Olas y areolas

martes, 16 de agosto de 2011



El verano es la mejor estación para mirar olas y areolas. En la playa, los hombres prefieren mirar a las mujeres a mirar al mar. Los hombres prefieren mirar a las tetas de las mujeres a mirar a otras partes de su cuerpo, prefieren mirar a las tetas grandes a las tetas pequeñas y prefieren mirar a los pezones con areolas oscuras a los pezones con areolas claras. Dicho así, parecen observaciones de fisgón playero, sin metodología. Si se trata de las conclusiones de investigaciones llevadas a cabo por el equipo de biólogos dirigido por el doctor Dixson de la Universidad de Wellington, la cosa ya tiene hipótesis científica. Si se explica la técnica del eyetracking o seguimiento de ojos, aplicada a una muestra significativa de hombres heterosexuales, que se pasan horas y horas mirando fotos de una mujer desnuda a la cual se le varían, mediante photoshop, sus pechos y pezones, en cuanto a volumen y color, se puede concluir que los signos de madurez sexual (tetas grandes y pezones oscuros) resultan más atractivos para los ávidos observadores que los signos de inmadurez sexual (tetas pequeñas y pezones claros). Si las investigaciones se recogen en un artículo riguroso, titulado "Eye Tracking of Men's Preferences for Female Breast Size and Areola Pigmentation", publicado en una revista prestigiosa, como Archives of Sexual Behavior, no queda otra que apoyar la financiación de investigaciones de tal interés público. Si se avisa que los experimentos fueron realizados entre hombres de Nueva Guinea Papúa, Samoa y Nueva Zelanda, los de las antípodas pueden comprobar que el varón terrícola es bastante similar a la hora de mirar a la mujer terrícola, además de corroborar que la Tierra es redonda. Dicho de otro modo, las conclusiones son exportables a todo el orbe. Un hombre tipo tarda milésimas de segundo en concentrar su mirada en las tetas y pezones de una mujer; luego se fija en sus caderas, apenas en su pubis y casi nada en su rostro, sus piernas o sus pies. Se abre el debate estival. Las miradas a los traseros se entiende que serán analizadas en otro estudio.

3 comentarios:

Winston dijo...

You know, rojillo, that the stimulation of nipples is a common human sexual practice, either for itself or as part of other sexual activities. The practice may be performed upon or by people of any gender or sexual orientation, but is more commonly performed on women. Breast and nipple stimulation of women are a near universal aspect of human sexual activity, but stimulation of nipples of males are not as sexualized. The male or female breast, nipple and areola develop similarly in the foetus and during infancy. At puberty the male's breasts remain rudimentary but the female's develop further, mainly due to the presence of oestrogen and progesterone, and become more sensitive. All breasts have the same number of nerve endings no matter how large they are. Accordingly, smaller breasts are more sensitive while larger breasts can be stimulated more forcefully. The touching by one person of the breasts and nipples of another is normally an indicator of intimacy, and allowing breasts to be touched is an indication of either trust or, if unwelcome, of submission. The touching of the nipples can be a form of foreplay. Breasts, and especially the nipples, are highly erogenous zones, for both men and women, and have a heightened sensitivity, the stimulation of which may result in the production of erotic sensations or sexual excitement. I usually touch women's areolas everywhere.

Siro dijo...

A lo hecho pecho.

Felipe dijo...

Entre todas las tías que hay con las tetas al aire en la playa donde veranea mi jefe lo que más llama la atención son las bermudas de camuflaje que cubren con tres metros de tela el inmenso culo del hipopótamo.