Sal gorda

lunes, 29 de agosto de 2011



Él, rumano 27, la encerró a ella, rumana 17, en una habitación de un barrio madrileño. La raptó, le pegó y la obligó a tomar agua con sal cada cuarto de hora, como único alimento, durante varios días, para exigirle que se hiciese puta, con el fin de saldar la deuda que había contraído con él, supuesto novio que le había pagado el viaje de Rumanía a España, de la miseria a la supuesta prosperidad. Ella se escapó y lo denunció. Él está detenido por secuestro, malos tratos y trata de blanca. Ni los inmigrantes son delincuentes, ni los delincuentes son inmigrantes, pero la imagen de nuestros padres como emigrantes de maleta roída nada tiene que ver con la de los inmigrantes actuales, entre los cuales se cuelan monstruos como el rumano 27, el de la sal gorda, que no es la sal de la vida. A las que denuncian, papeles.

5 comentarios:

estrella dijo...

"Yo no se que es lo que me va a pasar
si no me dejas ni respirar
y es que le pones tanta pasión
que me rompes en dos
Me da igual que me engañes por ahí
si guardas un poco para mi
todo se olvida cuando tu cuerpo esta dentro de mi

Tu me haces disfrutar
entra en mi cuerpo ya
no me paras de engañar
sal de mi vida ya
Entras sales sin llamar, sal de mi vida ya"
Banda sonora de la película "Sal Gorda" de Fernando Trueba.

Malpicán dijo...

Rojillo, non lle é o mesmo que eu lle diga á Miña Santa: BÓTALLE SAL GORDA a que lle diga: BÓTALLE SAL, GORDA.

No primeiro caso o pulpo á feira sería convenientemente salado, namentras que no segundo caso o pulpo á feira ía ser estampado contra da miña cara.

Se hai algo que non soporta a Miña Santa é que lle chamen gorda, aínda que está redonda coma un bocoi dos grandes das Bodegas Marqués de Vizoja.

Calatrava dijo...

Rojillo, ¿rumanas y romanas es lo mismo?

Siro dijo...

En rumano, cu placere significa de nada. Desconozco como se dice cabrón.

Funcio dijo...

Van rematando as vacacións na beiramar, deixaréi de cheirar a sal mariña, deixaréi de escoitar ás cacatúas, loros, papagaios e aves do paraíso... e teréi que escoitar a outros paxaros.