El mundo por Montera

lunes, 7 de noviembre de 2011


El mundo por Montera es sórdido. La calle de la Montera, esa cuesta que va desde la Puerta del Sol a la Red de San Luis, en el cruce con la Gran Vía de Madrid, es la calle de las putas de la calle. El dicho "ponerse el mundo por montera" significa actuar cualquiera, sea o no puta, según sus convicciones, sin importarle lo que piensen o digan los demás, porque lo que digan los demás está de más. Las putas de la Montera se han echado a la calle para pedirle al Alcalde menos persecución y más regulación. Un centenar de ellas, convocadas por el colectivo Hetaira, portaban pancartas con lemas como: Las putas tenemos derechos o La calle también es nuestra. Demandan una negociación sobre "espacios dignos" donde ejercer su trabajo, sin molestar a los vecinos y sin tener siempre el miedo en el cuerpo y en el alma. Piden "espacios donde podamos trabajar tranquilas, con mayor seguridad, limpios, con papeleras, con sitios para descansar, tomar un café o refrescarnos, bien alumbrados y con buenos accesos". Puro urbanismo, señor Alcalde moderno. No se trata de aplicar ordenanzas para acosarlas o invisibilizarlas. Hace un par de siglos, la calle de la Montera era la calle del paseo de los ricos de Madrid. Desde comienzos del siglo pasado, la calle de la Montera es la calle del paseo de las putas de Madrid. Hace un par de años la han transformado en una calle peatonal, por la que circulan peatones que andan a otras cosas, peatones que andan a otras drogas, peatones que buscan sexo y putas peatonales que ofrecen sexo. Dejémonos de eufemismos, para el empresario las putas son putas, no prostitutas; para el cliente son putas extranjeras, no inmigrantes exóticas; para el mafioso son mercancías, no personas; para la feminista son esclavas, no trabajadoras del sexo; para el obispo son mujeres pecadoras, no mujeres sin pecado concebidas; para la burguesa mojigata son mujeres viciosas, no mujeres para el vicio; para el editor de periódico conservador son clientas de la sección de contactos, no mujeres explotadas. Las putas prestan servicios personales, pero no ejercen el trabajo más antiguo del mundo en el sector servicios. La mayoría de las putas trabajan para redes de proxenetas. Se mezclan la inmigración ilegal, el narcotráfico, la trata de blancas, la extorsión y el secuestro. No cabe la legalización de una actividad esclavista, sólo cabe la abolición. Sin embargo, las putas por cuenta propia, las que trabajan como putas porque quieren y pueden, son una minoría, a la que habría que garantizar todos los derechos laborales y sociales. En una pancarta de las putas de la Montera se leía: Ni víctimas ni esclavas, nosotras decidimos. Esa es la diferencia, ellas mismas se declaran "trabajadoras del sexo que ejercen en la calle de forma voluntaria"; forman parte de la minoría que se ha puesto el mundo por Montera.

11 comentarios:

BAKUNIN dijo...

Las putas fueron una válvula de escape para los maridos supuestamente bien casados de este país donde la hipocresía social era la principal característica de las familias durante el franquismo, pero la doble moral sigue funcionando con la democracia.

¡ABAJO LA FAMILIA!

Winston dijo...

You know, rojillo, that prostitution may sometimes be associated with illegal, abusive and dangerous activities such as human trafficking, sexual slavery, sexual exploitation of children, assault, drug dealing and illegal immigration. One view maintains that this results from prostitution being stigmatized and illegal. Another, however, believes that legalizing and regulating prostitution does not improve the situation, but instead makes it worse, creating a parallel illegal prostitution industry, and failing to dissociate the legal part of the sex trade from crime. A difficulty facing migrant prostitutes in many developed countries is the illegal residence status of some of these women. They face potential deportation, and so do not have recourse to the law. Hence there are brothels that may not adhere to the usual legal standards intended to safeguard public health and the safety of the workers. I love prostitutes but I hate prostitution.

Rebe dijo...

No digo que no, pero son incómodos esos tangas.

estrella dijo...

La montera es un sombrero torero pero que no se usa para el acto de toreo, propiamente dicho, se luce en el paseillo, delante del respetable y se lanza a quien se quiere dedicar la faena, que lo custodia y los devuelve al torero, si dicha faena ha sido de su agrado.
En resumen, ponerse el mundo por montera, llevarlo donde no moleste mucho, pero usarlo para identificar el objetivo principal de nuestra faena y ser cuidadoso para que el resultado dela misma sea satisfactorio y nos la devuelva en condiciones de poder ser usada en el quite siguiente.
bss

Siro dijo...

En la Montera lo que ellas quieran.

Felipe dijo...

Mi jefe cambia la calle de la Montera por el puticlub dela Gasolinera.

Berta dijo...

Felipe, Chulapo Mío, tú en Madrid vas más por el Parque del Oeste que por Montera, ¿verdad?

Tus tres BBB
(Bea, Belén y Berta)

Berta dijo...

Felipe, Chulapo Mío, tú en Madrid vas más por el Parque del Oeste que por Montera, ¿verdad?

Tus tres BBB
(Bea, Belén y Berta)

Rita dijo...

Rojillo, ¿tangas rojos?

Funcio dijo...

Onte pedín o día sen pedilo. Motivo alegado: ME PUSE EL MUNDO POR MONTERA.... Coló.

Nario dijo...

Funcio, yo ayer no vine porque tenía que hacer cositas mías.