Los Botella en Madrid

sábado, 15 de octubre de 2011

Madrid, levantamientos y fusilamientos del dos de mayo, Goya y Botella. Los madrileños no soportaban a Pepe Botella, rey francés de España, hermano de Napoleón. Los madrileños no comprendían las ventajas del afrancesamiento y prendieron la chispa de un alzamiento popular que derivó en guerra por la independencia frente al emperador. Los madrileños no estaban entonces por la labor de apoyar las políticas reformistas, liberales e ilustradas de Pepe Botella. Pepe Botella no le daba tanto al drinking como le achacaban los madrileños; le daba más a la cornucopia nobiliaria, como podrían confesar marquesas, condesas y baronesas varias de la época, cuyos maridos recibían frecuentes destinos en el extranjero a petición del rey. Cuando los madrileños echaron a Pepe Botella de Madrid, se largó a los Estados Unidos, donde se construyó, gracias a la venta de joyas de la Monarquía Española, una espectacular mansión en Filadelfia, repleta de obras de arte y rodeada de estanques, algo muy propio de un reformista, liberal e ilustrado. Más de dos siglos después, otra Botella anda por Madrid convenciendo a los madrileños de las bondades de sus ideas reformistas, liberales e ilustradas. El alcalde Gallardón nombra a la Botella su número dos, su sucesora. Si Rajoy se lleva a Gallardón a su gobierno, la Botella se queda de alcaldesa. Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, Condesa consorte de Murillo y Grande de España, enemiga declarada de Gallardón, vivirá en una ciudad gobernada por una plebeya, mujer del ínclito plebeyo un día presidente. Los madrileños pueden estar tranquilos, Pepe Botella derribó conventos e iglesias para abrir plazas, Ana Botella nunca lo haría.

4 comentarios:

estrella dijo...

La botella medio llena: de toda la caterva que rodea al inefable Mariano, quizá Gallardón sea capaz de articular un discurso de más de dos párrafos; la botella medio vacia: los madrileños tendrán que tener mucho cuidado en separar peras y manzanas (Chueca tendrá perímetro de seguridad), cuidado con la boina de contaminación (los miembros gobierno municipal la cambiarán por sombrero de invierno de Burberry y, por supuesto, no bajarán de la sierra hasta pasado el peligro)y el tráfico en la capital se cortará solo para que la Gran Vía sirva de pasarela en la próxima Madrid Fashion Week (en la que la ilustre alcaldesa y su hija, de trabajo esposa y madre, tendrán asientos preferentes y podrán fotografiarse junto a Oscar de la Renta, descartada foto con Victorio & Lucchino, por maricas, andaluces y amigos de la DQS).
P.D. Cuando llegue Pepe Blanco y sin botella declarará el estado de emergencia y pobre de el que rechiste, todos los madrileños en orden de nuevo.

Rita dijo...

Siempre quise ponerme medio desnuda en la terraza con una botella medio vacía a mi lado.

Patri dijo...

Si me desnudo en mi balcón o en la terraza de mi edificio, me ven todos los vecinos de alrededor.

Me llega con desnudarme dentro de casa, solo en la habitación y solo a veces.

Morapio dijo...

No me gusta la botella... Me gusta lo que hay dentro.