Apocalipsis

miércoles, 31 de agosto de 2011

Treinta y uno de agosto: el Apocalipsis. Se terminan las vacaciones estivales en los países desarrollados del Hemisferio Norte y la vuelta al trabajo coincide con la falta de trabajo, porque el Dios de los mercaderes desenrolla sus pergaminos con siete sellos. Al abrir los cuatro primeros sellos, salen desbocados los cuatro jinetes, montados en sus caballos blanco, negro, rojo y bayo. Son los cuatro jinetes del Apocalipsis que, según la exégesis, traen la conquista, la guerra, el hambre y la muerte. Entre los gobernantes mortales los hay que se acongojan y los hay que se acojonan. Unos y otros ceden y retroceden. Para unos, el jinete del caballo blanco es Satanás, el Anticristo; para otros, es el arquero propagador del evangelio liberal-cristiano. Para unos, el jinete del caballo rojo es el instigador de la tercera gran guerra; para otros, es el promotor de guerras locales que reportan pingües beneficios a los que obtienen pingües beneficios de las guerras locales. Para unos, el jinete del caballo negro es el que trae la hambruna a los pobres y la abundancia a los ricos, que para eso porta balanzas que pesan a conveniencia; para otros, es el que hace negocios con productos básicos ("dos libras de trigo por un denario y seis libras de cebada por un denario, pero no dañes el aceite ni el vino", Apocalipsis 6.6). Para unos, el jinete del caballo bayo es el que propaga la peste; para otros, es el de la guadaña, el de la muerte de los que no pueden defenderse de la muerte, mientras los que pueden negocian con la Parca. Si los cuatro jinetes del Apocalipsis no acongojan o acojonan suficientemente a los gobernantes débiles, el Dios de los mercaderes tiene tres sellos más, con medidas secretas más destructivas.

9 comentarios:

Rebe dijo...

Cuando te pillan con los pelos al galope lo pasas fatal.

Moncho de Moeche dijo...

O café agora trae tanta mixtura que nunca se sabe que efectos pode ter.

Jesús Herrera Peña dijo...

Pedro, dirás que qué torpe soy pero yo, del pelo de la chica guapa no veo salir nada más que 3 caballos bayos.
¿Donde está escondido el cuarto?

estrella dijo...

Como todo, el Apocalipsis también es subjetivo, para mí, en un bonito dia de otoño adelantado, el Apocalipsis es tener que compartir espacio con aquellos que se creen el culmen de la estrategia y el control y son más previsibles que el Anticiclón de las Azores.Bss

Bar Marcón dijo...

Bar Marcón inicia su temporada, tras unas merecidas vacaciones, con un exquisito plato para los clientes preocupados por el fin del mundo: ¡OÍDO COCINA, UNA DE ESTOFADO DE POTRO DEL APOCALIPSIS! Hacen falta los siguientes ingredientes: carne de potro bayo (no caballo) o alazán (no holgazán); una cebolla como una olla; un número impar de patatas sin hoyuelos u otras imperfecciones; un ajo arriero porque arrieros somos y en el camino nos hallaremos; pimienta negra (perdón, de color); pimiento rojo (perdón, de izquierdas); clavo (no de ferretería); una botella de vino tinto Rioja reserva del 82; sal salada; aceite de oliva virgen del amor hermoso. La preparación es sencilla, si se tiene formación, experiencia internacional, dominio del inglés y un mínimo conocimiento de hípica: domar un potro salvaje con cariño y paciencia; cortarle la cabeza en un momento de despiste y depositarla en cama de tu ex como en El Padrino; aprovechar la carne de las patas para el estofado; tirar el resto de la carne o dársela a pobres de solemnidad poco remilgados y poco vegetarianos; cortar la carne de los muslos en tacos pequeños (como mecachis en la mar); sofreír esos tacos profiriendo tacos más grandes (como me cago en el caballo del Apóstol Santiago); reservar la carne en un reservado donde no se peque con la carne; sofreír o, porque no decirlo, freír las patatas bien troceadas en el mismo aceite, no por una cuestión de ahorro sino de coherencia; esperar a que las patatas adquieran un tono dorado o bronceado, advirtiendo lo bien que les sienta ese color y no el paliducho que traían consigo; reservar las patatas en el mismo reservado donde se ha reservado la carne, sin ningún tipo de reservas; beberse la mitad del Rioja reserva, sin reservas; sofreír la cebolla troceada, el pimiento troceado y el ajo troceado en el mismo aceite en el que se frieron la carne y las patatas, troceados todos por una cuestión de instinto básico; buscar rápidamente, a galope, una olla rápida; meter en la olla…; recordar el refrán "donde tienes la olla no metas la polla"; meter en la olla la carne de potro, las patatas, la cebolla, el pimiento y el ajo ya más que sofritos; añadir en la olla lo que queda del vino, la sal y el clavo, observando como éste se va al fondo porque el metal pesa más porque es más denso; cubrir todo con agua Vichy Catalá; beber un sorbito de la misma con pasión nacionalista como hace Piqué; tapar la olla, para evitar males mayores; recordar el refrán anterior e imaginarse a Piqué montando a Shakira; dejar que se haga durante media hora; dejar que ellos se lo monten durante un tiempo idéntico; hace falta tiempo porque el potro, aunque joven, es salvaje y duro.

Winston dijo...

You know, better than me, rojillo, that Rapa das Bestas is the name of an operation that involves cutting the manes of the horses that are performed in the curros (enclosed which retain the horses) held in various locations in Galicia. The best known is the Rapa das Bestas of Sabucedo, in the city hall of A Estrada, which lasts three days, the First Saturday, Sunday and Monday in July. In fact, the name given to the celebration (Rapa das Bestas of Sabucedo), while in most places speaking about curros, including curros de Valga and others. I like Galician horses.

Regards to Galician people from Scotland.

Siro dijo...

El fin del mundo es un chiste.

Felipe dijo...

Vuelven en setiembre pero no son caballos, mi jefe y la encargada son un burro y una mula desbocados.

Belén dijo...

Felipe, Centauro del Trabajo Estival, ya te contaremos pero dos de nosotras pasamos vacaciones decentes en Portonovo y Bayona mientras la tercera pasó 15 días golfos en Ibiza.

Las dos volvemos con tonillo moreno y un par de kilitos de más y la tercera vuelve negra integral, con un par de kilos de menos y con el nivel etílico por encima de lo permitido por la Guardia Civil.

¿Qué se habrá metido?

¿Qué le habrán metido?

Te echamos de menos, Felipito.
Tus tres BB + B
(Bea, Belén y Berta)