Clara y Perejil

viernes, 16 de diciembre de 2011

Clara y Perejil, demostraciones de fuerza, de fuerza bruta. Clara lleva más de seis décadas viviendo, y llevaba más de dos décadas viviendo en la Casa del Aire, en el barrio del Albaicín (Granada), de la cual han ido a desahuciarla. Clara era la última inquilina de renta baja en un bloque de viviendas que la empresa propietaria quiere convertir en un bloque de apartamentos. Para el desalojo de Clara, una demostración de fuerza: medio centenar de miembros de los cuerpos antidisturbios, una docena de furgonetas policiales, media docena de coches policiales, acordonamiento de la vecindad, blindaje de accesos, disolución violenta de una sentada de indignados y ejecución de la orden judicial de desahucio. Clara, sola ante el peligro, simplemente asumió que "la ley está con los especuladores" y abandonó su casa, que no era suya. En el islote de Perejil no vivía ni vive nadie. El inhóspito islote, situado en el estrecho de Gibraltar, a unos cientos de metros de la costa africana y a unos miles de metros de la ciudad española de Ceuta, es reclamado por Marruecos y por España. Un día veraniego de 2002, media docena de gendarmes marroquíes montaron sus tiendas de campaña en las áridas y escarpadas laderas del islote, con la disculpa de cumplir función de vigilancia del tráfico de drogas y del tráfico de inmigrantes ilegales, ambos habituales en este punto fronterizo entre Europa y África. Para el desalojo de Perejil, una demostración de fuerza: tropas del Mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra, con cobertura de aviones F 18 del Ejército del Aire y numerosos buques de la Armada Española, obligaron a la media docena de gendarmes marroquíes a rendirse sin ofrecer resistencia, habiendo sido conducidos luego en helicópteros a las dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta. Durante los días posteriores tropas del Tercio de la Legión sustituyeron a las tropas especiales, para consolidar la soberanía española sobre el islote y para demostrar a los marroquíes qué podría suceder si se les ocurriese algún día invadir las ciudades africano-españolas de Ceuta y Melilla. El apoyo de la mayoría de los países de la Unión Europea a España y la mediación de los Estados Unidos fueron suficientes para devolver a Perejil a su statu quo anterior, es decir, el de un islote deshabitado. En el caso de Clara la demostración de fuerza consistió en desalojar para alojar; en el caso de Perejil la demostración de fuerza consistió en desalojar para deshabitar. Decía Pascal que "la fuerza sin justicia es tiranía".

4 comentarios:

Asun dijo...

Señor Armas, este tipo de fotografías están trucadas, ya sabemos que a ninguna mujer se le ocurriría tatuarse un mapa así por toda la espalda. Me pregunto si a usted le parece que así va tapada o que la foto ya no es pornográfica porque lleve un mapa.

CALATRAVA dijo...

POR ESE MAPA YO CONTINUARÍA HASTA EL POLO SUR.

Rita dijo...

Si me pinto África en mi cuerpo, seguro que se me llena de exploradores.

estrella dijo...

"Anda
deja que descubra los montes de tu mapa
la concupiscencia secreta de tu alma
y ven a mis brazos
dejemos los datos
seamos un cuerpo enamorado

Anda
pídeme que viole las leyes que te encarnan
que no quede intacto ni un poro en la batalla
y ven a mis brazos
dejemos los datos
seamos un cuerpo enamorado"
(Luis Eduardo Aute)
Hoy estoy romántica, ni me pega ni es mi estado natural, será el viento y la lluvia.