Hay pobres que no compran un Porsche

sábado, 3 de septiembre de 2011


Hay pobres que no compran un Porsche y, por tanto, no colaboran en la salida de la crisis. Los pobres no acaban de adquirir conciencia social; es más, están perdiendo conciencia de clase. Menos mal que los ricos mantienen la estratégica industria del automóvil, básica para el país, adquiriendo coches de alta gama, coches de lujo. Los ricos de este país son un lujo para este país, son solidarios con los pobres y tienen y mantienen la clase. En los momentos más duros de la crisis, durante el primer semestre de este año, los ricos han adquirido un tercio más de berlinas de lujo de la marca Porsche que en el mismo período del año anterior. Los ricos, además de tener un gusto exquisito, tienen gustos variados; les gustan distintos tipos de coches de alta gama. Por eso, en mayor o menor medida, han adquirido muchos vehículos Jaguar, Rolls-Royce, Mercedes-Benz, Bentley, Lexus o Audi, a pesar de no poder acogerse a esos planes de apoyo al sector que organizaba el Gobierno socialista para incentivar la compra de coches por parte de los pobres. A los ricos no les importa ser discriminados. Ellos adquieren sus coches de lujo, y los cambian con frecuencia, al margen de la discriminación y de la crisis, con el fin de mantener esa industria básica para el país. Por otra parte, hay que ser realistas, hay que reconocer que los pobres no tienen clase para conducir esos coches… Ni siquiera tienen chófer. Saben los pobres que el Porsche y el chófer no dan la felicidad. Saben los pobres que el dinero no da la felicidad. De ello dudaba don Jacinto Benavente, quien decía que "eso de que el dinero no da la felicidad es un rumor que hacen correr los ricos para que los pobres no los envidien demasiado".

4 comentarios:

Mario Esconde dijo...

CAMBIO POR PORSCHE CARRERA POR SIMCA MIL.

Rebe dijo...

Prefiero un hombre con Rolls, los de Porsche suelen ser horteras o macarrillas.

estrella dijo...

Muy masculino esto de los coches, tamaño, velocidad y potencia directa/inversamente proporcional a su tamaño, velocidad y potencia.
A mi me da exactamente igual conducir un porsche que un panda, ahora, si hablamos de sandalias, no es lo mismo unas de la Maripaz que unas Loubutin, sobre todo si es para colaborar en este rollo de la crisis, claro.

Jose dijo...

Cuando los pobres son mas pobres, los ricos son mas ricos y los autonomos no tenemos para pagar el autonomo, no sé, pero sospecho que hay algo que no funciona. Pero me quedo con la frase de Don jacinto.