Pepita y Hortensia

jueves, 22 de septiembre de 2011


Si se titulase Pepita y Hortensia, podría ser un triste cuento de la España de la autarquía. Si se titulase Rejas rojas, podría ser un alegato contra las cárceles franquistas. Se titula La voz dormida, es la historia de Pepita y Hortensia, una historia para los que quieren ocultar la memoria histórica. Zambrano, director de la película, reconoce que "cuando cuentas una historia, siempre hay protagonistas y antagonistas; necesitas un enfrentamiento; quería hablar desde el punto de vista de los perdedores y, más concretamente, de las mujeres que perdieron la guerra, con las que el ensañamiento fue doble: por rojas y por mujeres". Hay críticos escépticos, como Boyero, a quien "no le causaría fatiga ver todos los años una decena de películas sobre los antecedentes, el desarrollo y las consecuencias de la guerra civil española; el problema es que la memoria tiene que hacer esfuerzos proteicos para recordar unas cuantas sobre ese inagotable tema que hayan logrado su interés, su conmoción, su admiración o su amor; lamentablemente, La voz dormida tampoco va a lograr que la asocie a la identificación emocional y el estremecimiento". No es cuestión de número, pero tiene razón Zambrano cuando advierte que "durante los cuarenta años de franquismo la historia la contaron los fascistas, los vencedores; en términos cuantitativos los demócratas aún estamos en desventaja". Pepita y Hortensia no son protagonistas de un cuento. Pepita lucha por salvar a su hermana embarazada, que malvive en una cárcel para mujeres rojas. Pepita se involucra políticamente por condición y por emoción, por condición familiar y por filiación emocional, porque en aquella época "todos tenían obligatoriamente que tomar partido; la otra opción era entrar en una amnesia colectiva, que es lo que pasó con la gran mayoría del país, que tuvo que hacerlo para sobrevivir". Hoy, tomar partido no es cuestión de supervivencia, pero sigue siendo cuestión de condición y emoción.

6 comentarios:

Siro dijo...

En el cine los problemas son de los demás.

Felipe dijo...

A mi jefe, que es más facha que los flechas, le encanta que la encargada se ponga bragas y sostenes rojos, porque le da morbo que se la chupe una roja.

estrella dijo...

Toda nuestra vida la pasamos tomando partido, es decir, eligiendo entre opciones, entre posiciones y entre situaciones, la cuestión es hacerlo con coherencia, reflexión y valentía, y de eso andamos escasos a veces.
Qué intensa a estas horas de la mañana!

Bea dijo...

Felipe, Condenado a Perpetuidad, te crees carcelero pero eres preso del amor de esos que son como tú. ¿Por qué no buscas la libertad? ¿Por qué no te fugas con tres convictas dispuestas a la evasión total? Te pasaremos sábanas para que te descuelgues de tu celda, limas para que rompas tus barrotes y palas para que caves el túnel que te traerá a nosotras. Estás tan delgaducho que te sería fácil escurrirte, no como a alguna que confunde curvas con redondeces.

Tus tres BB + B
(Belén, Bea + Berta)

Funcio dijo...

Por eiquí interesan máis as películas de vaqueros ou de romanos.

Nario dijo...

Funcio, no seas antiguo, somos muchos los que preferimos las comedias románticas.