De moscas y chinches

viernes, 19 de agosto de 2011


Todos, bípedos erguidos como somos, andamos sobre el suelo, muy preocupados, preguntándonos por qué las moscas pueden andar por el techo, boca arriba, sin caerse. Las moscas llevan haciéndolo cuatrocientos millones de años, pero nos preocupa ahora, porque ahora tenemos tiempo para mirar al techo, unos por descanso vacacional, otros por desempleo ocasional. Bueno… todos no, los que no tienen vacación, ni trabajo, ni techo, apenas se fijan en como andan las moscas. Las moscas no sólo pueden andar por el techo, sino por los cristales de las ventanas. ¿Cómo consiguen las moscas andar por superficies lisas o invertidas sin caerse? Tienen entre las uñas unas almohadillas, llamadas pulvilos, provistas de finos pelos con sustancias adhesivas. Esa es la explicación fisonómica, la explicación física, pero falta la explicación psicológica, ¿por qué andan por el techo?, ¿para escapar de los humanos?, ¿para tener mejor perspectiva de lo que hacen los humanos? Si las moscas hablaran… Sin embargo, de los humanos saben mucho más las chinches de las camas. Las chinches son los insectos hemípteros que mejor se han adaptado a la vida de los humanos. Están en las camas de todo el mundo y son activas especialmente por la noche, es decir, conocen mejor que nadie los secretos de alcoba. Ahora bien, las chinches no son demasiado cotillas, porque tienen mucho que callar sobre sus propias relaciones; por ejemplo, no tienen cópulas normales, se aparean por inseminación traumática, esto es, los machos no montan a las hembras penetrándolas al uso, sino que las perforan con sus penes hipodérmicos y eyaculan sin más en cualquier parte de su cuerpo. ¡Cómo para hablar de los demás! Las infestaciones de chinches han aumentado exponencialmente en los últimos años. El incremento de los viajes internacionales y el uso indiscriminado de las camas por parte de los viajeros tienen la culpa. Para tranquilidad de los guardianes de la moral, las propias chinches han declarado que no es cuestión de una mayor promiscuidad internacional.

3 comentarios:

Calatrava dijo...

¡QUE SE CHINCHEN LOS CHINCHES, EN LA CAMA MANDO YO!

¡A LAS MOSCAS DE TECHO, SPRAY VENENOSO!

Rebe dijo...

¡Qué asco, rojillo!

Prefiero que hables de religión a que hables de bichos.

Winston dijo...

You know, rojillo, that your chinches de las camas are our bed bugs, that are elusive and usually nocturnal, which can make them hard to spot. They often lodge unnoticed in dark crevices, and eggs can be nestled in fabric seams. Aside from bite symptoms, signs include fecal spots, blood smears on sheets, and molts. Bed bugs can be found singly, but often congregate once established. They usually remain close to hosts, commonly in or near beds or couches. Harborage areas can vary greatly, however, including luggage, vehicles, furniture and bedside clutter. Bed bugs may also nest near animals that have nested within a dwelling, such as bats, birds, or rodents. The eggs of bed bugs are found in similar places where the bed bugs themselves are found, and are attached to surfaces by a sticky substance. I hate bed bugs but I love women's beds.