Rezad, rezad, benditos

miércoles, 10 de agosto de 2011

"Rezad, rezad, benditos", ha pedido el cardenal arzobispo de Madrid a los jóvenes devotos, para que no haga calor durante los días que el Papa acuda a la ciudad durante la Jornada Mundial de la Juventud (de la juventud católica, se entiende). "Danzad, danzad, malditos", pedían los espectadores morbosos de aquel patético maratón de baile celebrado durante la Gran Depresión, en el que individuos desesperados, desheredados del sistema capitalista, bailaban hasta la extenuación por ganar unos dólares o al menos tener techo y comida. Jane Fonda confiaba en la naturaleza humana, en su resistencia física y psíquica. Rouco Varela confía en la providencia divina, en su potestad cosmológica y meteorológica. A Rouco le preocupa más el tiempo que la crisis. El evento, sobre todo la misa impartida por el Papa, lucirá mejor si hace buen tiempo, pero moderado térmicamente. Se trata de rezar para que "no haga demasiado calor y todos podamos disfrutar del evento en toda su plenitud". La estadística científica dice que la tercera semana de agosto en Madrid suele ser de las más calurosas del año. Si los jóvenes rezan y el tiempo refresca, se venderá como un milagro. Si los jóvenes rezan y el tiempo no acompaña, se venderá como un sacrificio. Los jóvenes católicos sabrán sufrir para acompañar en el sufrimiento al Santo Padre, sudarán la gota gorda y beberán millones de Coca-Colas, dejando millones de euros de beneficio a los hosteleros madrileños. Ya hay casi treinta mil jóvenes voluntarios trabajando para el evento, los cuales reciben equipamiento, alojamiento, transporte, seguro y manutención gratuitos. Un par de datos significativos: entre los voluntarios hay proporcionalidad de sexos y entre los voluntarios extranjeros no hay proporcionalidad numérica, pues los polacos, más de mil, multiplican por mucho a los de otras nacionalidades. A los voluntarios hay que sumar a más de diez mil guardias civiles, policías nacionales y policías locales que se ocuparán de la seguridad; además de cientos de miembros de los servicios de Protección Civil y Sanidad. Desconocemos si a éstos les estará permitido tomar Coca-Colas en horas de servicio. Esperemos que los jóvenes no se pasen rezando, no vaya a ser que caigan chuzos de punta durante la visita papal. Ya dice el refrán que "agua en agosto quita aceite, pan y mosto", y no están las cosas de la labranza para monsergas.

2 comentarios:

Moncho de Moeche dijo...

Se o Arcebispo Rouco quere tempo fresco que traia ao Santo Padre a Galicia, que por eiquí non acaba de entrar o verán, aínda que bebamos máis cerveixa Estrella Galicia que Coca Cola.

Felipe dijo...

Arrodillarse no es lo mismo que rezar.

¡Qué se lo pregunten a la encargada!