El disputado voto de las jovenzuelas

lunes, 10 de octubre de 2011



El voto no tiene edad; hablar del voto joven es una estupidez, aunque sea muy de sociólogos y politólogos. No basta con ser joven, hay que ser joven y saber qué se quiere y por qué se quiere, aunque, como bien apunta Jean Cocteau, "los jóvenes saben lo que no quieren antes de saber lo que quieren". El voto no tiene género; hablar del voto femenino es una estupidez, aunque sea muy de sociólogos y politólogos. No basta con ser mujer, hay que ser mujer y saber escoger entre inteligentes e imbéciles, aunque, como bien apunta Rudyard Kipling, "la más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente, pero es necesario que una mujer sea muy hábil para manejar a un imbécil". Unas ochocientas mil jovenzuelas tendrán derecho a voto por primera vez en las próximas elecciones generales españolas. Tendrán derecho a voto, pero muchas no van a ir a votar, porque están indignadas; no saben bien contra qué, ni contra quién, pero están indignadas. Los expertos sociólogos y politólogos dicen que las jovenzuelas son radicales y de izquierdas. En 2004, cuando no estaban aún indignadas, apoyaron al "radical" Zapatero, gritándole "¡no nos falles, no nos falles!"… En 2011, según encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas, más de tres de cada diez jovenzuelas votantes apoyarán al Partido Popular y sólo dos de cada diez al Partido Socialista. Claro que el CIS se refiere a la cohorte de edad de entre 18 y 24 años, en la que ya no son todas tan jovenzuelas. Por cierto, entiéndase que "jovenzuelo" no es término en absoluto peyorativo; sí lo es "jovenete", referido a aquel joven osado y petulante, que los hay. Las jovenzuelas van a ser un porcentaje insignificante de los votantes, pero, sean o no un colectivo de voto diferencial, prescindir de ellas es una irresponsabilidad política. Identificarlas como parte del Movimiento 15-M o considerarlas "líderes de opinión" es un error de ponderación política. Confiar en que una campaña en Internet las va a abducir es menospreciar su capacidad intelectual. Son jovenzuelas, pero buscan en los políticos seducción y credibilidad, igual que sus madres o abuelas. A fin de cuentas, "la juventud no es más que un estado de ánimo", como dijo Frank Lloyd Wright, y no Jorge Valdano, como pudieran pensar muchas jovenzuelas y jovenzuelos… y abuelitas y abueletes. Por cierto, para quien no se haya percatado, la de la fotografía es una Madonna jovenzuela… como ahora.

6 comentarios:

Siro dijo...

De joven lo sabía todo...

Felipe dijo...

Día laborable: mi jefe con la encargada. Día festivo: mi jefe con la jovenzuela de Venezuela en el puti club.

Ahhhh, que mi jefe está felizmente casado.

Berta dijo...

Felipe, Adonis Efebo, a vosotros os gustan los jovenzuelos, los ositos peluchones, los viejecitos Papa Noel, las loconas plumíferas...

¡OS VALEN TODOS!

Tus tres BBB

Funcio dijo...

Para entrar na Administración da Eficacia non se mira a idade das mulleres, máis elle ben verdade que cada vez entran máis noviñas. Ha de ser porque son xóvenes pero sobradamente preparadas e saben ven a quen votan elas e toda a súa familia.

Nario dijo...

Funcio, en mi sección casi no quedan hombres (incluido yo mismo).

estrella dijo...

Para manejar a un hombre inteligente hay que saber escuchar y ser prudente, para manejar a un imbécil, solo hay que hacerse la tonta; en cualquier caso (cosmoconsejo gratuito): siempre hay que dejarles pensar que son ellos los que manejan.
Por otro lado, seguro que es fácil encontrar hombres comprometidos con la causa, dispuestso a seducir(politicamnete) a jovenzuelas, pero seducir (politicamente) a jovenzuelos politiqueiros da una pereza espantosa.
bss
P.D. aunque un voto es un voto.