Love is in the air

sábado, 10 de septiembre de 2011

Se hace, pero no se debiera hacer, el amor en un avión en vuelo; es arriesgado y pecaminoso, debido a la altura y la proximidad al cielo. Por más que John Paul Young insista en que Love is in the air, no siempre es así. Pasajeros católicos practicantes ven como la expresión máxima del amor como Dios manda, la gestación, la reproducción, la conformación de la vida, sufre la desconsideración de algunas compañías aéreas. Por ejemplo, Ryanair veta a las embarazadas. La compañía exige a las pasajeras embarazadas, con o sin pecado por medio, un certificado en inglés de su ginecólogo o comadrona, en el que haga constar la ausencia de complicaciones en el embarazo, la posibilidad física de la embarazada para volar y la caducidad del embarazo. Primer motivo para denunciar la medida: la discriminación lingüística; ¿por qué la compañía pide un certificado en inglés?, ¿la compañía puede exigir un certificado en una lengua no oficial al del país de la pasajera? Segundo motivo para denunciar la medida: la discriminación de género en el colectivo médico; ¿por qué la compañía pide un certificado del ginecólogo o de la comadrona?, ¿por qué la compañía no pide un certificado de la ginecóloga o del comadrón? Tercer motivo para denunciar la medida: la discriminación según el tipo de embarazo; ¿por qué la compañía impide volar a las embarazadas de un solo bebé a partir de la semana trigésimo sexta de gestación?, ¿por qué la compañía impide volar a las embarazadas de trillizos o múltiplos de tres a partir de la semana trigésimo segunda? Una duda añadida: ¿las mujeres de clase alta que presenten un documento de su tocólogo privado certificando, en un inglés perfecto, que van a Londres a abortar… pueden volar o no?

3 comentarios:

Winston dijo...

Rojillo, I prefer Up in the Air, the story about a corporate downsizer (George Clooney) and his travels. The film follows his isolated life and philosophies along with the people he meets along the way, like me.

estrella dijo...

AY! pecaminoso, no depende del sitio, no? en realidad, como no entiendo que lo es pecado, me da igual.
Arriesgado, vale, pero no por la altura sino por lo reducido de las dependencias y por la proximidad de la gente.
Aunque quizá el riesgo dependa del espacio que cada uno o una o cada dos, necesiten y del tono y volumen de las expresiones que cada uno o caa una o cada dos empleen.
bss
P.D. lo de relacionar sexo y embarazo, no me merece ni un minuto de reflexión.

Nicolás dijo...

Para complicarlo un poco más podría pedirlo en chino y se evitaba que subiera ninguna embarazada. No creo que haya muchos ginecólogos en España que dominen el chino.