Madres y jóvenes, ricas y pobres

jueves, 20 de octubre de 2011

Primera premisa: no confundir maternidad con sexo. Segunda premisa: desconfiar de los estudios sobre sexo y confiar en los estudios sobre maternidad. Motivo: sobre sexo se miente mucho, sobre maternidad no cabe mentir. La difusión mediática de un estudio serio sobre maternidad adolescente lleva a que la mayoría se quede con sus aspectos más morbosos: uso o desuso de métodos anticonceptivos, precocidad en las relaciones sexuales, etcétera. Dicho de otro modo, interesa sobre todo saber si los chavales usaban o no usaban condones, si las chicas tenían más o menos de 15 años la primera vez o si lo hacían más en coches o en pajares. Según el estudio Maternidad adolescente en las Comunidades Autónomas, llevado a cabo por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, cada vez son más las adolescentes que inician antes sus relaciones sexuales y cada vez son menos las adolescentes que se quedan embarazadas. Grosso modo, se habían iniciado en el sexo compartido antes de los 20 años menos de dos de cada diez mujeres de 60 años, cinco de cada diez mujeres de 40 años y ocho de cada diez mujeres de 20 años. Sin embargo, considerando sólo mujeres sexualmente activas, los embarazos adolescentes se han reducido de un 42% a un 12% entre esas cohortes de edades. La formación y la anticoncepción han dado sus frutos. Insistir en comparaciones entre Comunidades Autónomas sobre la edad de inicio de las relaciones o sobre el mayor o menor uso de tal o cual método anticonceptivo, sería caer en el morbo criticado y añadir el morbo de las rivalidades y habilidades regionales. No obstante, sí conviene la comparación para detectar la brecha social, la brecha entre ricos y pobres. Según esta investigación, la maternidad adolescente es bastante menor en comunidades con mayores índices de estudios superiores, de renta per cápita y de participación femenina en el mercado laboral. Como apunta la directora del estudio, "ser madre en la adolescencia tiene un fuerte impacto en la vida de las mujeres; uno de los hándicaps más claros se observa en el acortamiento de la trayectoria educativa de las jóvenes". Una renta alta reduce el riesgo de embarazo adolescente en un 40%, una formación alta en otro 40%. La maternidad adolescente repercute en la entrada en el mercado de trabajo, pues "las madres precoces trabajan a cualquier edad en menor medida que el resto de sus coetáneas; pero tales diferencias entre ellas son más acusadas en las áreas más desfavorecidas". Es cuestión de cada mujer, es cuestión personal, también cuestión regional. Considerando el índice de desarrollo humano, el nivel educativo y diversos indicadores de capacidad económica, el ranking por comunidades es expresivo de la brecha social. En Andalucía, Extremadura o Murcia entre las mujeres que han accedido a un puesto de trabajo antes de los 30 años habiendo sido o no madres adolescentes hay 25 puntos de diferencia; en Madrid, Navarra o Euskadi hay menos de 2 puntos de diferencia. En Andalucía, Extremadura o Murcia ocho de cada diez mujeres que habían sido madres adolescentes tuvieron un segundo hijo antes de los 25 años; en Madrid, Navarra o Euskadi cinco de cada diez. Cuestión de demografía, cuestión de economía. Madres y jóvenes, ricas y pobres.

8 comentarios:

Rebe dijo...

Me quedé traumatizada desde que vi LA MANO QUE MECE LA CUNA.

Clítoris Clímax dijo...

El sexo no hay que confundirlo con nada.

estrella dijo...

La maternidad debe ser una elección hecha por mujeres maduras y responsables para criar y educar a un hijo, la maternidad adolescente es una desgracia que marca para siempre, social y emocionalmente a las niñas.
El nivel educativo y el éxito escolar evitan, estadisticamente, el embarazo adolescente.
No hacen falta estudios para darse cuenta de que el ataque a la equidad educativa perjudica en mayor medida a las mujeres.
Hoy tampoco hay besos, el tema es muy serio.

Siro dijo...

Un hijo es una pregunta al futuro.

Felipe dijo...

La encargada quería haber tenido algún jefecillo del jefe pero tuvo que hacer un par de viajes a Londres hace años, desde entonces los espermatozoides del jefe están tan vagos como él.

Berta dijo...

Felipe, Fugado de la Paternidad, no tienes que preocuparte por esos riesgos con nosotras, que hemos tomado precauciones toda la vida y controlamos el asunto desde que éramos adolescentes, aunque no hace tanto tiempo.

Tus tres BBB
(Bea, Belén y Berta)

Funcio dijo...

Os xefes teñen unha dúbida laboral-ideolóxica. Por unha banda, a súa ideoloxía político-relixiosa propón "niños los que Dios quiera". Por outra banda, as funcionarias parideiras esgotan permisos e permisos por maternidade, restándolle competitividade ao seu posto de traballo.
Estase pensando na posibilidade de que funcionarios moi implicados coa causa as sustitúan motu proprio, sen custos adicionais e sen que o noten os sindicateiros.

Nario dijo...

Funcio, mi madre siempre dice que los niños son una bendición de Dios... hasta un cierto punto.