Sumisión y dominación

sábado, 29 de octubre de 2011


Los ciudadanos, que se sentían protegidos en y por el sistema capitalista, han entrado, sin pedirlo, en un estado de sumisión a y dominación por los mercados financieros. Algunos grupos de la izquierda más radical han lanzado campañas de desobediencia a la banca. Frente al Rebélate de Izquierda Unida, el Desobedece de Izquierda Anticapitalista. Si uno busca información sobre sumisión y dominación, encuentra información sobre comportamientos sexuales con prácticas de encordaduras, disciplina, sadismo y masoquismo, mediante las cuales los dominantes y los dominados consiguen placer erótico explorando emociones intensas a partir de intercambios, por mutuo acuerdo, de roles de poder. Los dominantes disfrutan controlando la acción; los dominados disfrutan entregándose a los dominantes para que les controlen. Entre ellos hay "maestros”", "señores", "tutores", "amos", "sumisos" y "esclavos". Entre ellos hay "consensos" y "metaconsensos" (confianza absoluta en los dominantes). Entre ellos hay prácticas "seguras y sensatas", así como "palabras de seguridad" (claves para frenar el descontrol). Entre ellos hay ataduras, flagelaciones (fustas, látigos, gatos de cola, varas de fresno), fetichismos (tacones de aguja, botas, medias) y castigos. Entre las fantasías y los abusos hay unas líneas rojas muy finas. Sucede igual en el sistema económico capitalista. Los capitalistas dominantes han traspasado esas líneas rojas. Los sumisos están asustados. Entre dominantes y sumisos ya no hay consensos y placeres, hay malos tratos y crueldades. Los dominantes banqueros privados no hacen fluir los créditos a los sumisos empresarios y trabajadores. Los gobiernos debieran asumir sus roles dominantes. Los saneamientos de los sectores bancarios nacionales no debieran hacerse a costa de los erarios públicos, sin contrapartidas. Las cajas de ahorros no debieran convertirse en bancos privados, ni funcionar como bancos privados como venían haciendo. Las nacionalizaciones financieras debieran empezar por las cajas de ahorros. Los jefes de la Aldea Global han entendido la globalización como globalización de los beneficios, resquebrajando las economías nacionales, presionando a los gobiernos menos afines, arrinconando a las democracias, alejándose de los ciudadanos y exigiendo cada vez más sumisión. Como decía Víctor Hugo, "sufrir merece respeto, someterse merece desprecio".

5 comentarios:

Jose dijo...

¡No es posible apretarse el cinturón y bajarse los pantalones al mismo tiempo!

Siro dijo...

Es su misión.

estrella dijo...

Como de banca no entiendo mucho, me queda reflexionar acerca del resto de los conceptos. Soy conscientemente sumisa, cuando me conviene y ante quien me merece respeto, confianza y otras cosas que no voy a nombrar. Soy dominante cuando me apetece que me respondan y sé que les apetece que mande un poco, también tienen que merecerme respeto y confianza y lo otro. Y, a veces, soy insumisa, tercera categoría por la que me pongo respondona, cabezota y protestona, pero sé que esta opción tampoco disgusta a quien a mi me interese.
bss.
P.D. Me encantan los cabeceros de hierro forjado, son tan prácticos!

Berta dijo...

Felipe, Rey Gay del Ocio Gay, seguro que hoy estás de puente con tu chico (¿tus chicos?) por ahí. Por aquí las dos finolis también han hecho puente. No lo hacen para rezar por los difuntos, lo hacen para irse de compras a Portugal, que hasta en eso son antiguas. Yo currando... un rato... luego... ya veremos... a lo mejor algo de ama dominadora con algún sumiso que llore para que le zurre.

Tus tres B + BB
(Berta + Belén y Bea)

janna De SR dijo...

Interesante :)


Un cordial saludo