Las mujeres ocupas

viernes, 2 de diciembre de 2011

Las mujeres son ocupas del mercado laboral. Antes eran ocupas del mercado, se ocupaban de la compra y del hogar. Preocupa la ocupación mujeril. Según un informe del Consejo Económico y Social, "las mujeres sufren el síndrome de ocupación femenina; padecen más temporalidad, más trabajo a tiempo parcial no deseado y ocupan categorías inferiores". Ahora estudian más mujeres, las mujeres estudian más, las mujeres estudian mejor, las mujeres obtienen mejores notas en las carreras universitarias. Los hombres, con peores resultados académicos, consiguen antes que las mujeres su primer trabajo relacionado con cualquier titulación de referencia, pues, como concluye el informe, "pese a que las mujeres tienden a alcanzar rendimientos académicos superiores a los varones, esta ventaja no se ve reflejada en una mejor inserción laboral inicial, ni en mejores trayectorias laborales de las universitarias". Una de cada cuatro de estas ocupas del mercado laboral tiene contrato a tiempo parcial, porque no encuentra trabajo a tiempo completo o porque tiene que ocuparse de los niños y del hogar. Según la imagen tópica, ahora los hombres también se ocupan del hogar. Cierto: en 2002 los hombres le dedicaban al hogar un par de horas diarias y en 2010 los hombres le dedicaban al hogar un par de horas diarias; la cosa va lenta; es cosa de evolución, no de revolución; ellas le dedicaban y le dedican unas el triple, otras el doble. Como dice el sabio refranero popular, "mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa". Fórmula conservadora para evitar ocupas en el mercado laboral: se recorta en educación infantil pública, se desincentiva la conciliación, se incentiva la reocupación del hogar, se promociona a los hombres casados entre los cuadros medios y altos de las empresas, se exime a los hombres de las tareas domésticas, se exige a las mujeres mayor ocupación en las tareas domésticas, se refuerza la cohesión familiar, se educa mejor a los hijos para que sean futuros ciudadanos de bien, de familias bien, que saben bien a quien tienen que apoyar. Eso sí, hacia fuera manténgase un discurso sobre la igualdad y la productividad.

4 comentarios:

estrella dijo...

Cuando nos gusta el sol, cualquier sitio es bueno para disfrutarlo. Además es una ocupación muy agradecida, muy femenina también, aunque hay hombres comprometidos con la causa feminista que también toman el sol, usan cremas reafirmantes, antiarrugas y antiestrías, les gusta combinar el cinturón y los zapatos y, de vez en cuando, van a una sesión al spa. Vamos que estamos mejorando en esto de la igualdad que es un no parar de pogresar y de progresar!
bss

Rebe dijo...

Vestido ideal de la muerte para parques y jardines.

lorefeliz dijo...

cuando eres mujer,tienes trabajo,casa e hij@,lo mejor es prescindir del marido!! reduces preocupaciones,tareas,sobra sitio en cama y en el sofa,y cada cita con cualquiera es siempre como la primera,bueno,en realidad es la primera,jiji...en la variedad esta el gusto!!no guardas ausencias,desengaños ni rencores,para mi,la mejor de las opciones!!!!

Siro dijo...

El trabajo es malo, por eso pagan por hacerlo.