Coito y postcoito

viernes, 30 de septiembre de 2011


A los conservadores españoles les preocupa tanto el coito como el postcoito. Admiten el coito matrimonial de sus militantes y votantes, con fines reproductivos, y el coito homosexual de sus dirigentes y gobernantes, con fines recreativos. Rechazan el coito extramatrimonial, sobre todo el de los restantes ciudadanos, con cualquier tipo de fines. Pero a los conservadores aún les preocupa más el postcoito. Según Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz del Partido Popular, "dar la píldora postcoital sin recetas no beneficia a las mujeres, sino que las priva de una atención necesaria". Desde hace un par de años la píldora del día después se compra sin receta en las farmacias españolas, como en las de Francia, Inglaterra o Dinamarca, sin necesidad de pasar por un centro de planificación familiar o un hospital. Soraya no comprende a una adolescente que la precisa, poniéndose en su caso para entender la situación complicada. Soraya no comprende que se trata de una solución de emergencia para la joven, no de un método anticonceptivo premeditado. Soraya no comprende el estudio elaborado por Sigma Dos para la Sociedad Española de Contracepción, según el cual diez de cada diez mujeres que practican coitos no adquieren la píldora postcoital de manera preventiva; diez de cada diez mujeres que practican coitos no han abandonado sus métodos anticonceptivos porque se dispense una píldora postcoital; ocho de cada diez mujeres que la han adquirido lo han hecho precisamente porque habían fallado sus métodos anticonceptivos habituales (por ejemplo, por roturas de condones). Soraya no comprende las conclusiones del presidente de la Fundación Española de Contracepción, Ezequiel Pérez Campos, cuando señala que, tras dos años de experiencia, "los datos demuestran que la libre disposición de esta píldora es positiva, que se trata de una segunda oportunidad anticonceptiva y que su utilización por parte de las españolas, similar a las mujeres de otros países de nuestro entorno, es racional y sensata". Soraya no comprende que las 50.000 píldoras suministradas mensualmente hayan sido responsables de una notoria reducción de los abortos entre adolescentes, como admite el Ministerio de Sanidad. Soraya no comprende nada, pero parece conocer los hospitales mejor que el propio ministerio, por eso afirma que "en un país donde las urgencias funcionan tan bien es incongruente que no sea necesario pasar por el médico para pedir este medicamento, que aporta una inyección de hormonas importante y puede tener sus consecuencias". Si se dejase llevar por sus intuiciones, ocurrencias, principios y finales, Soraya recomendaría a esas jóvenes, además de atención sanitaria, atención espiritual, largas confesiones y duras penitencias por sus graves pecados. A pesar de sus incomprensiones, las jóvenes desean que Soraya disfrute, más y mejor, de sus coitos y postcoitos. Incluso la van a votar.

6 comentarios:

Felipe dijo...

Cada día laborable la encargada sale del despacho del jefe con cara de post mamada y se toma una aspirina postfellatio (uno también sabe ser fino).

Belén dijo...

Felipe, Pildorero Mayor del Reino, sabemos que vosotros os metéis todo tipo de píldoras durante vuestras orgías, pero esta píldora del día después no os hace falta ni pone tanto como las otras.

Para tu conocimiento te diremos que nosotras tampoco la tomamos, porque tenemos muy controlados a nuestros eyaculadores habituales -si se confunden, los capamos- y, por otra parte, una de las tres ya puedes suponer que no tiene periodos postcoitales, no le da tiempo.

Tus tres BB + B
(Bea, Belén + Berta)

Funcio dijo...

Na Xunta adicamos horas e horas ao axedrez, aínda que vestidos con decoro.

Nario dijo...

Funcio, ¿lo de la foto inferior es gimnasia o qué?

estrella dijo...

Como veo que ya hay demasiada información sobre el postcoito, yo me declaro defensora del precoito, que los hombres, en general, salvo honrosas excepciones, obvian.
Dejando claro que un precoito inmejorable no precede necesariamente a un coito del mismo nivel, aunque ayuda bastante. La pregunta es, podríamos conformarnos con precoitos de cine como fin en si mismos?
bss

Siro dijo...

Después... ni hablar ni fumar.